Agricultura en Costa Rica pierde terreno: cae área sembrada de café, papa y zanahoria, revela informe del INEC
El sector agrícola costarricense atraviesa una transformación marcada por la reducción en áreas sembradas de varios cultivos tradicionales, cambios en la distribución regional del empleo y una...
El sector agrícola costarricense atraviesa una transformación marcada por la reducción en áreas sembradas de varios cultivos tradicionales, cambios en la distribución regional del empleo y una fuerte concentración productiva en productos específicos como el café, la palma aceitera y la caña de azúcar.
Así lo revela el más reciente informe divulgado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), publicado en el marco del Día de la Persona Agricultora, donde se expone una radiografía actualizada sobre el comportamiento del agro en Costa Rica entre 2019 y 2025.
Uno de los datos más llamativos del estudio es la caída sostenida en el área sembrada de cultivos emblemáticos del país.
Según la Encuesta Nacional Agropecuaria 2024, el área destinada al café pasó de 81,937 hectáreas en 2019 a 71,570 en 2024, reflejando una disminución significativa en uno de los productos históricamente más representativos de la economía agrícola nacional.
La caída también golpeó con fuerza a otros cultivos. La papa pasó de 3,298 hectáreas sembradas en 2019 a apenas 1,679 en 2024, mientras que la zanahoria cayó de 923 hectáreas a 549 en el mismo periodo.
Café sigue liderando los cultivos permanentesPese a la reducción del área sembrada, el café continúa siendo uno de los pilares del agro costarricense.
El informe del INEC señala que la siembra cafetalera representa el 26% del peso de algunos cultivos permanentes investigados en la encuesta agropecuaria.
En el caso de los cultivos industriales, la palma aceitera y la caña de azúcar concentran el 67.5% del peso productivo analizado por la institución.
Mientras tanto, entre los árboles frutales, la naranja domina ampliamente la producción nacional con un 81% del total registrado en toneladas métricas.
Granos básicos y tubérculos mantienen peso claveLa encuesta también muestra que arroz, maíz y frijol siguen teniendo un peso importante dentro de los cultivos anuales.
En conjunto, los granos básicos representan un 57.6% del total analizado dentro de esta categoría.
Por otra parte, raíces y tubérculos como yuca, ñampi y ñame alcanzan un peso de 40.6%, consolidándose como productos fundamentales para distintas regiones agrícolas del país.
Más de 150 mil personas trabajan en agriculturaEl informe además ofrece una fotografía actualizada del empleo agrícola en Costa Rica.
Según datos de la Encuesta Continua de Empleo del cuarto trimestre del 2025, unas 150,394 personas se encontraban ocupadas en actividades agrícolas.
La actividad continúa siendo predominantemente masculina: el 85.4% de las personas trabajadoras del sector son hombres, mientras las mujeres representan apenas un 14,6%.
Además, la agricultura representa el 6.9% del total de personas ocupadas en el país.
Huetar Caribe y región Central concentran empleo agrícolaLa distribución regional del empleo agrícola también refleja importantes diferencias territoriales.
La región Huetar Caribe concentra el mayor porcentaje de personas ocupadas en agricultura, con un 30.8%.
Le sigue la región Central con un 27.6%, mientras que Huetar Norte alcanza un 22.9%.
En contraste, las regiones con menor participación agrícola son Chorotega con un 4.4% y Pacífico Central con apenas un 2.6%.
Los datos evidencian cómo la actividad agropecuaria sigue teniendo un peso determinante en zonas rurales y periféricas del país, especialmente en regiones históricamente vinculadas a cultivos de exportación.
Un sector clave, pero bajo presiónEl panorama expuesto por el INEC confirma que el agro costarricense enfrenta importantes desafíos relacionados con productividad, relevo generacional, reducción de áreas cultivadas y cambios en las dinámicas económicas del sector.
Aunque algunos productos continúan liderando la actividad agrícola, la reducción en áreas sembradas de cultivos tradicionales podría reflejar presiones asociadas a costos de producción, cambios climáticos, menor rentabilidad y transformación del uso del suelo.
El informe también deja en evidencia que la agricultura continúa siendo una actividad fundamental para miles de familias costarricenses, especialmente fuera de la Gran Área Metropolitana, donde sigue funcionando como uno de los principales motores económicos y de empleo.