Los hijos de Alberto Olmedo y Jorge Porcel hablaron de sus vidas marcadas por la ausencia y el peso del apellido
Alberto Olmedo y Jorge Porcel fueron, en las décadas del 70 y el 80, la dupla cómica más exitosa de la Argentina. Sin embargo, sus vidas terminaron abruptamente. Hoy, a 50 años de aquel suceso ...
Alberto Olmedo y Jorge Porcel fueron, en las décadas del 70 y el 80, la dupla cómica más exitosa de la Argentina. Sin embargo, sus vidas terminaron abruptamente. Hoy, a 50 años de aquel suceso cultural y popular que los tuvo como protagonistas, sus hijos se sentaron en el living del programa de Moria Casán —una de las grandes compañeras de los humoristas tanto en cine como en teatro y televisión— y hablaron de todo.
Las infancias de Porcel Jr. y Albertito Olmedo fueron muy distintas: mientras uno jamás conoció a su papá, el otro lo padeció. Sus presentes también son disímiles: Olmedo trabaja en una inmobiliaria y nunca tuvo intención de ser parte del mundo del espectáculo, y Porcel Jr., sí. “Yo no quiero sacar provecho del apellido”, explicó el hijo del hombre que le dio vida al célebre personaje del Manosanta sentado en el programa de la diva y recordó la figura del cómico con cariño.
La experiencia de Porcel Jr. fue mucho más sombría: él sí tuvo la intención de seguir los pasos de su papá, pero el cómico no lo dejó. “Me prohibió en la TV”, disparó, en un largo reproche en donde destacó que la educación que le dio fue lo que lo salvó de “lo peor” de él y de su falta de misericordia. “Si tenés un hijo no podés ser un niño. Tenés que ser un adulto. No podés negarte a un diálogo, no podés ser un dictadorzuelo”, disparó.
La experiencia de OlmedoLuego de repasar algunos de los trabajos más recordados de la dupla, Moria se dispuso a hablar del presente de sus herederos y les preguntó si es cierto, como dicen algunos, que “viven de las rentas de sus padres”. El primero en responder fue Olmedo, quien hoy es parte del staff de una inmobiliaria y nunca quiso pertenecer al medio. “Yo siempre trabajé de chiquito y el apellido lo traté de llevar al margen, usarlo cuando corresponde y no para el boludeo”, explicó. También se diferenció de Porcel, a quien “reconocen más”, y contó que cuando descubren en la calle quién fue su papá, su reacción es alejarse. “Yo quiero seguir caminando tranquilo”, sostuvo.
“Yo no conocí a mi papá, pero lo conocí a través del tuyo, de mi mamá, de mis amigos”, le respondió a Moria cuando le preguntó por la ausencia de su papá. Después la conductora repasó la tragedia. “El día que tu madre le fue a anunciar a tu padre que estaba embarazada de vos, ese día él encontró la muerte”. Aquel fatídico 5 de marzo de 1988 cuando el actor cayó al vacío desde el balcón de un departamento ubicado en el piso 11 de un edificio en Mar del Plata.
“Si hubieras estado acá, te hubiera acompañado a los teatros, a los canales, al cine... todo lo que haría un hijo con su padre”, expresó cuando Moria le pidió que le diga unas palabras a cámara. Sobre la herencia, explicó que trabaja para generar algo con el apellido y mencionó una cuenta de Instagram donde comparte recuerdos públicos y privados que se llama Olmedades: “Trato de buscarle la vuelta, pero siempre laburando”.
La experiencia de PorcelEl caso de Porcel fue muy distinto: estuvo durante su infancia, pero no presente. “¿Lo veías seguido a tu padre?”, fue la consulta de Moria que disparó el recuerdo. “No. El tenía una vida muy desordenada”, agregó. “¿Eso porque vivía con una mujer que no sabía que tenía otro hijo?”, acotó la conductora. “Él estaba con todas y con ninguna”, aclaró Porcel. “Sufrí mucho como hijo, más que nada porque mi mamá se ponía muy mal y lógicamente me ponía del lado de ella porque era con quien vivía”.
Porcel también contó el lado oscuro de su mamá, Norma de Mauricio: “Se mandó muchas macanas. Sacó una hipoteca en plena hiperinflación de Alfonsín y perdimos la casa. Cometió muchos errores con la plata”, repasó y Moria acotó que una vez la encontró pidiendo en la calle. “A mí me dieron con un palo por eso”, recordó Porcel y explicó que desde que ella murió, en 2020, “creció 40 años”. “Aprendí que perdonar hace que te des la oportunidad de vivir la vida”, soltó y dijo que también perdonó a su papá y al medio, que hace diez años “fue muy cruel” con él. “Me trataron de ‘gordo vago’. Yo soy discapacitado porque tengo depresión profunda y una hiperobesidad delicada”.
“Yo fui medio ocultado, como el hijo no reconocido. Tengo el apellido, pero hay que decir la verdad: a medida que fue muriendo la gente que trabajó con mi papá me dejaron de dar con un caño. Me tomaron de punto, me persiguieron y me operaron. Pero la gente sabe todo y están los archivos”, sostuvo y explicó que le hubiera gustado que le den una oportunidad en la televisión. “ Si en vez de decirme ´gordo vago’ me hubieran tirado una mano, aunque sea en producción, yo la hubiera ayudado a mi mamá y la cosa hubiera sido menos grave. En vez de eso se nos tiraron encima y mi mamá en dos años murió de cáncer”, aseguró.
En otro momento de la charla, Porcel habló sobre la vida amorosa de su papá, subrayó la cantidad de mujeres con las que podía estar al mismo tiempo el actor y Moria explicó que los dos eran “hombres acostumbrados a la doble vida”. “Pero eso te termina destrozando la cabeza. Yo lo vi desde el lugar de hijo”, confió. “El tema es que eso no te vuele la cabeza y no hacer daño a otra gente” y habló de una “adicción al sexo y a la comida”.
Por último, cuando Moria le pidió que le dedique unas palabras a su padre, Porcel fue categórico. “Lo que te tengo que agradecer es la educación que me diste porque te esmeraste mucho con mi mamá. Eso es lo que me salvó de lo peor de vos”, arrancó. “Lo peor de vos es tu falta de misericordia. Si tenés un hijo, no podés ser un niño con él. Tenés que ser un adulto. No podés negarte a un diálogo, no podés ser un dictatorzuelo o ser como una pared que no escucha. No podés abandonar a un hijo”.
“Lo que hiciste con la sucesión no tiene nombre, prohibir que yo trabaje en televisión tampoco. Te perdono, te merecés el perdón de Dios y de Jesús, que está por encima de todos nosotros, pero si tuviera que pedirte algo es que desde allá arriba me ayudes a salir adelante”, cerró.