Los ahorradores se vuelcan en los fondos de inversión atraídos por su rentabilidad: ya suponen el 26,7% del PIB y baten récords
Los ahorradores españoles están reorientando el dinero que mantenían en ...
Los ahorradores españoles están reorientando el dinero que mantenían en depósitos bancarios hacia productos con mayor potencial de rentabilidad, especialmente los fondos de inversión. Este cambio de estrategia ha impulsado a los fondos nacionales hasta representar ya el 26,7% del Producto Interior Bruto (PIB) español, quince puntos más que en 2012. Solo en 2025, el patrimonio invertido en ellos creció en más de 51.000 millones de euros, alcanzando un nuevo récord histórico de 450.889 millones, según los últimos datos del Observatorio Inverco.
Este crecimiento no solo refleja un mayor interés por la inversión colectiva, sino también una transformación profunda en la forma en la que los hogares gestionan su ahorro. Por tercer año consecutivo, los fondos de inversión se han convertido en el activo financiero con mayores flujos netos positivos en España, por delante de los depósitos bancarios y del efectivo.
“Los fondos de inversión siguen consolidándose como el vehículo preferido de inversión para las familias españolas”, reconoce José Luis Manrique, director de Estudios del Observatorio Inverco.
El fenómeno no es homogéneo en el territorio. En comunidades como País Vasco y La Rioja, el volumen invertido en fondos supera ya el 50% del PIB regional, mientras a nivel provincial, ocho provincias superan el umbral del 50%, con Teruel a la cabeza (61,2%), seguida de Guipúzcoa, Soria, Burgos, La Rioja, Vizcaya, Álava y Huesca.
Récord de entradas y más de 17 millones de cuentasEl año pasado fue muy positivo para la industria de fondos de inversión en España. Las suscripciones netas alcanzaron los 32.500 millones de euros, el nivel más alto desde 2014, impulsadas por la confianza de los inversores y por la rentabilidad media del sector, que se situó cerca del 5%.
El número de cuentas de partícipes también escaló con fuerza hasta superar los 17,8 millones, lo que supone un incremento del 7,5% respecto al año anterior. Este aumento está estrechamente ligado a la expansión de la gestión discrecional y al asesoramiento de carteras.
En concreto, el número de contratos de gestión discrecional cerró el pasado ejercicio en 1.283.321, incluyendo cada uno diferentes fondos, en función del perfil de cada partícipe.
Madrid, Cataluña y País Vasco concentran más de la mitad del dinero invertidoLa distribución del ahorro en fondos de inversión muestra un fuerte desequilibrio territorial. Madrid, Cataluña y el País Vasco concentran el 52,6% del total del patrimonio invertido, pese a representar solo el 35,6% de la población española.
Este fenómeno refleja una mayor cultura financiera y capacidad de ahorro en determinadas zonas del país, donde también se concentran las principales entidades financieras y gestoras de inversión.
A nivel provincial, el ranking lo lideran Madrid, Barcelona, Vizcaya, Guipúzcoa y Zaragoza. Sin embargo, el protagonismo no se limita a las grandes capitales: provincias como Soria, Huesca o Álava destacan por el elevado peso de la inversión en relación con su PIB.
El dinero se mueve de depósitos a fondosUno de los cambios que se están consolidando es el traslado progresivo del ahorro desde los depósitos bancarios hacia los fondos de inversión. Así, a cierre de 2025, el patrimonio invertido en fondos de inversión equivalía a casi una tercera parte (30,9%) del dinero total que las familias españolas tenían guardado en depósitos bancarios, frente al 20% registrado hace una década.
En paralelo, las instituciones de inversión colectiva —incluyen fondos nacionales, sociedades de inversión e instituciones de inversión colectiva internacionales— representan ya el 17% del ahorro financiero de las familias, lo que supone un incremento del 13,5% (69.716 millones de euros) respecto al año anterior, y un máximo histórico de la serie.
Mientras tanto, los depósitos bancarios y el efectivo han reducido su peso sobre el total del ahorro de las familias 1,5 puntos, hasta el 33,4%. Este cambio estructural indica una mayor predisposición de los hogares a asumir riesgo financiero en busca de rentabilidad, especialmente en un contexto de volatilidad en los mercados.
Renta fija, la preferidaDentro de los fondos de inversión también se están produciendo cambios significativos en la composición de las carteras. Los partícipes españoles incrementaron durante 2025 las ponderaciones por activos de renta fija.
De este modo, las inversiones en fondos de renta fija/monetarios fueron las que más incrementaron su representatividad, pasando en un año del 43,3% al 46,8%, lo que supone un incremento del volumen de activos en más de 36.500 millones de euros. En cinco años, supone un crecimiento de más del 20%.
Este aumento refleja una estrategia más conservadora por parte de los inversores, que buscan estabilidad en un entorno económico incierto. En algunas comunidades como Aragón o Baleares, estos productos ya concentran más del 55% de toda la inversión en fondos.
En cambio, en 2025 los fondos mixtos, globales y de retorno absoluto perdieron peso hasta el 30,2%, mientras que los de renta variable se mantuvieron relativamente estable, aunque ligeramente a la baja, con un 17,1% del total, a pesar de las rentabilidades positivas de los mercados bursátiles.
Por comunidades autónomas, donde mayor peso tienen los fondos de renta variable es en Madrid (22,3%) y Cataluña (21,6%), seguidas por Navarra (18,2%).
Los datos del Observatorio Inverco reflejan que “en un entorno de volatilidad e incertidumbre, los hogares siguen confiando en este instrumento como parte esencial de su planificación financiera. En España, los fondos siguen teniendo un carácter minorista, acaparando el 62% en familias”, señala José Luis Manrique.