Los Veintisiete chocan sobre la primera propuesta con cifras para el próximo presupuesto europeo
Los Veintisiete han mostrado este martes sus diferencias respecto a la primera propuesta de cifras para el futuro presupuesto comunitario 2028-2034 en el primer encuentro a nivel de ministros desde...
Los Veintisiete han mostrado este martes sus diferencias respecto a la primera propuesta de cifras para el futuro presupuesto comunitario 2028-2034 en el primer encuentro a nivel de ministros desde que la oferta está sobre la mesa, con países como España y Francia defendiendo un marco financiero "ambicioso" capaz de abordar las nuevas prioridades del bloque sin sacrificar la Política Agraria Común (PAC) ni la de cohesión, frente a socios como Suecia, Finlandia o Alemania, que reclaman una reducción sustancial del gasto y rechazan aumentar las contribuciones o recurrir a nueva deuda común.
La discusión de este martes en el Consejo de Asuntos Generales (CAG) en Luxemburgo, tiene lugar días después de que la presidencia de turno del Consejo, que este semestre ejerce Chipre, presentara una primer borrador con números que mantiene en líneas generales la arquitectura planteada por la Comisión Europea y que servirá de base para la discusión que mantendrán los líderes de la UE en la cumbre prevista el jueves y el viernes en Bruselas.
Las modificaciones introducidas no han servido, sin embargo, para acercar posiciones entre las capitales. Los ligeros incrementos previstos para la PAC y la cohesión no han disipado las críticas de los países que consideran insuficiente el peso otorgado a estas políticas, mientras que los Estados más partidarios de la disciplina presupuestaria siguen reclamando una reducción más profunda del gasto comunitario y una mayor concentración de los recursos en nuevas prioridades.
Así, aunque las ayudas directas a agricultores y ganaderos aumentan hasta los 261.013 millones de euros (frente a los 259.231 millones previstos inicialmente por la Comisión) y la cohesión económica, social y territorial alcanza los 410.080 millones (desde los 404.877 millones planteados por Bruselas), ambas partidas continúan por debajo de los niveles del actual marco financiero.
Al mismo tiempo, la propuesta reduce en cerca de un 2% el volumen global del presupuesto inicialmente planteado por el Ejecutivo comunitario y rebaja también las asignaciones previstas para ámbitos como la competitividad, la investigación, la seguridad, la defensa y la acción exterior.
Con estas cifras sobre la mesa, los Estados miembro han comenzado ya a fijar sus posiciones de cara a una negociación que se prolongará durante los próximos meses, con el objetivo de alcanzar un acuerdo sobre el futuro marco financiero antes de que acabe el año.
MAYOR AMBICIÓN Y RECHAZO DE RECORTES EN PAC Y COHESIÓN
"Los recortes son el verdadero 'no'. No podemos apostar por un marco financiero plurianual con más recortes", ha afirmado a su llegada a la reunión el secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Sampedro, quien ha reclamado un presupuesto "verdaderamente ambicioso" que permita financiar todas las prioridades europeas, desde la seguridad y la defensa hasta la transición verde, digital y social, sin renunciar a la PAC, la cohesión o el papel de las regiones.
En una línea similar se ha pronunciado Francia, que ha abogado también por dotar a la Unión de mayores capacidades de inversión, preservando las políticas tradicionales, al tiempo que ha advertido de que el futuro presupuesto no puede basarse "únicamente en las contribuciones de los Estados miembro", por lo que ha abogado por ampliar el debate sobre nuevos recursos propios y se ha mostrado abierta a estudiar nuevas emisiones de deuda común para inversiones estratégicas.
"Todavía no hay avances en cuanto a un trato justo para los agricultores de la Unión Europea. Algunos Estados miembro o algunos políticos pueden decir que la Política de Cohesión y la Política Agrícola están obsoletas. Nosotros no creemos eso. De hecho, para la mayoría de las regiones europeas estas políticas han aportado inversiones y han impulsado el crecimiento económico", ha apuntado asimismo el representante de Letonia, Artjoms Ursulskis.
LOS PAÍSES FRUGALES PIDEN DISCIPLINA EN EL GASTO
Frente a esta posición, Alemania ha dejado claro que la nueva arquitectura presupuestaria puede ser un "enfoque de modernización exitoso", pero ha rechazado de plano el volumen de gasto propuesto al considerarlo "completamente desproporcionado".
"La Unión Europea también tendrá que apretarse el cinturón, al igual que los Estados miembro a nivel nacional", ha señalado el ministro alemán para Asuntos Europeos, Gunther Krichbaum, quien ha insistido además en que Berlín no respaldará ni un aumento del presupuesto ni un mayor endeudamiento común.
También Finlandia ha valorado positivamente la estructura propuesta para el futuro marco financiero, aunque ha advertido de que la dimensión global sigue siendo "demasiado elevada" y ha reclamado reforzar ámbitos como la competitividad, la investigación, la movilidad militar y la defensa, prestando además una atención especial a la frontera oriental con Rusia y a las regiones septentrionales escasamente pobladas.
Por su parte, Suecia ha vuelto a criticar el documento planteado por la presidencia chipriota y ha reiterado que el presupuesto europeo debe reducirse de manera "sustancial" y adaptarse a las nuevas prioridades del bloque. "Necesitamos rehacer esto desde la base", ha resumido la ministra sueca para Asuntos Europeos, Jessica Rosencrantz, quien se ha declarado "decepcionada" y "frustrada" con una propuesta que, a su juicio, mantiene un gasto excesivo y hace recortes en "áreas equivocadas".