La tendencia de las “habitaciones analógicas” avanza en decoración
Desconectarse de las pantallas ya tiene un lugar dentro de la casa. La idea de crear una “analog room”, una sala analógica, un ambiente pensado para bajar el ritmo digital y favorecer activida...
Desconectarse de las pantallas ya tiene un lugar dentro de la casa. La idea de crear una “analog room”, una sala analógica, un ambiente pensado para bajar el ritmo digital y favorecer actividades presenciales. Gana espacio en el diseño de interiores a partir de una demanda concreta: disponer de áreas orientadas a la lectura, música, juegos de mesa o conversación.
La propuesta apareció en una nota de Good Housekeeping, que consultó a diseñadoras y especialistas para describir por qué este tipo de ambientes suma interés en el hogar. Según ese artículo, la tendencia responde al peso que la tecnología adquirió en la vida cotidiana y al deseo de reservar sectores menos expuestos a pantallas y dispositivos conectados.
Qué es una analog roomDe acuerdo con Good Housekeeping, una “analog room” es un espacio concebido para privilegiar la conexión entre personas por encima del uso de pantallas. La diseñadora Sarah Tract, citada por el medio, definió ese ambiente como un lugar destinado a leer, escuchar música, jugar o conversar, con una lógica centrada en la interacción presencial.
La interiorista Leanne Ford planteó en esa misma publicación que estas habitaciones remiten a una función histórica del hogar: ofrecer resguardo frente al exterior. En ese marco, sostuvo que la diferencia actual pasa por el nivel de estimulación permanente que imponen el trabajo remoto, noticias, notificaciones y uso continuo del teléfono.
Por qué gana visibilidadEl interés por este tipo de ambientes quedó asociado a una búsqueda de pausas dentro de la rutina doméstica. La tendencia no parte de un concepto nuevo, aunque sí adquiere nueva visibilidad por el cansancio que producen los entornos digitales y por la necesidad de contar con zonas de descanso mental dentro de la vivienda.
La diseñadora Sarah Storms, fundadora de un estudio de diseño, afirmó al medio que “la adicción a la tecnología es algo real” y vinculó ese fenómeno con la conveniencia de crear espacios reparadores. En esa línea, mencionó prácticas concretas como una noche de juegos con amigos, rompecabezas con hijos o una pausa para tomar café. Actividades que, según su mirada, ayudan a sostener rutinas de encuentro.
Claves de diseño que mencionan las especialistasEntre las pautas que recogió la publicación aparece la necesidad de organizar el mobiliario para favorecer la conversación. Tract propuso distribuir los asientos de modo que queden enfrentados entre sí, en lugar de orientar la escena hacia un televisor. También sugirió incorporar una mesa central que funcione como apoyo para juegos o intercambio social.
En la misma nota, Storms recomendó construir una atmósfera diferenciada a partir del color y del arte, con la intención de producir un cambio de energía al ingresar al ambiente. Tract añadió otra variable: el uso de iluminación cálida y en capas, mediante lámparas de mesa, de pie o apliques, en reemplazo de una luz cenital intensa.
Las especialistas también señalaron la conveniencia de sumar piezas de uso múltiple. Una mesa de juego, según esa mirada, puede servir tanto para actividades recreativas como para reuniones informales. A eso se suma la incorporación de objetos que exijan cierta participación, como libros, obras de arte, materiales táctiles o equipos de música analógicos.
Menos pantallas, más participaciónLa exclusión del televisor aparece como uno de los rasgos más repetidos en este enfoque. Ford indicó en Good Housekeeping que, en lugar de un parlante Bluetooth, puede tener lugar un tocadiscos o incluso una rockola, ya que esos dispositivos exigen una acción concreta por parte de quien usa el espacio. La idea central consiste en reemplazar el consumo continuo por experiencias que requieren intervención y tiempo.
Otra característica señalada por las entrevistadas es que no existe una única forma estética para este tipo de cuarto. Ford mencionó que puede tratarse de un estudio de arte, una biblioteca, una sala de música, un pub room o incluso una cocina que reúna personas de manera natural. Lo que define a una analog room no es el estilo decorativo, sino su capacidad para promover un uso más pausado e intencional del hogar.