“Fue muy duro”: la dolorosa historia de Alejandro Duarte, el arquero que se aguantó años sin jugar y logró ganar el Apertura con Alianza Lima
La vida profesional de ...
La vida profesional de Alejandro Duarte era incertidumbre a inicios de este 2026. Sin continuidad ni motivación, el arquero de Alianza Lima, que este sábado 23 de mayo fue clave en proteger el arco blanquiazul y llevarse el título del Torneo Aperura, se sinceró y abrió su corazón para responder "¿pasaba por su cabeza terminar como titular en un campeonato de Alianza?"
El arquero argentino respiró y fue honesto: “Llegué sabiendo la situación en la que llegaba. Pero sabía que iba a tener partidos por la seguidilla del comienzo y el repechaje. El mérito que tuve fue prepararme como si fuera a ser titular”. El fútbol, que pocas veces premia a quienes trabajan en silencio, esta vez sí lo hizo.
Duarte se convirtió en pieza clave del equipo campeón del Torneo Apertura de la Liga 1 tras asumir la titularidad por la lesión de un compañero. No era el plan original, pero él estaba listo. “Por estas cosas del fútbol, que nadie quiere una lesión de un compañero, me tocó. Y había que estar muy preparado porque no es fácil tapar en Alianza, sobre todo viniendo de un par de años sin continuidad”, admitió. “En lo personal estoy muy contento de haber podido llevar esa situación y hoy poder festejar con todo el equipo”.
Los años que casi lo quiebranDetrás del festejo había una historia que Duarte no había contado en público hasta esta noche. Durante su etapa en Sporting Cristal, el arquero vivió uno de los períodos más duros de su carrera: años sin continuidad, sin explicaciones y sin la posibilidad de buscar un nuevo rumbo. “Ninguno de los técnicos que tuve en Cristal le pregunté por qué no jugaba ni le pedí explicaciones. Entiendo las decisiones del fútbol”, aclaró. Pero hubo algo que sí le costó procesar: “Cuando traje opciones que eran buenas para el club y para mí, y el club decidió no dejarme ir. Eso fue lo que más me costó. Me hizo que estos años fuera difícil buscar la motivación para ir a entrenar”.
No fue una queja. Fue una confesión. Duarte reconoció que respetar ese contrato era lo correcto, pero que el impacto emocional de quedarse sin alternativas lo golpeó de una manera que tardó en procesar. Lo que lo mantuvo en pie fue el entorno más cercano y la convicción de que el fútbol siempre da otra oportunidad: “Entre todos me mantuve tratando de estar bien físicamente y en lo futbolístico, sabiendo que el fútbol es cambiante para bien y para mal, y que se me podía presentar una buena oportunidad. Así fue y por suerte me agarró preparado”.
La decisión que lo marcó, pero no se rindióDurante la temporada, el técnico Guillermo Farré lo sentó tras un partido malo. Una decisión que dolió, pero que Duarte procesó sin rencor. “Siempre va a doler, pero jamás voy a tomar una decisión técnica como algo personal. Él tomó una decisión luego de un partido muy malo mío y está en todo su derecho. Yo sé que los técnicos son los que más presión tienen para ganar y toman las decisiones que creen que los van a ayudar más. Lo respetaba. Es fútbol”, explicó.
Esa misma madurez fue la que le permitió mantenerse disponible cuando Pablo Guede lo necesitó. El técnico argentino confió en él y Duarte respondió con solidez en cada partido que le tocó disputar.
La dedicatoria que lo dijo todoCuando le preguntaron a quién dedicaba el título, Alejandro Duarte no nombró a ningún compañero ni a ningún técnico. Pensó unos segundos y respondió con una sencillez que emocionó: “A la gente que estuvo muy cerca de mí estos últimos años, que me sostuvo, que se aguantaba mis malos humores y que me trataba de mantener motivado. Mi familia cercana, mi novia. Ellos saben quiénes son. Para ellos”.
Antes de retirarse, el periodista le comentó que su hermano había estado en la tribuna siguiendo el partido. Duarte no lo sabía. Sonrió. Y cuando le preguntaron por la selección, respondió con la misma lógica que guió toda su temporada: “La selección solo se da si haces las cosas bien en tu club. La manera de llegar es enfocándote en tu club y eso es lo que he hecho. Si se da la posibilidad, encantado. Y si no, a seguir trabajando en Alianza”.