En la segunda vuelta presidencial perdieron las encuestadoras: AtlasIntel y Guarumo se equivocaron en su proyecciones
En la segunda vuelta presidencial en Colombia el candidato de Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, logró imponerse sobre Iván Cepeda, del Pacto Histórico, con apenas 0,96 puntos po...
En la segunda vuelta presidencial en Colombia el candidato de Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella, logró imponerse sobre Iván Cepeda, del Pacto Histórico, con apenas 0,96 puntos porcentuales de ventaja, según el preconteo de la Registraduría Nacional del Estado Civil. Esta distancia quedó lejos de las proyecciones que dominaron el debate público en los días previos a la votación.
El escrutinio llegó a su tramo final en la madrugada del 22 de junio con más del 99% de las mesas contabilizadas. La cifra final, aún pendiente de la proclamación de las comisiones escrutadoras, muestra que De la Espriella obtuvo 49,66% de los votos por 12.959.542 sufragios, mientras su rival alcanzó 48,70% con 12.708.712 apoyos. Este desenlace sorprendió tanto por la escasa diferencia como por el contraste con las encuestas más recientes.
El desempeño de las encuestadoras frente al resultado realA una semana de la elección, los sondeos publicados por las principales firmas anticipaban una ventaja mucho más amplia para el ahora presidente electo. La diferencia entre las proyecciones y el resultado final ha puesto bajo la lupa los métodos y la fiabilidad de estas empresas.
AtlasIntel y Guarumo figuran entre las más cuestionadas, como lo informó el periodista Daniel Coronell en su sección El reporte Coronell, de Caracol Radio. Ambas atribuyeron a De la Espriella una ventaja de casi 8 puntos sobre Cepeda. AtlasIntel, en su última encuesta oficial difundida por Semana, proyectó un resultado de 52,2% para De la Espriella frente a 44,5% para Cepeda, y defendió después la validez de un sondeo interno no publicado como supuesto acierto. Sin embargo, ese tracking poll clandestino nunca vio la luz de manera oficial, y la diferencia prevista quedó muy por fuera de su margen de error de dos puntos.
La firma Guarumo, por su parte, estimó una distancia de 7,6 puntos porcentuales entre ambos candidatos y estableció un margen de error de 2,9%. El resultado real demostró que el desvío fue considerablemente mayor al parámetro estadístico reconocido por la propia empresa.
El acierto relativo del Centro Nacional de ConsultoríaEntre las casas encuestadoras, solo el Centro Nacional de Consultoría (CNC) logró aproximarse de forma significativa a la realidad. Su último sondeo, publicado en Cambio, indicaba que De la Espriella obtendría 48,6% frente al 44,7% de Cepeda. El margen de error declarado fue del 3%, lo que sitúa su proyección dentro de un rango aceptable respecto al resultado oficial.
La diferencia entre lo anticipado y el desenlace efectivo fue de apenas 2,9 puntos porcentuales, mientras que para AtlasIntel y Guarumo el error superó los 6 puntos. En este ciclo electoral, el CNC fue la única firma entre las cuatro principales que entregó una estimación cercana tanto al ganador como a la magnitud real de la victoria.
La ley de encuestas y su impacto en la campañaDurante la campaña, la nueva ley de encuestas fue objeto de múltiples cuestionamientos. Las auditorías identificaron reiteradas infracciones a la norma y a su reglamentación. Según los reportes, el Consejo Nacional Electoral no tomó medidas efectivas ante las faltas detectadas. La consecuencia inmediata fue que el país se vio expuesto a menos mediciones, mientras que las pocas que lograron ser publicadas adquirieron un peso coyuntural mayor en la discusión pública.
La elección se resolvió por menos de un punto, lo que subraya que la calidad de una encuesta no radica únicamente en señalar al ganador, sino en anticipar con precisión la magnitud de la diferencia. El desempeño del CNC, comparado con los errores de AtlasIntel y Guarumo, marcó una diferencia clara en la credibilidad de los datos aportados al debate público.