Lo último Escuchar artículo

Avance contra el insomnio y el deterioro cognitivo: un estudio simula el sueño en el cerebro de ratones, “sin que estos realmente duerman”

Todos conocemos la sensación de agotamiento mental tras pasar horas sin dormir. En especial, entre un 20% y un 48% de la población española tiene problemas para “iniciar o mantener el sueño?...

Avance contra el insomnio y el deterioro cognitivo: un estudio simula el sueño en el cerebro de ratones, “sin que estos realmente duerman”

Todos conocemos la sensación de agotamiento mental tras pasar horas sin dormir. En especial, entre un 20% y un 48% de la población española tiene problemas para “iniciar o mantener el sueño?...

Todos conocemos la sensación de agotamiento mental tras pasar horas sin dormir. En especial, entre un 20% y un 48% de la población española tiene problemas para “iniciar o mantener el sueño”, como ha podido comprobar la Sociedad Española de Neurología. No obstante, este proceso es fundamental, ya que nos permite resetear nuestras conexiones neuronales y consolidar la memoria. Hasta ahora, se pensaba que el cerebro debía aislarse y desconectarse del entorno para realizar estas labores de mantenimiento. Pero, ¿y si pudiéramos obtener estos beneficios neurológicos sin necesidad de perder la consciencia? Un estudio publicado en la revista Nature Neuroscience ha dado un paso de gigante en esta dirección.

Los investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE. UU.), liderados por Kort Driessen, Fabio Squarcio, Giulio Tononi y Chiara Cirelli, han demostrado que es posible inducir artificialmente las funciones restauradoras del sueño en ratones que se encuentran completamente despiertos y activos. Ante este descubrimiento, Massimo, ingeniero conocido como @Rainmaker1973 en X, explica que “este descubrimiento sugiere que algún día podría ser posible desarrollar terapias dirigidas que contrarresten los efectos de la privación de sueño y ayuden a tratar el deterioro cognitivo en humanos”.

Scientists have achieved the restorative benefits of deep sleep in awake mice, without them actually sleeping. In a groundbreaking study published in Nature Neuroscience, researchers at the University of Wisconsin-Madison used optogenetics, a technique that uses light to control… pic.twitter.com/76WC74gjAv

— Massimo (@Rainmaker1973) June 23, 2026 ¿Dormir mientras estamos despiertos?

Para entender este hito, primero hay que comprender qué hace el cerebro cuando dormimos. Durante el sueño profundo (conocido como sueño NREM, que representa el 80% de nuestro descanso), las neuronas de la corteza cerebral entran en un patrón rítmico altamente sincronizado. Las células alternan entre fases de alta actividad (períodos “on”) y fases de silencio absoluto (períodos “off”). Este vaivén crea la llamada “actividad de ondas lentas”, que van a ser las encargadas de realizar la limpieza del cerebro.

Y es que estas ondas son las responsables de evitar la saturación de las sinapsis (las conexiones entre neuronas) y asientan los recuerdos que hemos formado durante el día. Entonces, el equipo de la Universidad de Wisconsin-Madison se planteó un reto: ¿se podría replicar este patrón “on/off” en un cerebro despierto? Parece ser, que sí. A través de la optogenética —una técnica avanzada que usa luz para controlar neuronas genéticamente modificadas—, lograron encender y apagar a voluntad grupos de neuronas en los ratones. Pero lo más sorprendente es que indujeron este ritmo en un solo hemisferio del cerebro, mientras los animales seguían despiertos, moviéndose e interactuando con su entorno sin mostrar alteraciones en su comportamiento general.

Un “reseteo” molecular y un impulso a la memoria

Los resultados fueron asombrosos. El cerebro de los ratones reaccionó a esta manipulación luminosa como si realmente hubiera dormido. Cuando finalmente se les permitió dormir de forma natural, el hemisferio que había recibido la estimulación rítmica mostró una menor necesidad de sueño (menor actividad de ondas lentas) en comparación con el hemisferio no tratado. Además, a nivel molecular, las conexiones sinápticas se habían “relajado”.

De esta manera, los científicos midieron los niveles de receptores AMPA (específicamente la subunidad GluA1), unas proteínas que actúan como indicadores de la fuerza de las conexiones neuronales. Tras la estimulación en vigilia, la presencia de estos receptores en las sinapsis disminuyó significativamente, imitando con exactitud el proceso biológico de “limpieza” que ocurre habitualmente tras unas 6 o 7 horas de sueño natural.

Pero la prueba definitiva de que el cerebro estaba obteniendo los beneficios del sueño llegó con una evaluación de la memoria. Los investigadores enseñaron a los ratones a reconocer diferentes texturas en el suelo (una tarea de aprendizaje). Luego, los mantuvieron despiertos para provocar fatiga mental. Como era de esperar, los ratones privados de sueño olvidaron lo aprendido. Sin embargo, a un subgrupo de estos ratones trasnochadores se les indujo artificialmente el patrón “on/off” durante la privación de sueño. ¿El resultado? Recuperaron su capacidad de recordar las nuevas texturas a la perfección, logrando el mismo nivel de acierto que los ratones que habían dormido plácidamente.

¿Cómo es esto posible? El secreto está en el ritmo

Un descubrimiento clave del estudio es que no basta con simplemente “frenar” la actividad general del cerebro para descansarlo. Los científicos intentaron inhibir las neuronas de forma continua (sin el ritmo alterno) usando otro mecanismo y comprobaron que esto no reducía la necesidad de dormir en los animales. El secreto del descanso cerebral reside obligatoriamente en esa coreografía rítmica de encendido y apagado de las neuronas.

Aunque esta investigación se ha realizado en roedores, la biología ya nos ofrecía pistas de que el descanso parcial es posible: cetáceos como los delfines, así como los lobos marinos y algunas aves, pueden dormir con un hemisferio de su cerebro mientras el otro se mantiene alerta. Este trabajo demuestra experimentalmente que las funciones centrales del sueño pueden replicarse tecnológicamente en un estado de vigilia.

Por lo que, en definitiva, “es concebible que tecnologías capaces de inducir períodos de encendido y apagado a voluntad en regiones cerebrales selectas puedan proporcionar algunos de los beneficios del sueño sin pagar el precio completo de la desconexión sensorial y motora”, según los autores.

Fuente: https://www.infobae.com/espana/2026/06/25/avance-contra-el-insomnio-y-el-deterioro-cognitivo-un-estudio-simula-el-sueno-en-el-cerebro-de-ratones-sin-que-estos-realmente-duerman/

Comentarios