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El euro cayó en Colombia el 19 de mayo y así quedó el panorama para el peso colombiano

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 19 de mayo de 2026 en un promedio de $4.403,04, lo que representó una caída de $17,17 frente al día anterior, equivalente a una variación di...

El euro cayó en Colombia el 19 de mayo y así quedó el panorama para el peso colombiano

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 19 de mayo de 2026 en un promedio de $4.403,04, lo que representó una caída de $17,17 frente al día anterior, equivalente a una variación di...

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 19 de mayo de 2026 en un promedio de $4.403,04, lo que representó una caída de $17,17 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,39. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.429,69 y un mínimo de $4.400,27, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.

El euro a peso colombiano ha mostrado una tendencia positiva en los últimos días, marcando un aumento en su valor por primera vez en un periodo de un día. La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 13,25%, por debajo de la volatilidad de referencia del 16,53%, lo que sugiere una mayor estabilidad en el mercado en este momento.

Análisis de mercado

La evolución reciente del Euro refleja un momento de creciente fragilidad económica dentro de Europa, en un entorno internacional donde la inflación energética, la desaceleración comercial y las dudas sobre el crecimiento comienzan a pesar más que la relativa estabilidad financiera del bloque. Aunque los mercados globales muestran una moderación parcial de las tensiones geopolíticas tras aplazarse una ofensiva estadounidense contra Irán, el impacto acumulado sobre costos de energía, comercio y tasas de interés sigue condicionando el comportamiento de las principales monedas y, especialmente, de economías emergentes como Colombia.

La Eurozona enfrenta actualmente una combinación compleja de bajo crecimiento y presiones inflacionarias. El deterioro del comercio exterior se convirtió en una de las señales más preocupantes del trimestre luego de que el superávit comercial europeo se redujera drásticamente frente al año anterior. Las exportaciones retrocedieron con fuerza, particularmente hacia Estados Unidos y China, evidenciando un debilitamiento de la demanda global y una pérdida de dinamismo en sectores industriales clave. Paralelamente, las importaciones aumentaron impulsadas por mayores costos energéticos, situación que redujo el margen externo del bloque y presiona las cuentas corrientes europeas.

Ese deterioro comercial ya comienza a trasladarse a la actividad económica. El crecimiento del PIB europeo apenas alcanzó 0,1% durante el primer trimestre de 2026, confirmando un escenario cercano al estancamiento. A pesar de ello, la inflación volvió a acelerarse hasta 3% en abril, obligando al mercado a mantener expectativas de endurecimiento monetario por parte del Banco Central Europeo. Los inversionistas asignan actualmente una probabilidad cercana al 80% a una nueva subida de tasas de 25 puntos básicos, en un intento del BCE por evitar que las presiones de precios derivadas de la energía se vuelvan estructurales.

Mientras tanto, en Estados Unidos persiste un entorno de cautela monetaria. Aunque la tensión militar con Irán perdió intensidad temporalmente, los mercados continúan descontando riesgos inflacionarios relevantes. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años mantienen una trayectoria ascendente y podrían acercarse nuevamente a niveles de 4,7%, reflejando que la Reserva Federal todavía enfrenta dificultades para garantizar una convergencia rápida de la inflación. La atención ahora se concentra en las próximas actas de la Fed y en los indicadores de empleo, vivienda y confianza del consumidor, claves para determinar la duración del actual ciclo restrictivo.

Para el Peso colombiano, este contexto internacional genera una presión dual. Por un lado, la debilidad estructural de Europa y la desaceleración del comercio global limitan el flujo de capitales hacia mercados emergentes. Por otro, la persistencia de tasas elevadas en economías desarrolladas continúa fortaleciendo activos defensivos frente a monedas latinoamericanas.

A nivel interno, las señales tampoco son alentadoras. La economía colombiana mostró un crecimiento de 2,2% en el primer trimestre, impulsado principalmente por gasto público y expansión del sector estatal, mientras sectores más sensibles al ciclo económico, como la construcción, continúan deteriorándose. La caída histórica de la inversión frente al PIB hasta 19,1% evidencia un deterioro estructural en la capacidad de crecimiento de largo plazo.

Además, la reducción de 8,7% en la inversión extranjera directa y el descenso de las remesas durante abril muestran una pérdida gradual de entrada de divisas hacia el país. En consecuencia, aunque el peso colombiano podría mantener episodios de estabilidad táctica, el deterioro simultáneo del entorno externo y de los fundamentos locales sugiere que seguirá operando bajo un escenario de vulnerabilidad moderada frente a movimientos internacionales del dólar y del euro.

Fuente: https://www.infobae.com/colombia/2026/05/19/euro-hoy-en-colombia-cotizacion-de-cierre-del-19-de-mayo/

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