Jugadores de Botafogo persiguieron a Horacio Melgarejo tras partido: DT se llevó fuerte susto en clasificación de Cienciano
El árbitro paraguayo Juan Benítez apenas había dado el pitazo final en el Estadio Olímpico Nilton Santos cuando el campo se convirtió en otra cosa. ...
El árbitro paraguayo Juan Benítez apenas había dado el pitazo final en el Estadio Olímpico Nilton Santos cuando el campo se convirtió en otra cosa. Cienciano había clasificado a cuartos de final de la Copa Sudamericana 2026 con un global de 6-2, pero lo que siguió no fue celebración: fue una corrida. Varios jugadores de Botafogo salieron disparados hacia Horacio Melgarejo, el técnico argentino del equipo cusqueño, y el DT terminó acorralado contra una valla publicitaria, rodeado de seguridad, con los ánimos al límite y la policía especializada en estadios en el campo.
Lo que pudo terminar en batalla campal quedó en el borde. Pero por muy poco.
El momento del estallidoSegún informó el portal brasileño ge.globo.com, la confusión comenzó en los segundos inmediatos al pitazo final. Alex Telles fue uno de los primeros en dirigirse hacia Melgarejo. Después llegó Marçal, que según las imágenes fue el más exaltado de todos: intentó llegar con los brazos al entrenador y tuvo que ser contenido físicamente. Melgarejo, rodeado por el caos, quedó atrapado contra un cartel publicitario al costado del campo. Los integrantes de su cuerpo técnico y el personal de seguridad del estadio formaron un cerco para protegerlo.
La situación escaló lo suficiente como para que interveniera el Batallón Especializado de Policiamiento en Estadios —conocido en Brasil como BEPE—, la unidad policial específica para incidentes dentro de los recintos deportivos. Su presencia en el campo fue la señal más clara de que el episodio había superado el umbral de un simple cruce de palabras entre rivales.
Lo que dijo Melgarejo para desatar esa reacción sigue siendo, por ahora, un misterio. En la conferencia de prensa posterior al partido, el técnico fue consultado directamente sobre el incidente y respondió con una frase que dejó más preguntas que respuestas: “No voy a responder porque está todo grabado y no quiero problemas.” Nada más.
Una noche que empezó con provocacionesEl incidente del pitazo final no surgió de la nada. Melgarejo había mantenido una actitud desafiante durante todo el partido, y ya en los primeros minutos había encendido la mecha con el plantel brasileño.
En el minuto cuatro, cuando el balón salió del campo y llegó hasta la zona técnica del equipo peruano, el DT simuló que iba a controlarlo con el pie, pero terminó pateando al aire sin tocarlo. El gesto —que en cualquier otro contexto podría leerse como torpeza— fue interpretado por los jugadores y el banco de Botafogo como una provocación deliberada. El árbitro Benítez se acercó a Melgarejo para advertirle. El técnico respondió, con una sonrisa: “No la pude controlar.”
La tensión entre Melgarejo y el plantel brasileño fue acumulándose durante los 90 minutos. El partido fue intenso, con tarjetas amarillas para ambos equipos y un gol anulado a Botafogo en el minuto 37 por una mano detectada por el VAR. El contexto emocional del Fogão —eliminado de la Copa Sudamericana después de haber perdido 6-1 en Cusco, con la presión de su propio público y la rabia de la eliminación encima— hizo que cualquier chispa pudiera incendiar el campo.
El antecedente de CuscoNo es la primera vez que Melgarejo protagoniza un episodio de este tipo con Botafogo. El 13 de agosto, al término de la goleada 6-1 en el Estadio Inca Garcilaso de la Vega de Cusco, ya hubo un cruce tenso entre jugadores brasileños y miembros de la delegación cusqueña que involucró al técnico. En esa ocasión, según informó el portal exitosanoticias.pe, algunos integrantes del plantel de Botafogo lanzaron insultos y se escucharon frases como “en Brasil los queremos ver” entre los reclamos. Melgarejo intentó bajar el tono del episodio ante la prensa y lo describió como un malentendido: “La gente de Botafogo, los jugadores y cuerpo técnico, muy bien. Hubo un malentendido, pero no pasó nada.”
Brasil los vio. Y la historia se repitió, con más intensidad.
Melgarejo, siempre en el centroEl técnico argentino lleva meses siendo uno de los personajes más comentados del fútbol sudamericano, no solo por los resultados de Cienciano sino por su manera de pararse frente a rivales, periodistas e instituciones. En la conferencia de prensa tras la goleada de ida, ya había dado muestras de su estilo: llegó a la sala y abrió con una advertencia irónica —“Por favor, pregúntenme lo que quieran, menos por qué no hicimos más goles”—, y cuando un periodista preguntó si era preocupante el momento de Cienciano en la Liga 1 peruana, respondió con dos palabras: “¿Preocupante? Siguiente pregunta.”
Su figura también tiene aristas institucionales: la Liga de Fútbol Profesional del Perú lo sancionó con un año sin poder dirigir en el fútbol local tras comentarios despectivos sobre la Copa de la Liga Caliente, pero el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) aceptó su pedido y dictó una medida cautelar que dejó suspendida la sanción, permitiéndole continuar al frente del equipo.
Cienciano sigue adelanteMás allá del caos del pitazo final, Cienciano avanza. El equipo cusqueño está en cuartos de final de la Copa Sudamericana por primera vez en 23 años y tendrá por delante a Montevideo City Torque de Uruguay, con la ida programada entre el 8 y el 10 de septiembre y la vuelta entre el 15 y el 17.
Lo que Melgarejo les dijo a los jugadores de Botafogo en el Nilton Santos quedará, por ahora, en el campo. Él no quiere problemas. Aunque todo indica que los problemas, de una manera u otra, siempre lo encuentran a él.