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Los fósiles de dinosaurios que ardieron en Múnich y la misión para reconstruir su historia en Egipto

Los dinosaurios del oasis de Bahariya sufrieron una segunda desaparición simbólica el 24 de abril de 1944, cuando un bombardeo destruyó en ...

Los fósiles de dinosaurios que ardieron en Múnich y la misión para reconstruir su historia en Egipto

Los dinosaurios del oasis de Bahariya sufrieron una segunda desaparición simbólica el 24 de abril de 1944, cuando un bombardeo destruyó en ...

Los dinosaurios del oasis de Bahariya sufrieron una segunda desaparición simbólica el 24 de abril de 1944, cuando un bombardeo destruyó en Múnich los únicos fósiles conocidos. Un equipo liderado por Hesham Sallam intenta reconstruir ese mundo perdido desde cero.

Hesham Sallam, paleontólogo de la Universidad de Mansura y explorador de la National Geographic Society, lleva más de una década excavando el oasis con sus estudiantes. El sitio es famoso por haber sido el lugar donde, a principios del siglo XX, el geólogo alemán Ernst Stromer desenterró los primeros huesos de dinosaurio hallados en territorio egipcio, entre ellos el primer ejemplar conocido de Spinosaurus aegyptiacus, el mayor depredador terrestre conocido de todos los tiempos.

Stromer llevó aquellos fósiles a Múnich, donde algunos —incluido el Spinosaurus— llegaron a exponerse al público. Cuando la Segunda Guerra Mundial recrudeció, el paleontólogo alemán solicitó reubicarlos en un lugar seguro.

El director del museo, un ferviente nazi, se negó y llegó a amenazarlo. Stromer, declarado opositor del régimen, no pudo hacer nada. Los huesos ardieron por completo esa noche de abril de 1944.

“Los huesos se quemaron hasta convertirse en nada”, describió ante National Geographic Matt Lamanna, paleontólogo del Museo Carnegie de Historia Natural de Pittsburgh y colaborador de Sallam.

El regreso de las excavaciones en Bahariya

Desde entonces, el oasis permaneció en buena parte inexplorado hasta que, en el año 2000, Lamanna retomó las excavaciones y descubrió una nueva especie: Paralititan stromeri, un titanosaurio nombrado en homenaje al pionero alemán.

Años después, la National Geographic Society financió una nueva expedición, pero la escalada de tensiones regionales llevó a Lamanna a ceder la oportunidad a Sallam. “El capítulo más emocionante es el que estamos viviendo ahora, donde los egipcios lideran la búsqueda por primera vez en la historia”, declaró Lamanna al medio estadounidense.

Los nuevos hallazgos del equipo egipcio

Bajo la dirección de Sallam, los descubrimientos no tardaron en llegar. En 2018, dos de sus estudiantes —Shorouq Al-Ashqar y Belal Salem— encontraron varios fragmentos óseos que, al ensamblarlos, formaron un hueso largo y delgado.

Después de siete días completos en los que se llevó a cabo un análisis detallado en el laboratorio, Salem llegó a la conclusión de que el fósil que tenía ante sí no era parte de un dinosaurio, como podría haberse pensado en un principio, sino que en realidad correspondía al ala de un pterosaurio.

Este descubrimiento representó la primera evidencia que confirma que estos reptiles voladores lograron surcar los cielos de lo que hoy es Egipto hace casi cien millones de años. Los resultados de este hallazgo fueron publicados este año en la revista Acta Palaeontologica Polonica.

La búsqueda de Bahariasaurus ingens

El descubrimiento amplía aún más el panorama de lo que National Geographic describió como un ecosistema de depredación sin escapatoria posible. “No estás a salvo en ningún lugar”, advirtió Sallam al medio. “Incluso si intentas nadar, está el Spinosaurus y los reptiles marinos; no hay dónde esconderse”, agregó.

En 2022, el mismo equipo ya había anunciado el hallazgo de un abelisáurido de cara achatada, un dinosaurio carnívoro emparentado con el Tyrannosaurus rex, pero con extremidades anteriores aún más reducidas. El oasis de Bahariya reúne evidencias de depredadores terrestres, acuáticos y voladores que convivieron durante un mismo período geológico, una combinación poco habitual en el registro fósil de la región.

La gran pregunta pendiente sigue siendo el paradero de Bahariasaurus ingens, el gran terópodo que Stromer bautizó en 1934 y que no volvió a verse desde que los nazis lo dejaron arder.

Lamanna lo llama su “ballena blanca de los dinosaurios”. Cuando National Geographic le preguntó a Sallam si encontraron restos de esta especie, el paleontólogo guardó silencio por un momento antes de responder con una sonrisa: “Encontramos cosas. Prepárense y estén atentos”.

Fuente: https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2026/08/15/los-fosiles-de-dinosaurios-que-ardieron-en-munich-y-la-mision-para-reconstruir-su-historia-en-egipto/

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