El precio del dólar cayó con fuerza en Colombia el 19 de mayo y así reaccionó el mercado cambiario
El precio del dólar en Colombia cerró la jornada del 19 de mayo de 2026 en $3.775,00, lo que representó una disminución de $30,00 frente al valor previo, equivalente a una variación de -0,79%....
El precio del dólar en Colombia cerró la jornada del 19 de mayo de 2026 en $3.775,00, lo que representó una disminución de $30,00 frente al valor previo, equivalente a una variación de -0,79%. Durante la sesión, la divisa estadounidense registró un precio máximo de $3.817,99 y un mínimo de $3.768,10, mientras que el precio promedio de negociación fue de $3.797,29. La apertura se ubicó en $3.805,00.
Se realizaron 1.494 transacciones en el mercado cambiario, según datos de Set-FX, plataforma encargada de registrar las operaciones de compra y venta de divisas en el país. El comportamiento del dólar a lo largo de la jornada mostró variaciones, con una tendencia a la baja en las primeras horas y una leve recuperación hacia el cierre.
El tipo de cambio del dólar estadounidense a peso colombiano ha mostrado una tendencia negativa en los últimos días, marcando una caída continua. La volatilidad actual se sitúa en 1,79%, significativamente inferior a la volatilidad de referencia del 12,85%, lo que sugiere un periodo de estabilidad en el mercado cambiario.
Narrativa de mercadoLa fortaleza reciente del dólar estadounidense empieza a mostrar señales de estabilización, aunque todavía conserva un soporte estructural suficientemente sólido como para mantener presión sobre las monedas emergentes. Después de cinco jornadas consecutivas de avances, el índice DXY se ubicó cerca de los 99,27 puntos, reflejando una pausa técnica más que un cambio de tendencia definitivo. La moderación parcial del movimiento estuvo asociada a un alivio temporal en las tensiones geopolíticas luego de que Donald Trump aplazara una ofensiva militar sobre Irán, situación que redujo momentáneamente la demanda global por activos refugio.
El retroceso de cerca del 2% en los precios internacionales del petróleo ayudó a disminuir parte de la ansiedad inflacionaria que dominaba los mercados durante las últimas semanas. Sin embargo, la caída del crudo no es suficiente para alterar de fondo las expectativas monetarias en Estados Unidos. Por el contrario, los rendimientos de los bonos del Tesoro continúan elevados y el mercado mantiene una lectura claramente restrictiva sobre la política de la Reserva Federal.
Actualmente, los inversionistas asignan cerca de un 48,5% de probabilidad a un nuevo incremento de tasas por parte de la Fed hacia diciembre, aun cuando prácticamente se da por descontado que en junio no habrá movimientos. La atención se concentra ahora en las próximas minutas del Fomc y en los indicadores PMI, datos que serán determinantes para medir qué tan resistente sigue siendo la economía estadounidense frente a un contexto de tasas altas y desaceleración global.
Ese escenario mantiene al dólar en una posición dominante dentro del mercado cambiario internacional. Aunque la euforia defensiva de días anteriores se moderó parcialmente, el billete verde sigue respaldado por diferenciales de tasas favorables y por una economía estadounidense que, pese a las tensiones externas, continúa mostrando mayor resiliencia relativa que otras regiones desarrolladas.
Para el peso colombiano, el panorama sigue siendo particularmente exigente. La moneda local llega a esta semana después de sufrir una fuerte corrección alcista en la tasa de cambio, cerrando cerca de $3.801 tras haber alcanzado máximos intradía de $3.820. Lo más relevante del movimiento es que el mercado ignoró prácticamente los datos positivos de crecimiento económico interno, señal de que actualmente predominan los factores financieros y políticos sobre los fundamentos macroeconómicos tradicionales.
En efecto, la incertidumbre electoral en Colombia se convirtió en uno de los principales elementos de presión sobre el mercado cambiario. La demanda de coberturas en dólares aumentó considerablemente y elevó la volatilidad implícita del USD/COP hasta niveles cercanos al 19,5%, registros históricamente altos que reflejan nerviosismo entre inversionistas locales e internacionales.
Aun así, la ligera descompresión geopolítica internacional y la pausa temporal del DXY podrían ofrecer un respiro parcial para las monedas andinas durante las próximas sesiones. El peso colombiano podría encontrar episodios de estabilización táctica, especialmente si el petróleo evita nuevas caídas pronunciadas y si los flujos externos regresan parcialmente hacia activos emergentes.
No obstante, el balance general continúa favoreciendo un escenario de cautela. La combinación entre tasas elevadas en Estados Unidos, volatilidad política interna y una demanda persistente de dólares como cobertura mantiene limitado el espacio para una apreciación sostenida del peso. Técnicamente, el mercado parece moverse ahora dentro de un rango amplio entre $3.780 y $3.830, con posibilidades de extensiones hacia niveles cercanos a $3.850 si reaparecen nuevos choques externos o episodios de aversión global al riesgo.