Crimen de la mujer encontrada en una bolsa en Mar Chiquita: contaron que tenía una relación violenta con su pareja
A dos semanas del ...
A dos semanas del hallazgo del cuerpo de Jésica Mariela Chávez, la mujer de 40 años que fue encontrada en una bolsa de consorcio en un camino rural de Mar Chiquita, sus amigas revelaron que la víctima había estado inmersa en un contexto de violencia durante el último período de su vida.
De acuerdo con su entorno, Jésica convivía con su pareja, una persona trans, con quien mantenía una relación marcada por la violencia. De hecho, recordaron haberla visto en los días previos a su muerte con golpes, lastimada y desorientada.
Sin embargo, sus amigas no solamente apuntaron contra la pareja de Chávez, sino que también señalaron que mantenía una relación conflictiva con la persona que le alquilaba la casa donde vivía. Según relataron las allegadas, solía tener discusiones de manera frecuente por cuestiones relacionadas con el consumo de alcohol.
Por otro lado, el grupo la describió como una buena compañera, con antecedentes de defender a sus amigas en situaciones de agresión. A raíz de esto, sabían que la mujer tenía mucha fuerza física, por lo que manifestaron que, para ellas, resultaba improbable que una sola persona pudiera someterla.
Según la información obtenida por el medio marplatense 0223, su círculo íntimo sospecharía sobre la posible intervención de más de un agresor. Por este motivo, exigieron que esta posibilidad fuera investigada en profundidad para poder esclarecer las circunstancias de su muerte.
Incluso, denunciaron que en la vivienda de Chávez se hallaron pertenencias descartadas en bolsas de consorcio similares a la utilizada para ocultar el cuerpo. El entorno de la víctima solicitó a las autoridades que se realicen peritajes sobre estos elementos para determinar su posible vínculo con el hecho.
El cadáver de Jésica fue hallado en el camino Chara Huinca, una vía rural paralela a la Autovía 2, aproximadamente a 3,5 kilómetros al suroeste de Vivoratá, localidad de cerca de 1.300 habitantes situada a 40 kilómetros al noroeste de Mar del Plata, sobre el kilómetro 367 de la autovía.
El hallazgo se produjo el viernes 31 de julio, en medio de una tormenta que afectaba la zona. El cadáver fue encontrado en un sector anegado, motivo por el cual fue necesaria la intervención de los Bomberos para su extracción. Una vez recuperados los restos, personal de la Policía Científica bonaerense realizó las primeras pericias en el lugar.
El fiscal Ramiro Anchou, titular de la ayudantía fiscal de Mar Chiquita, indicó que el cuerpo fue localizado en un camino detrás de las vías del ferrocarril, cerca de la calle Angosta y próximo a la planta de energía de la empresa Abengoa. Ante la gravedad del hallazgo, la Patrulla Rural preservó la escena y notificó a la oficina descentralizada del Ministerio Público Fiscal.
Debido al avanzado estado de descomposición, identificar a la víctima resultó complejo. Los estudios iniciales de la Policía Científica no permitieron determinar de manera certera las circunstancias de la muerte. Por ello, los investigadores optaron por preservar tres dedos de una mano para obtener huellas dactilares e ingresarlas en el sistema AFIS, base de datos utilizada para identificar personas con antecedentes en procesos penales. A través de este procedimiento, se logró establecer la presunta identidad de la víctima.
Según informó La Capital, los investigadores habían solicitado mantener en reserva la identidad completa de la mujer para no entorpecer la investigación. En principio, solo se había revelado que su nombre de pila era Jésica, que tenía alrededor de 40 años y que era una trabajadora sexual sin domicilio fijo.
El cadáver no presentaba mutilaciones. Pese a ello, el fiscal Anchou mantiene la causa bajo la carátula de “averiguación de causales de muerte”, ya que aún no se cuenta con elementos suficientes para establecer la causa de la muerte. La investigación, sin embargo, avanza sobre un escenario compatible con un homicidio.