Leo Messi y Argentina, una historia con final feliz y gloria
El delantero Lionel Messi anunció este lunes su retirada de la selección argentina de fútbol, la que deja siendo el jugador que más partidos ha defendido su camiseta en la historia, como máxim...
El delantero Lionel Messi anunció este lunes su retirada de la selección argentina de fútbol, la que deja siendo el jugador que más partidos ha defendido su camiseta en la historia, como máximo goleador histórico y tras haber levantado cuatro títulos: una Copa del Mundo, dos Copas América y una Finalissima.
La historia de Leo Messi y la Albiceleste llegó a su fin el pasado 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva York. Nada más y nada menos que en la final de la Copa del Mundo entres España y Argentina, un partido que acabó cayendo del lado de la 'Roja' y que dejaba a campeona del mundo en Catar con la miel en los labios por cuarta vez en su historia. Un final agridulce que sirve como metáfora a la carrera de Leo Messi con la selección argentina.
Y es que antes de convertirse en ídolo para la afición argentina, el '10' tuvo que vivir numerosos episodios de desencuentro. El más sonado fue el de junio de 2016, cuando tras caer en la final de la Copa América Centenario ante Chile por penaltis, el astro argentino afirmó a los medios de comunicación que dejaba la selección. Una decisión tomada después de las innumerables críticas que sufría como líder de una albiceleste que no ganaba un título desde 1993.
Fue el final a una primera década de Leo Messi con la selección marcada por los desencuentros y las decepciones deportivas. Entre 2006 y 2016, el rosarino disputó tres Mundiales, cuatro Copas América y unos Juegos Olímpicos. En ellas, tan solo saboreó el triunfo en la cita olímpica de Pekín 2008, en la que lideró a Argentina al oro. Pero pese a esto, la falta de resultados en grandes torneos ponían al, en ese momento, cinco veces ganador del Balón de Oro en el ojo del huracán.
Especialmente dolorosas fueron las Copas América 2015 y 2016 y el Mundial de 2014. Tres torneos en los que se quedó a las puertas del título, cayendo en las finales ante Chile y Alemania, respectivamente. En los campeonatos continentales, las tandas de penaltis se interpusieron en su camino, con un fallo en la tanda incluido en 2016. Mientras que en su primer gran Mundial, la Alemania de Joachim Löw fue la que frustraría el triunfo albiceleste. Eso sí, en la Copa América 2015 y el Mundial 2016 fue reconocido como el mejor jugador del torneo.
Pero el destino de Leo Messi con Argentina cambiaría en septiembre de 2018 de la mano de Lionel Scaloni y meses después de otro fiasco en una Copa del Mundo, al caer en octavos ante Francia en la cita celebrada en Rusia. El técnico de Pujato llegó como interino para liderar un grupo plagado de calidad pero que no había conseguido triunfos. Y con Scaloni en el banquillo y un extraordinario Leo Messi sobre el césped, Argentina viviría una de las épocas más exitosas de su historia.
El primer triunfo de la Argentina de Leo Messi llegaría en un escenario histórico como Maracaná. Allí, aunque sin público, la Albiceleste fue capaz de derrotar a Brasil en la final de la Copa América 2021, un torneo que quitaba al jugador rosarino el peso de encima de no haber levantado ningún título con su selección. Una Copa América en la que lideró al equipo con cuatro tantos y fue elegido el mejor jugador del torneo.
Pero lo que elevó a Messi al olimpo del fútbol argentino sería la Copa del Mundo de 2022. En Catar, Argentina se presentó en el torneo como una de las grandes favoritas a levantar el título, y esta vez no fallaría. Leo Messi la comandó hacia su tercer título mundial participando en 10 de los 15 goles que anotó en el torneo --siete tantos y tres asistencias--, anotando un doblete y su penalti en la tanda en la final, en la que derrotaron a Francia. Además, como en 2014, sería elegido Balón de Oro del Mundial y, por fin, parece que se ganaba el cariño total de su hinchada y ponía fin a esa comparación con el ídolo Diego Armando Maradona.
Y a la victoria de Catar se le sumaron, previamente, la de la 'Finalissima', y posteriormente, la de una segunda Copa América consecutiva. En total, cinco años de triunfos ininterrumpidos con los que Messi alcanzó la gloria que tanto se le había resistido con el combinado nacional. Pero en el horizonte aun le quedaba un reto más, comandar a Argentina hacia su cuarta estrella en Estados Unidos, México y Canadá.
El Mundial 2026, al que el ocho veces ganador del Balón de Oro llegó con 39 años, fue seguramente el mejor de su carrera a nivel individual. Messi hizo todo para llevar a Argentina a la séptima final mundialista de su historia, con exhibiciones prácticamente en todos los partidos, y siendo decisivo con ocho goles y cuatro asistencias. Pero en su camino se cruzaría el país que lo formó como futbolista, España. Y la que era su séptima final con la selección absoluta --tres de Mundial y cuatro de Copa América--, su segunda Copa del Mundo se escapó.
LEO MESSI, EL COLECCIONISTA DE RÉCORDS
Más allá de su juego, las dos décadas en las que Leo Messi ha vestido la camiseta de Argentina han traído consigo una gran cantidad de récord. El rosarino se ha convertido en el jugador que más veces ha defendido la camiseta albiceleste con 207 partidos. Además, también es el máximo goleador histórico de Argentina con 125 goles, y el máximo asistente con 68 pases de gol.
A estos se suman el récord de participaciones en Copas del Mundo con seis participaciones, igualando a Cafú, Lothar Matthaus y Pierre Littbarski como jugadores con más finales disputadas (3). También es el segundo máximo goleador de la historia de los Mundiales con 21 goles, sólo por detrás de Kylian Mbappé (22). Además, está en el Top 5 de máximos realizadores de la Copa América (14) y el jugador que más partidos ha jugado en el torneo continental (39).