El llanto de Lowrdes Fernández luego de recibir críticas por su aspecto: “Sean felices con sus cuerpos”
Lowrdes Fernández publicó un video en sus rede...
Lowrdes Fernández publicó un video en sus redes sociales en el que aparece llorando, luego de recibir una catarata de críticas por una sesión de fotos que había compartido. En las imágenes se la ve con un buzo negro, el pelo atado y los ojos llenos de lágrimas. Pero el video tiene un giro que lo convierte en algo distinto a un simple descargo: a mitad del relato, ella misma se larga a reír.
El detonante fueron los comentarios que recibió tras publicar las fotos. Las críticas apuntaron a su cuerpo y entre los insultos apareció la palabra “lechona”. Fernández arrancó el video visiblemente afectada y con la voz quebrada explicó el contexto: “Estuve llorando muchísimo porque la verdad que... Es verdad. Tengo papada y desde hace un montón de tiempo que vienen pasando un montón de cosas, que sí, físicamente y bueno, y uno hace una sesión de fotos y sí, obviamente hay retoques, pero... Para que te digan lechona, no sé qué, como...” Ahí el llanto se cortó solo. “No, mentira, me estoy cagando de risa”, dijo, y la tensión del video cambió de registro por completo.
Fernández aclaró que las fotos en cuestión son antiguas y no representan su cuerpo en el momento actual. “Realmente es una sesión de fotos vieja. No estoy así con mi cuerpo, ojalá lo estuviese”, dijo. Lejos de esquivar el tema del retoque, lo reconoció sin drama y puso el foco en otra parte: en lo que implica recibir ese tipo de comentarios mientras se atraviesan situaciones personales difíciles.
También contó que está trabajando activamente en su alimentación: “Estoy a pleno dieta keto con mi nutricionista, que te amo”. El pie de foto del posteo tuvo otro tono. Más extenso, más personal y con una acumulación de información que terminó por darle al posteo una dimensión que iba mucho más allá de la respuesta a las críticas. Arrancó con un mensaje directo: “Sean felices con sus cuerpos”.
Luego enumeró su situación de salud sin rodeos: “Tengo alergia. Tomo colágeno, calostro, keratina, magnesio y más colágeno. Tengo problemas con la tiroides y todavía no pude ir al endocrinólogo porque no consigo turno”. La mención al turno pendiente con el endocrinólogo le puso nombre concreto a algo que para muchas personas es una realidad cotidiana: querer atenderse y no poder.
Y entonces llegó el dato más contundente del texto: “Me sacaron el útero y estoy saliendo adelante en la vida como puedo”. Una línea sola, sin desarrollo, que sin embargo concentra buena parte del contexto que explica todo lo anterior.
Fernández también describió su rutina de cuidado cotidiano con la misma naturalidad con la que había enumerado los suplementos: “Hago yoga, voy al gimnasio, hago terapia, voy al psiquiatra. Tengo buenos amigos, pero el corazón partido”. Y agregó, en una sola línea: “Me salva la música”.
Sobre su vínculo con su propio cuerpo fue directa: “Amo mi cuerpo, me gustaría estar mejor pero todo a su tiempo. Si quieren les aviso las fotos que subo de antes de la operación así no se sienten defraudadas”. La oferta tiene una ironía que no pasa desapercibida: Fernández le devuelve a sus críticas la lógica de la comparación, pero desde un lugar que les saca el poder.
Cerró el texto con una línea dirigida a quienes la atacaron y con el mismo humor con el que terminó el video: “Mujeres que bardean a mujeres. Soy un lechón contento”. Está no es la primera vez que la cantante de Bandana tiene que enfrentar las críticas por su cuerpo, sin embargo, es la priemra vez que lo hace tan a corazón abierto.