Luque rompió el bloque de acusados en el juicio por Maradona: responsabilizó a Cosachov y apuntó contra otros dos imputados
Durante los cuartos intermedios del...
Durante los cuartos intermedios del juicio por la muerte de Maradona, el radiopasillo toma protagonismo. Tras una audiencia álgida —como lo suelen ser todas en este debate oral— las más de 50 personas que están presentes en la sala se desparraman por escaleras y rincones para interpretar u opinar por lo bajo sobre lo último que pasó. En esos grupos de comentaristas casi siempre están los propios imputados de este proceso. Y este martes, uno de ellos dijo a Infobae: “Acá nadie tiene algo personal contra otro. Cada uno se tiene que salvar”.
La frase puede tomarse como una justificación de lo que ocurrió en la jornada N°21 del proceso oral, donde oficialmente comenzó el “todos contra todos” y se rompió el gran bloque de acusados que, hasta ahora, trataban de minimizar los reproches mutuos.
Quien dio el paso al frente fue el neurocirujano Leopoldo Luque, que declaró por novena vez ante el TOC N°7 de San Isidro y mencionó con nombre y apellido a varios de sus colegas médicos imputados.
La primera sorpresa: responsabilizó de la internación domiciliaria donde murió el Diez a Agustina Coasachov, la psiquiatra. “La internación era para un tratamiento psiquiátrico, yo no tenía incumbencia. Por eso le dije a Cosachov que ella y Carlos Díaz (psicólogo) se tenían que encargar, mientras que el aparato de la prepaga iba a encargarse de la parte clínica”.
En su relato, Luque explicó que él fue quien convocó a Cosachov para tratar a Diego y que, por ese motivo, ella le era muy deferente. Con eso quiso explicar los mensajes donde la psiquiatra lo nombra al neurocirujano como el “médico de Maradona”. Dijo que es un error que comete por querer ser cortés y considerada con él.
“En el chat grupal, cuando ella me llama de esa manera, la propia Dalma (Maradona) la corrige a Cosachov y dice: Luque es neurocirujano, necesitamos un clínico. Ese error de Cosachov por deferencia, se lo corrige la misma familia”, le explicó a los jueces. Dalma escuchó la afirmación atentamente desde su lugar. Cosachov no estaba.
En el mismo sentido, aclaró que el único rol que él asumió en la internación domiciliaria fue el de neurocirujano y que sus visitas a la casa de Tigre fueron cuatro veces con motivo de evaluar la evolución de su postoperatorio. “Yo asumí mi rol, eso fue claro, contundente y explícito, no encuentro forma más clara de decirlo que eso”, enfatizó.
Luque también dijo que la salud de Maradona pasó de mano en mano. “Antes de la cirugía yo era el que lo acompañaba a Maradona, pero nunca asumí el rol de clínico. Sí me preocupaba y me ocupaba de que recibiera atención”, contextualizó.
Sin embargo, según su declaración, cuando lo operaron de la cabeza y la familia del Diez pidió que él no se ocupara, la atención de Maradona quedó a cargo primero de los trabajadores de la clínica donde se intervino, y después de quienes asumieron la internación domiciliaria.
“Él pasó de una internación a cargo del personal de la clínica a los que estaban a cargo de la domiciliaria. Y esa última atención clínica estaba a cargo puntualmente de la doctora Forlini y Di Spagna”, dijo, mencionando a la coordinadora de la prepaga imputada y al clínico.
Luego enfatizó: “Yo ahí cumplí un ciclo porque yo pasé de ser médico de confianza a ser solo neurocirujano”.
Ante de terminar, señaló una vez más al médico Di Spagna: “He escuchado que (Di Spagna) dijo que lo vio pocas veces al paciente. Entiendo que él intentó verlo una vez y el paciente no quiso, yo fui testigo. Pero hubo un seguimiento diario del paciente en un grupo de Whatsapp donde estaba el doctor Di Spagna y Forlini”.
Di Spagna le respondió a LuqueA minutos de que termine la jornada, el imputado Pedro Di Spagna pidió declarar ante el tribunal y le contestó a Leopoldo Luque.
“Antes que nada quiero decir que los médicos nos recibimos de médico. Porque acá parece que un neurocirujano es otra cosa, pero nosotros nos recibimos de médicos. Sobre mí: yo no decidí nada. No estuve en Ipensa, ni en la Clínica Olivos, ni presioné a la familia ni a las hijas a llevar a Diego a un domicilio. Tampoco firmé ningún acta de externación”, comenzó diciendo, diferenciándose el neurocirujano.
Luego contó que él tomó contacto por primera vez con Maradona el 12 de noviembre de 2020, cuando que lo convocaron junto al neurocirujano Jorge Macías para ir a hacer un informe de Diego a Tigre.
“Fue la única vez que vi a Maradona. De camino, Forlini llama a Macías, que fue mi acompañante, y le dice que podíamos hacer un informe, pero sin tomar conducta porque sus médicos personales eran muy celosos”, declaró, también señalando ahora a la imputada Nancy Forlini.
Sobre aquella vez, contó: “Yo lo vi bien ese día, pero nunca más lo vi. Posteriormente, me convocan a mí y a un nutricionista el 18 de noviembre de 2020 y Maradona no nos quiso recibir. Ese día estaba Luque. Nosotros llegamos y tuvimos que esperarlo a Luque porque nos dijeron que él era el médico de Maradona. Cuando llegó, se presentó así. Ingresó él solo a la habitación de Maradona y al salir me dijo que él no me quería ver. Yo pedí que me lo diga el paciente y no me dejaron”.
Y aclaró: “Por eso yo pedí una constancia legal: porque me pareció pertinente, ya que yo quise atenderlo. Yo no tenía teléfono de nadie”.
“Yo nunca tomé el rol de médico de Maradona. No figuraba ni en la lista de ingreso al country y las dos veces que fui fue súper engorroso entrar porque los guardias nos dijeron que no estábamos autorizados”, siguió desligándose de la acusación que lo ubica como el responsable del cuadro clínico del Diez.
Finalmente, concluyó: “Mi convocatoria fue como interconsultor. Él tenía sus médicos tratantes, su médico de cabecera. Los interconsultores solo podemos sugerir, que fue lo que hice, pero la decisión final es de los médicos tratantes”.