Daniel Briceño insistió en no tener un esquema de seguridad: “No puedo aceptar que le quiten a los ciudadanos para darme a mí”
El representante a la Cámara Daniel Briceño confirmó a través de sus redes sociales que rechazó una nueva oferta de las autoridades de asignarle policías para que lo acompañen en sus recorri...
El representante a la Cámara Daniel Briceño confirmó a través de sus redes sociales que rechazó una nueva oferta de las autoridades de asignarle policías para que lo acompañen en sus recorridos y actividades cotidianas.
El congresista del Centro Democrático aseguró que no aceptará un esquema de seguridad que, según afirmó, podría restar uniformados dedicados a garantizar la protección de los ciudadanos en Bogotá.
Briceño sostuvo que la capital enfrenta un déficit superior a 6.000 policías y consideró que, en esas condiciones, no se justifica destinar miembros de la fuerza pública a su protección personal.
“Agradezco a las autoridades que nuevamente me ofrecieron designarme policías para acompañarme en mis recorridos y en el día a día del cargo”, señaló el representante en una publicación en X.
El legislador agregó que su decisión responde a la necesidad de priorizar la presencia policial en los barrios y zonas de mayor demanda de seguridad. “Mientras Bogotá está en un déficit no puedo aceptar que le quiten a los ciudadanos para darme a mí. Eso no tiene ningún tipo de sentido”, afirmó Briceño.
El legislador hizo un llamado a otros dirigentes políticos que cuentan con agentes de Policía a su disposición para que revisen sus esquemas, ante la falta de pie de fuerza que, según su pronunciamiento, afecta a Bogotá y otras regiones de Colombia.
Briceño respaldó el ajuste de esquemas de seguridad para exfuncionariosEl congresista también respaldó la reducción de los esquemas de protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP) para algunos exfuncionarios y cuestionó las críticas de quienes perdieron los vehículos blindados y escoltas que les habían sido asignados.
“Creen que andar en una Toyota les da estatus”, afirmó en su cuenta de X.
La discusión surgió tras las denuncias de Carlos Carrillo, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), que sostuvo que la UNP redujo su protección pese a que dos resoluciones de la entidad habrían reconocido un riesgo extraordinario sobre su vida.
“El Gobierno reconoce riesgo extraordinario. La respuesta: ¡Un chaleco!”, escribió el exdirector de la Ungrd, que responsabilizó al director de la entidad, Didier Blanco, al ministro Lara Restrepo, y al presidente Abelardo de la Espriella de cualquier hecho que afecte su integridad.
Carrillo también afirmó que su labor durante su administración en la Ungrd generó un choque con grupos armados ilegales, dirigentes políticos y contratistas. Sin embargo, aseguró que continuará con sus denuncias y su colaboración con la justicia pese a la modificación de su esquema de protección.
Por su parte, Briceño cuestionó que antiguos funcionarios consideren esos recursos como un privilegio permanente. “Les quitan las camionetas blindadas y los escoltas y pierden la cabeza. Ya no pueden ir a hacer mercado, a un restaurante o movilizarse sin un séquito de gente”, escribió el congresista.
Rodrigo Lara dijo que los ajustes buscan llevar más policías a las callesPor su parte, el ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, aseguró que la UNP no eliminó las medidas de protección para los exintegrantes del gobierno de Gustavo Petro, lo que hizo fue modificar dispositivos que, según su evaluación, ya no se ajustan a los riesgos actuales.
El funcionario sostuvo que la revisión de los esquemas busca liberar personal policial para reforzar las labores de seguridad ciudadana. “Usted no puede ser exministro y tener esquema de ministro. Sí hay una seguridad básica, pero yo creo que Colombia tiene ya que empezar a recortar este tema de los esquemas”, declaró ante la prensa.
Lara Restrepo planteó que exfuncionarios que dejaron sus cargos hace ocho o diez años no deberían conservar recursos equivalentes a los que tenían durante su paso por el Gobierno si las condiciones de riesgo cambiaron. También rechazó que agentes asignados a la protección realicen tareas ajenas a sus funciones.
“Necesitamos a la Policía en la calle combatiendo el crimen y no cuidando a gente ni haciéndole mercado a personas que ya no significan peligro o no tienen peligro para sus vidas”, señaló el ministro.