Grupos armados ya tienen presencia en 527 municipios de Colombia, un aumento del 149% desde 2019, según Fundación Pares
La expansión territorial de los grupos armados ilegales alcanzó una dimensión que ya abarca a más de la mitad de los municipios del país. Un informe de la Fundación Paz y Reconciliación (Par...
La expansión territorial de los grupos armados ilegales alcanzó una dimensión que ya abarca a más de la mitad de los municipios del país. Un informe de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) identifica 527 municipios con presencia de al menos una estructura armada en 2026, frente a 212 registrados en 2019.
El dato representa un aumento del 149%. De acuerdo con el informe Tiempos Violentos, hasta nueve estructuras se disputan, controlan o cooptan territorios, entre ellas el ELN, el Estado Mayor Central, el Clan del Golfo, la Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano, el Estado Mayor de Bloques y Frentes, los Comandos de la Frontera, la Segunda Marquetalia y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
La expansión, sin embargo, no avanzó al mismo ritmo. Entre 2025 y 2026, los municipios con presencia armada pasaron de 518 a 527. La menor velocidad de crecimiento no significa una reducción de la presión armada, porque las estructuras estarían concentrando esfuerzos en fortalecer los territorios donde ya tienen presencia. El informe advierte que el fenómeno combina expansión territorial, disputas entre estructuras y formas de control social.
El impacto aparece reflejado en las cifras humanitarias. El informe registra 311.681 personas desplazadas forzosamente durante 2025, un 16,9% más que el año anterior. La información fue entregada a Pares por la Unidad para las Víctimas. La organización también señala que el 77% de los asesinatos de líderes sociales en 2025 ocurrió en zonas donde un solo actor armado mantiene un dominio consolidado. Pares describe este escenario como “la peor crisis humanitaria desde la firma del Acuerdo de Paz de 2016”.
Entre las estructuras con mayor cobertura aparece el Clan del Golfo. Pasó de tener presencia en 107 municipios en 2019 a 241 y luego a 304. Para 2026 registra 301 municipios y el informe señala que su dinámica actual está relacionada con la consolidación del control. Es la estructura armada con mayor cobertura territorial y tiene presencia hegemónica en la región Caribe y dominio en Urabá, Córdoba, Chocó y Antioquia.
El ELN muestra una trayectoria cambiante. Su presencia pasó de 106 municipios a 183, después descendió a 150 y ahora registra 156. Pares relaciona el repunte con la crisis del Catatumbo y la confrontación que se desarrolló en ese territorio, y más de 100.000 campesinos fueron expulsados. En el caso del Estado Mayor Central, comandado por Iván Mordisco, la presencia aumentó de 127 a 134 municipios. El Estado Mayor de Bloques y Frentes pasó de 107 a 103 después de la fractura interna registrada en 2025.
Laura Bonilla, subdirectora de Pares, explicó en Caracol Radio que Colombia atravesó dos ciclos de crecimiento de actores armados, uno en 2019 y otro en 2022. Para la investigadora, el periodo entre 2025 y 2026 representa un momento complejo porque “todos los grupos van a buscar, digamos, consolidar más su poder y su control territorial, como lo estamos viendo en Santa Marta”.
La situación de esa ciudad cobró relevancia tras la decisión del presidente Abelardo De La Espriella de ordenar su militarización. Bonilla se refirió a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y explicó que “Vienen de un proceso de rearme una de las grandes capacidades de los grupos armados hoy es el arraigo. El arraigo es más importante tal vez que la capacidad de fuego en el ejercicio de poder armado”.
La subdirectora agregó que “es un grupo que sale el 2006 de la desmovilización de las AUC, donde quedan unos remanentes y esos remanentes se vuelven a formar y se vuelven a rearmar y en los últimos 20 años han venido adquiriendo eso que se conoce como el arraigo armado o que otros colegas llaman gobernanza criminal o gobernanza fuerza armada”.
Bonilla sostuvo que el comportamiento durante la administración de Gustavo Petro fue “relativamente” similar al de los cuatro años anteriores, con Iván Duque. “Durante los dos primeros años del gobierno Petro hubo una disminución de acciones armadas especialmente de combates, pero no hubo disminución significativa de capturas y de otros hechos operativos...Miramos con el presidente Duque una ausencia de negociación y empezamos a encontrar el mismo patrón”, añadió.