Así era el particular ritual de belleza que Elizabeth Taylor seguía antes de salir de casa
Elizabeth Taylor desarrolló a lo largo de su vida una rutina de preparación personal poco convencional. La actriz, reconocida por su trayectoria cinematográfica y por su presencia dentro ...
Elizabeth Taylor desarrolló a lo largo de su vida una rutina de preparación personal poco convencional.
La actriz, reconocida por su trayectoria cinematográfica y por su presencia dentro de la industria de Hollywood, acostumbraba a realizar su baño como último paso de su arreglo, después de haberse maquillado y peinado.
Barbara Berkowitz, quien se desempeñó como abogada de Taylor, recordó este procedimiento en una entrevista con PEOPLE.
Según relató, cuando se comunicaba con el equipo de la actriz para conocer su estado y saber si estaba preparada para algún compromiso, en ocasiones recibía como respuesta que Taylor se encontraba en el baño.
“Uno pensaría que apenas está comenzando su proceso. Lo que me resulta fascinante es que bañarse fue lo último que hizo, porque le sirvió para fijar el maquillaje. Entonces salía, se ponía las joyas, se vestía y salía por la puerta. Tenía el pelo arreglado, el maquillaje listo. Después de eso, todo era muy rápido””. dijo.
De acuerdo con el sitio web oficial de Elizabeth Taylor, la actriz se maquillaba antes de tomar un baño breve y posteriormente utilizaba el vapor para contribuir a fijar el maquillaje.
De esta manera, el procedimiento formaba parte de su método habitual para preparar su rostro antes de presentarse públicamente.
Una vez terminado el baño, Taylor se colocaba sus joyas y su vestuario y se dirigía a sus compromisos. Tanto el cabello como el maquillaje ya estaban preparados, por lo que los últimos pasos de su arreglo podían completarse en poco tiempo.
La técnica también estaba acompañada por características específicas de su maquillaje.
Según la información publicada en el sitio oficial de la artista, ella utilizaba una base de cobertura ligera que permitía conservar la apariencia de sus pecas y recurría a un delineador gris mate en formato de cake.
“Ella adoptó el look de piel luminosa mucho antes de que se convirtiera en una tendencia que las personas con piel grasa llevaban esperando desde hace mucho tiempo”, dice el sitio web.
Y añade: “Esta singular técnica de maquillaje, junto con una base ligera que dejaba ver sus pecas y un delineador de ojos gris mate para un toque sutil, bien podría haber sido el look original de “‘maquillaje natural’”.
Estos elementos formaban parte de una imagen que mantuvo durante distintas etapas de su carrera.
Barbara Berkowitz también señaló que Elizabeth Taylor contó en algunas ocasiones con maquillistas profesionales. Sin embargo, afirmó que la propia actriz era quien mejor realizaba su maquillaje.
La observación refleja el grado de participación de Taylor en la construcción de su imagen pública y en los detalles de su preparación personal.
Por muy perfecto que fuera su maquillaje, Berkowitz admite que la estrella, ganadora de dos premios Oscar, no estaba exenta de defectos. Berkowitz recordó que los retrasos de la estrella constituían uno de los aspectos de su comportamiento que más dificultades podían generar para quienes trabajaban con ella.
La abogada señaló que no comprendía cómo el equipo encargado de su arreglo podía manejar los tiempos necesarios para que la actriz estuviera lista.
“Lo único que creo que me sacaba de quicio de Elizabeth era su impuntualidad, algo que la gente comentaba. No sé cómo lo hacía su equipo de preparación... Me habría dado una úlcera, por decirlo de alguna manera”, reveló.
La actriz mantuvo una extensa trayectoria en el cine. Recibió el premio Oscar a la Mejor Actriz en dos ocasiones: la primera por BUtterfield 8, en 1961, y la segunda por Who’s Afraid of Virginia Woolf?, en 1967.
A lo largo de su carrera también protagonizó producciones como Giant, Cat on a Hot Tin Roof y Cleopatra, además de desarrollar actividades relacionadas con el activismo y la filantropía.