Los alimentos y vitaminas que los médicos recomiendan para cuidar la salud de los ojos
Una alimentación con antioxidantes, carotenoides y omeg...
Una alimentación con antioxidantes, carotenoides y omega-3 puede ayudar al cuidado de la salud visual, según un reporte publicado por la revista estadounidense Prevention, que reunió la opinión de especialistas en optometría y nutrición junto con estudios sobre el tema. El relevamiento puso el foco en nutrientes vinculados con la retina, la superficie ocular y la producción de lágrimas.
La nota señala que no existe una vitamina única capaz de preservar por sí sola la visión. En cambio, ubica el eje en una dieta variada con frutas, verduras, pescados, huevos, frutos secos y semillas, por su aporte de compuestos asociados con funciones clave del sistema visual.
Un estudio científico difundido en la revista científica Frontiers in Nutrition, evaluó a 70 adultos que usaban pantallas electrónicas más de seis horas por día y detectó mejoras en pruebas oftalmológicas objetivas tras seis meses de suplementación con luteína y zeaxantina.
Los investigadores registraron avances en el test de Schirmer, que mide la producción de lágrimas, en el tiempo de recuperación al fotoestrés y en la estabilidad de la película lagrimal. El trabajo no encontró diferencias entre grupos en todos los indicadores subjetivos, aunque aportó evidencia reciente a un campo que examina el vínculo entre alimentación y salud ocular.
Qué nutrientes concentran la evidencia disponibleLa optometrista estadounidense Viola Kanevsky, integrante del centro Acuity NYC, en Nueva York, explicó a Prevention que el ojo está compuesto por distintos tejidos y células, cada uno con necesidades nutricionales específicas. Desde ese enfoque, la protección visual depende de una combinación de nutrientes y no de un solo alimento.
Entre los compuestos más citados aparecen los antioxidantes, por su capacidad para neutralizar radicales libres. De acuerdo con el artículo, la optometrista Melissa Barnett advirtió que el estrés oxidativo figura entre los procesos asociados con enfermedades oculares ligadas a la edad, entre ellas la degeneración macular.
Barnett indicó que los ojos tienen un alto consumo de oxígeno y una exposición constante a la luz visible, dos factores vinculados con la formación de radicales libres. Según detalló, varias investigaciones asociaron las dietas ricas en antioxidantes con una progresión más lenta de algunos trastornos visuales relacionados con el envejecimiento.
En esa lista aparecen omega-3, vitamina A, vitamina C, vitamina E, zinc, luteína y zeaxantina. El reporte sostuvo que esos nutrientes participan en funciones ligadas al mantenimiento de la superficie ocular, la estabilidad de la película lagrimal, la integridad de la retina y la protección frente al daño oxidativo.
Qué alimentos reúnen los compuestos más estudiadosSegún el informe, el té verde concentra catequinas, entre ellas el galato de epigalocatequina o EGCG. Prevention indicó que Melissa Barnett vinculó esos compuestos con estudios sobre glaucoma, cataratas y ojo seco, además de una posible acción antiinflamatoria sobre la superficie ocular.
Los huevos también ocupan un lugar central. La yema aporta luteína y zeaxantina, carotenoides asociados con la protección de la mácula, la zona de la retina relacionada con la visión de detalle y la percepción del color.
Kanevsky citó una investigación que asoció el consumo de dos a cuatro huevos por semana con una reducción del 62% en el riesgo de desarrollar degeneración macular asociada a la edad, frente a una ingesta de un huevo semanal o menor.
El artículo incluyó además a la zanahoria, la batata, la papaya y la calabaza por su contenido de betacaroteno, compuesto que el organismo convierte en vitamina A. Barnett explicó que esa vitamina interviene en la producción de rodopsina, un pigmento de la retina necesario para la visión nocturna y para ambientes con poca luz.
La nómina también incorporó pescados de agua fría como salmón, sardina, caballa, anchoa, arenque y trucha por su concentración de omega-3. El relevamiento sumó además algas marinas, pimientos, frutos secos, semillas de girasol, verduras de hoja verde y ostras, estas últimas por su aporte de zinc.
Qué dice la investigación sobre los suplementosLa nota aclaró que ninguna vitamina resuelve por sí sola el cuidado visual y que el uso de suplementos depende de la situación clínica y alimentaria de cada persona. Según las especialistas consultadas por el medio, algunos productos nutricionales pueden contribuir a la salud ocular general o a cuadros como el ojo seco y la degeneración macular asociada a la edad.
El informe añadió que los suplementos no constituyen una recomendación universal. Las personas que no consumen pescado o no alcanzan una ingesta suficiente de omega-3 mediante la dieta podrían necesitar otra estrategia, aunque una alimentación equilibrada suele ser suficiente para la mayoría de los adultos sanos.
La precaución se mantuvo en el estudio científico de Frontiers realizado en usuarios frecuentes de pantallas. Aunque se observaron mejoras en parámetros oftalmológicos objetivos después de seis meses de intervención, los autores destacaron que los resultados no fueron consistentes en todas las mediciones y que la decisión sobre el uso de suplementos debe adaptarse a las características de cada paciente.