Del duelo animal a la memoria eterna: el primer crematorio para mascotas en Nicaragua
La apertura del primer crematorio exclusivo para animales en Nicaragua ha marcado un cambio en la forma en que las familias se despiden de sus mascotas. La instalación, ubicada en Managua, respond...
La apertura del primer crematorio exclusivo para animales en Nicaragua ha marcado un cambio en la forma en que las familias se despiden de sus mascotas. La instalación, ubicada en Managua, responde a una necesidad emocional latente, según relata el equipo que la opera.
El servicio, bajo el nombre Pethelios, comenzó a funcionar en enero y ha experimentado un crecimiento sostenido en apenas cinco meses. Actualmente, realiza entre tres y cuatro cremaciones diarias, cuando en el periodo de prueba solo atendió una solicitud. La demanda ha superado las expectativas iniciales, obligando al equipo a considerar la adquisición de un incinerador de mayor capacidad para ampliar la cobertura en otras regiones.
En declaraciones recogidas por la agencia EFE, los responsables de Pethelios explicaron que el proyecto surgió más como una respuesta emocional que comercial, tras identificar la ausencia de un servicio que honrara el vínculo afectivo entre familias y mascotas.
El funcionamiento de Pethelios y la transformación del duelo animalEl proceso de despedida incluye el retiro del animal, la cremación y la entrega de una urna personalizada con elementos como fotografías, fechas o dedicatorias. Los precios varían entre USD 100 y 600, según el peso y las características de la mascota, y el tiempo de incineración puede alcanzar las dos horas.
El incinerador, un equipo importado y diseñado especialmente para animales, opera a temperaturas de hasta 1.200 grados celsius y cumple con las regulaciones ambientales y sanitarias exigidas en el país. “Mientras más grande es la mascota, más tiempo tarda el proceso”, explicó Michael Lee Morales, coordinador de marketing de Pethelios.
El servicio permanece disponible las 24 horas, todos los días de la semana, y cuenta con cuatro operadores en turnos rotativos. Además, un equipo de diseño se encarga de personalizar las urnas, un detalle que muchas familias consideran esencial para honrar la memoria de su compañero.
En Nicaragua, el entierro en patios o fincas y la disposición junto con residuos eran las alternativas habituales para quienes perdían a una mascota. La cremación, hasta ahora, no formaba parte de la cultura local, lo que representa un desafío adicional para el emprendimiento, tanto en términos culturales como económicos.
A pesar de estas barreras, cada vez más personas consideran a sus animales parte integral de la familia y buscan despedidas dignas. Un ejemplo reciente es el caso de una familia que, ante el deterioro irreversible de su mascota, optó por preparar el adiós con antelación y conservar un recuerdo tangible a través de la urna personalizada.
El servicio no se limita a perros y gatos. Han cremado animales poco convencionales como tortugas, iguanas, monos y cobayas, lo que evidencia una ampliación del concepto de mascota en los hogares nicaragüenses. Incluso han recibido solicitudes para cremar caballos y vacas, aunque la infraestructura actual no lo permite.
El acompañamiento en el duelo y la respuesta de las familiasEl equipo de Pethelios señala que el aspecto central del servicio es el apoyo a las familias durante el duelo. Morales recordó el caso de una mujer mayor que, tras perder a su perra, expresó: “Era mi compañera, mi amiga, mi familia”. El equipo sostiene que su tarea es estar presente en ese momento, sin intervenir en el proceso emocional de las personas.
En solo unos meses, la iniciativa ha transformado la manera en que muchas familias nicaragüenses viven la pérdida de sus animales. El objetivo es ofrecer una alternativa respetuosa y personalizada, permitiendo que cada familia rinda homenaje a la relación construida con su mascota.
Quienes impulsan el proyecto aseguran que “todas las despedidas son emotivas” y que la diversidad de historias demuestra la profundidad del vínculo entre humanos y animales. El servicio, nacido de una experiencia personal, busca llenar un vacío y ofrecer consuelo a quienes consideran a sus mascotas parte esencial de su vida.