Desde la UAndes proponen un Pacto Nacional por la Educación Superior: “compromiso impostergable”
Raquel Bernal, rectora de la Universidad de los Andes, propuso un Pacto Nacional por la Educación Superior para responder a los desafíos de acceso, permanencia, calidad, tecnología y flexibilida...
Raquel Bernal, rectora de la Universidad de los Andes, propuso un Pacto Nacional por la Educación Superior para responder a los desafíos de acceso, permanencia, calidad, tecnología y flexibilidad en Colombia. Su planteamiento parte de una idea central: la transformación de la universidad no es una opción, sino una responsabilidad con las nuevas generaciones.
En una publicación de Revista Semana, Bernal sostuvo que la educación no puede verse como un trámite administrativo ni como un servicio más. Para la académica, es el eje de la productividad, el crecimiento económico y una de las herramientas más poderosas para cerrar las brechas de desigualdad que fracturan al país.
La rectora advirtió que el debate debe partir de la realidad del acceso. Según su análisis, de cada diez bachilleres que se gradúan en Colombia, solo cuatro logran ingresar a la educación superior. El problema continúa después: uno de cada tres estudiantes que inicia su formación deserta, y en algunos programas la cifra puede llegar a cinco o seis de cada diez.
Permanencia y calidad más allá de los indicadoresBernal señaló que la deserción no responde únicamente al costo de la matrícula. También pesan el transporte, los materiales, la alimentación, la necesidad de trabajar y la fragilidad de las redes de apoyo. Por eso, planteó que la permanencia debe convertirse en prioridad, apoyada en datos, modelos predictivos y consejerías personalizadas que permitan detectar riesgos a tiempo.
La rectora también cuestionó que la calidad educativa se mida solo por insumos y procesos, como el número de doctores, edificios o publicaciones indexadas. Propuso cambiar el foco hacia tres dimensiones: transformación del aprendizaje, retorno social de la investigación y capacidad de adaptación institucional.
Desde esa mirada, una universidad de alta calidad debe demostrar qué pueden hacer, pensar y resolver sus estudiantes al graduarse; cómo su investigación se convierte en soluciones concretas para el país, y qué tan rápido puede renovar su modelo ante un mundo cambiante. Bernal afirmó que los rankings pueden ser señales, pero no el norte de una institución.
IA, flexibilidad y pacto nacionalLa rectora también advirtió sobre la disrupción tecnológica. Citó que en Colombia se espera que el 44 % de las habilidades de los trabajadores cambien para 2030, por encima del promedio global. Para ella, el reto no se limita a la inteligencia artificial, sino a una transformación profunda del empleo.
Bernal alertó sobre la posible desaparición de empleos de entrada, como asistentes legales o analistas júnior, que han funcionado como una rampa de movilidad para graduados de primera generación. También mencionó el control algorítmico sobre trabajadores de plataformas, muchas veces en condiciones de precariedad y sin protección social.
Frente a ese panorama, defendió una universidad que no sea solo una “máquina de entrega de habilidades”, sino un ecosistema de formación humana. Enfatizó competencias como pensamiento crítico, ética, empatía, liderazgo y creatividad, habilidades que la IA no puede sustituir.
Sobre la inteligencia artificial, propuso rediseñar la evaluación para medir el proceso de pensamiento, convertir la IA en un tutor crítico y pensar su uso desde el sur global, sin importar herramientas entrenadas para realidades ajenas.
Bernal también defendió una educación modular, flexible y apilable, con múltiples entradas y salidas. Si un estudiante debe retirarse por razones económicas, la universidad debería certificar las competencias adquiridas para que tengan valor laboral y puedan reconocerse si regresa.
Su propuesta final es un pacto entre universidades, familias, empresas y Gobierno para poner a los jóvenes en el centro. Ese acuerdo debe garantizar acceso, calidad, financiamiento y cierre de brechas en matemáticas y lectoescritura. Para Bernal, cada reforma hacia la flexibilidad es parte de una nación más justa y productiva.