La Corte Suprema de EEUU no intervendrá en la disputa por un recién nacido entre una pareja y su gestante
La jueza de la Corte Sup...
La jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos Elena Kagan rechazó intervenir en la disputa por la custodia de un bebé nacido mediante gestación subrogada, por lo que continúa vigente una orden de California que reconoce como padres legales a la pareja integrada por Nausheen Gilkar y Omar Ahmed.
La solicitud había sido presentada por McKenna West, una enfermera de Alaska que llevó adelante el embarazo y se negó a abortar luego de que al feto se le diagnosticara una cardiopatía congénita. West viajó a Texas, donde dio a luz el 12 de agosto.
Kagan, encargada de las apelaciones de emergencia provenientes de California, resolvió el pedido sin remitirlo al pleno del tribunal ni fundamentar públicamente su decisión, una práctica habitual en este tipo de recursos, según The New York Times.
El diagnóstico fetal desencadenó el conflicto entre la pareja y la subroganteLa controversia comenzó en abril, cuando una ecografía realizada cerca de la semana 20 reveló que el feto padecía síndrome de hipoplasia del ventrículo izquierdo, una malformación que dificulta el flujo normal de sangre a través del corazón, reportó Associated Press.
Gilkar y Ahmed, quienes aportaron el embrión, solicitaron la interrupción del embarazo al amparo de una cláusula contractual que les otorgaba la decisión sobre un aborto, según documentos judiciales citados por CBS News.
En consecuencia, la subrogante se negó y se trasladó a Texas, un estado que prohíbe la mayoría de los abortos después de aproximadamente seis semanas de gestación.
En junio, una corte de California reconoció legalmente a la pareja como padres del niño. En paralelo, un magistrado de Texas prorrogó una medida temporal que impedía a McKenna West identificarse como su madre, informó The New York Times.
El fiscal general de Texas, Ken Paxton, intervino inicialmente ante un tribunal estatal para obtener una orden que obligara al hospital a proporcionar atención vital al bebé, aunque posteriormente se retiró del caso.
Más adelante, un juez texano ordenó al hospital de Dallas mantener los tratamientos indispensables para el bebé y prohibió cualquier traslado fuera del estado. El 2 de septiembre, el tribunal apartó a West de ese proceso.
El recién nacido fue sometido a una operación poco después del parto y permanece en la unidad de cuidados intensivos pediátricos de un hospital de Dallas.
La intervención, conocida como procedimiento de Norwood, suele ser la primera de tres cirugías que requieren los pacientes con esta cardiopatía durante los primeros años de vida, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recogidos por CBS News.
Sin tratamiento, los niños con este defecto cardíaco pueden morir en cuestión de días o semanas. Las operaciones no necesariamente representan una cura y, en algunos casos, se requieren procedimientos adicionales o un trasplante de corazón, precisó Associated Press.
West y la pareja discrepan sobre quién debe decidir la atención médica del bebéLos abogados de West sostuvieron ante la Corte Suprema que, bajo la ley de Texas, West probablemente sería considerada la madre legal del niño porque fue quien dio a luz en ese estado, indicó CBS News.
En su escrito citado por The New York Times, afirmaron que se le había negado el “control sobre el niño médicamente frágil” y que, sin una intervención judicial, no recibiría más información sobre el bebé “que llevó durante 37 semanas y por cuya vida luchó”.
Según West, la pareja no brindará atención médica que salve la vida del niño. A su juicio, la solicitud de aborto es una prueba de ello.
Los abogados de Gilkar y Ahmed respondieron que ambos permanecen junto a su hijo en el hospital y se aseguran de que “reciba la atención médica que necesita para salvar su vida y están comprometidos a seguir haciéndolo durante el resto de su vida”.
En una presentación judicial, argumentaron que una orden de la Corte Suprema que permitiera la participación de West “solo serviría para causar caos y confusión” en la toma de decisiones clínicas.
Tras la decisión de la jueza, Adam Wolf, abogado de la pareja, declaró que están “verdaderamente agradecidos de que Rumi pueda seguir recibiendo el tratamiento que necesita para sobrevivir y de que no se le prive de lo que los médicos han descrito como la excelente atención de sus padres”, recogió CBS News.
Por su parte, West está representada por la Alliance Defending Freedom, una organización jurídica cristiana conservadora. Su abogado, Lincoln Davis Wilson, dijo citado por The New York Times que su clienta “estaba decepcionada”, pero que encontraba alivio en que los padres contratantes hubieran expresado su compromiso de proporcionar al bebé la atención necesaria.