Cuál es la fuente de proteína que recomiendan los expertos para acompañar la pérdida de peso
Los frijoles (también conocidos como porotos) pueden aportar proteína y ...
Los frijoles (también conocidos como porotos) pueden aportar proteína y fibra dentro de una alimentación orientada al control del peso. Aunque su incorporación no reemplaza la necesidad de ajustar la ingesta energética total, mantener actividad física y atender las necesidades individuales.
La dietista registrada Deborah Murphy, autora de la nota de EatingWell, señaló a esta legumbre como una alternativa accesible a los productos con proteína añadida.
El contenido fue revisado por la dietista Maria Laura Haddad-Garcia. Ambas referencias sitúan a los frijoles dentro de un patrón de alimentación, no como una solución aislada para adelgazar.
Contribuye a preservar la masa muscular durante la pérdida de pesoLa Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que las proteínas forman parte de estructuras corporales como los músculos y de moléculas funcionales, entre ellas hormonas y enzimas. También indica que, para la mayoría de los adultos, una dieta variada puede cubrir este requerimiento con una combinación de fuentes animales y vegetales.
Durante una reducción de peso, preservar la masa muscular es uno de los objetivos nutricionales relevantes. La nota citada recoge que una mayor presencia de proteína puede ayudar a limitar la pérdida de tejido magro. Aunque la cantidad adecuada depende de variables como el peso corporal, edad, nivel de actividad y estado de salud.
Murphy destacó que los frijoles ofrecen una opción distinta frente a fuentes animales como carnes, huevos o lácteos. La OMS aconseja priorizar una alimentación variada. Considera que, en algunos contextos, sustituir parte de las proteínas animales por fuentes vegetales puede reducir riesgos vinculados con enfermedades no transmisibles.
La fibra de las legumbres ayuda a completar una dieta de mayor saciedadLos porotos combinan proteína con fibra dietaria, una característica que los diferencia de muchas proteínas de origen animal. Según la nota de EatingWell, una taza de frijoles pintos aporta cerca de 15 gr de proteína y 15 gr de fibra. Estas cifras pueden variar según la variedad, preparación y tamaño de la porción.
La OMS recomienda que las personas mayores de 10 años consuman al menos 25 gr diarios de fibra de origen natural. La entidad incluye a las legumbres entre los alimentos que pueden contribuir a esa meta, junto con frutas, verduras y cereales integrales.
La saciedad asociada con la fibra puede facilitar la planificación de comidas y disminuir el impulso de comer entre horas, pero no determina por sí sola la pérdida de peso. La OMS subraya que prevenir un aumento de peso perjudicial requiere equilibrar la energía consumida con la energía gastada.
Entre los aportes que convierten a los frijoles en una fuente de nutrientes se encuentran:
Proteína vegetalFibra dietariaPotasio, folato y magnesioBajo contenido de grasa y ausencia natural de colesterolLas legumbres se integran a las recomendaciones de alimentación saludableLa Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) identifica a los frijoles, lentejas, garbanzos y arvejas secas como legumbres ricas en proteína, fibra, vitaminas y minerales. El organismo añade que su bajo contenido de grasa y su aporte de fibra las vinculan con el manejo del colesterol y la salud digestiva.
Para quienes buscan sumar frijoles a sus comidas, las opciones pueden incluir ensaladas, sopas, guisos o preparaciones combinadas con cereales. La FAO señala que la calidad proteica de dietas basadas en vegetales mejora cuando las legumbres se consumen junto con cereales, debido a la complementariedad de sus aminoácidos.
El contenido de sodio merece atención cuando se eligen productos enlatados. La OMS aconseja limitar la sal a menos de 5 gr diarios en adultos. Por ello, comparar etiquetas y enjuagar los frijoles enlatados puede ser útil para reducir el sodio añadido.
La elección de frijoles como fuente de proteína puede formar parte de una dieta equilibrada, con variedad de alimentos y porciones ajustadas a cada persona.
Quienes tengan enfermedades renales, restricciones médicas de potasio o requerimientos nutricionales específicos deben consultar con un profesional de la salud antes de realizar cambios importantes en su alimentación.