La UTN abrirá en Córdoba su primer colegio técnico preuniversitario
La Facultad Regional Córdoba de la Universidad Tecnológica Nacional abrirá su primer colegio preuniversitario, una escuela secundaria técnica que comenzará a funcionar en el ciclo lectivo 2027...
La Facultad Regional Córdoba de la Universidad Tecnológica Nacional abrirá su primer colegio preuniversitario, una escuela secundaria técnica que comenzará a funcionar en el ciclo lectivo 2027 y cuya formación estará centrada en automatización, robótica industrial y transformación digital. El proyecto extiende hacia el nivel medio una tradición educativa vinculada con la ingeniería y propone que esa formación empiece antes del ingreso a la universidad.
El Colegio Tecnológico Preuniversitario UTN Córdoba tendrá una duración de siete años y otorgará el título de Técnico en Sistemas Automatizados de Producción, con validez nacional. El plan de estudios, inscripto en el sector electromecánico de la industria metalmecánica, combinará formación científica y matemática, inglés técnico, proyectos interdisciplinarios y prácticas profesionalizantes.
La universidad, que históricamente recibió a sus estudiantes después de la secundaria, comenzará a intervenir en una etapa anterior, cuando todavía se están formando intereses, habilidades y vocaciones vinculadas con la tecnología.
“Durante décadas la UTN recibió a jóvenes que soñaban con ser ingenieros. Ahora queremos acompañarlos varios años antes. Queremos que un estudiante pueda descubrir su vocación tecnológica desde la secundaria y recorrer un camino continuo junto a una universidad que vive y respira innovación todos los días”, dijo Federico Olivo, decano de la Facultad Regional Córdoba.
Ese recorrido tendrá una articulación directa con las carreras que ya dicta la Facultad, entre ellas Ingeniería Electromecánica, Electrónica, Mecánica, Industrial, en Sistemas de Información, Eléctrica y Metalúrgica, además de tecnicaturas universitarias vinculadas con automatización, mecatrónica y producción industrial. La continuidad hacia la educación superior forma parte del diseño, aunque el título secundario tendrá también un perfil profesional que permitirá incorporarse al mercado laboral.
Los estudiantes se formarán en operación y mantenimiento de sistemas automatizados, programación de controladores lógicos programables —PLC—, robótica industrial, sensórica y tecnologías vinculadas con Internet Industrial de las Cosas. El programa prevé además contenidos sobre gemelos digitales, CNC y herramientas CAD y CAM, áreas que ya intervienen en distintos procesos de producción y que obligan a la educación técnica a revisar con frecuencia sus contenidos.
“La innovación no empieza cuando un joven ingresa a la universidad. Empieza mucho antes, cuando despertamos la curiosidad, el pensamiento crítico y la capacidad de resolver problemas reales. Este Colegio Tecnológico nace precisamente con esa mirada”, sostuvo Olivo.
El planteo pedagógico incluye aprendizaje por capacidades, proyectos integradores, tutorías académicas y un sistema de evaluación continua. A esto se sumarán una formación reforzada en matemática y ciencias y una mayor carga de inglés técnico, mientras que parte de las actividades podrá realizarse en los laboratorios y espacios tecnológicos de la propia universidad.
Esa proximidad con la UTN es uno de los puntos sobre los que se apoya el proyecto. Los alumnos tendrán contacto con laboratorios, profesores ligados a las carreras de ingeniería y profesionales que trabajan en la industria, además de realizar prácticas en empresas. La intención es que ciertos problemas propios de la producción entren en la formación escolar antes de los últimos años de la carrera universitaria.
“Uno de nuestros mayores diferenciales será que los estudiantes no aprenderán la tecnología solamente en los libros. Van a crecer vinculados con laboratorios, proyectos, docentes con experiencia industrial y empresas que forman parte del entramado productivo de Córdoba. Esa conexión entre educación y trabajo es parte del ADN de la UTN”, señaló el decano.
Córdoba ofrece un contexto particular para una experiencia de este tipo por la presencia de industrias metalmecánicas, automotrices, tecnológicas y de servicios basados en conocimiento. La escuela se propone trabajar sobre ese entorno mediante convenios, prácticas profesionalizantes y experiencias en ámbitos laborales, aunque su desafío será formar para un escenario productivo que probablemente cambie varias veces durante los siete años que dura la secundaria.
“Córdoba tiene uno de los ecosistemas industriales y tecnológicos más importantes de Latinoamérica”, dice Federico Olivo, y continúa: “Como universidad pública tenemos la responsabilidad de acompañar ese desarrollo formando a las nuevas generaciones con las herramientas que hoy demanda la producción y que mañana van a definir la competitividad de nuestra región.”
El vínculo entre educación y trabajo atraviesa buena parte de la tradición de la UTN, cuya historia estuvo ligada desde sus comienzos a la formación de profesionales para la industria. La creación de una escuela secundaria introduce, sin embargo, otra escala: obliga a pensar esa relación para estudiantes que ingresarán alrededor de los doce o trece años y que terminarán sus estudios en un escenario tecnológico difícil de anticipar desde el presente.
La apertura del colegio llevará así una discusión propia de la universidad hacia el comienzo de la educación secundaria: cómo formar técnicamente a estudiantes que trabajarán con máquinas, sistemas y tecnologías que, en muchos casos, todavía están cambiando mientras ellos aprenden a utilizarlas.