Acopet, el programa que protege a las mascotas de víctimas de violencia machista: “Tener un lugar seguro facilita la mudanza de las mujeres”
El momento de romper o ...
El momento de romper o separarse de un maltratador es uno de los momentos de mayor riesgo para las víctimas de violencia de género, porque por lo general los agresores sienten que pierden el control y eso aumenta el peligro, aunque en otros muchos casos el entorno doméstico es considerado como un lugar seguro, lo que dificulta que las mujeres reconozcan la amenaza. Según los datos del Ministerio de Igualdad, de los 19 asesinatos machistas confirmados hasta la fecha, 14 de ellos -el 73%- se produjeron cuando la pareja ya estaba separada o en fase de ruptura. Los datos también indican que una de cada cuatro condenas por violencia machista tiene como origen la separación o ruptura.
En numerosos casos, los agresores recurren incluso a los animales de compañía como herramienta de control y amenaza hacia las víctimas. Muchas mujeres temen abandonar el domicilio y que el maltratador tome represalias contra su mascota, por lo que postergan la decisión de marcharse. De ahí la importancia de iniciativas como Acopet, un programa de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), en el marco del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, que ofrece acogida temporal a las mascotas para facilitar que las víctimas accedan con seguridad a recursos habitacionales de emergencia. Desde 2023, ya ha puesto a salvo a más de un centenar de animales.
“La iniciativa se puso en marcha al constatar que muchas mujeres posponían o condicionaban su decisión de buscar protección por tener un animal de compañía, ya que si acudían a un recurso de ayuda, debían dejar a su mascota. El programa busca evitar que esta situación suponga una revictimización al tomar decisiones, señala a Infobae Olga Fernández-Yanez, técnica de la FEMP encargada del programa, que se gestiona mediante un convenio con el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, además de contar con el apoyo de la Dirección General de Derechos de los Animales.
Contar con un lugar seguro para su mascota facilita el proceso, por ejemplo, durante una mudanza, ya que estas mujeres atraviesan situaciones de vulnerabilidad y mantienen un vínculo estrecho con sus animales. “En muchos casos, además, se trata de mujeres que se encuentran muy aisladas a consecuencia de la violencia, y las mascotas son como parte de su familia”, añade.
Desde que la FEMP asumió la gestión del servicio en marzo de 2023, el programa ha dado respuesta a 162 animales de mujeres víctimas de violencia de género. De ellos, 102 han sido o están siendo acogidos temporalmente, mientras que en 60 casos, aunque se solicitó el recurso, la situación cambió antes de formalizar la acogida. En la actualidad hay una veintena de casos activos, que incluyen la acogida de perros, gatos y tortugas.
La acogida dura 6 meses, pero se puede prorrogarEl acceso al programa se realiza desde los servicios sociales municipales, donde las mujeres solicitan ayuda, si bien también pueden acceder mediante el servicio ATENPRO, un dispositivo de atención y protección para víctimas de violencia machista. El ayuntamiento contacta con ACOPET, que gestiona la búsqueda de un hogar temporal para la mascota a través de asociaciones protectoras. Después se organiza el traslado y la atención veterinaria necesaria. Aunque en principio la acogida dura seis meses, se puede prorrogar si fuera necesario.
“El animal puede permanecer en el punto de acogida todo el tiempo que la mujer esté en el recurso habitacional o el tiempo que tenga esa necesidad”, aclara Fernández-Yanez. Por seguridad, la ubicación del animal no se revela, pero la mujer recibe información sobre su estado.
El programa está disponible para cualquier municipio, sin necesidad de una adhesión previa. Basta con detectar un caso para solicitar el servicio. En la actualidad, la red cuenta con unos 60 centros de acogida de animales distribuidos en todo el país.