Madres buscadoras en México: 2025 fue el año más letal desde que comenzó la crisis
No les bastó con desaparecer a sus hijos, esposos y hermanos. Ahora, el crimen organizado en México ha comenzado a eliminar a las únicas personas que verdaderamente los buscan: sus propias famil...
No les bastó con desaparecer a sus hijos, esposos y hermanos. Ahora, el crimen organizado en México ha comenzado a eliminar a las únicas personas que verdaderamente los buscan: sus propias familias.
En Mazatlán, Sinaloa, un grupo de mujeres recorre pantanos y manglares con picos y palas, rastreando el olor y la tierra removida que delata una fosa clandestina. Son parte del colectivo Corazones Unidos por una Causa, y cargan una tragedia doble: una de sus integrantes fue asesinada en febrero y otra desaparecida en octubre. Ellas mismas se han convertido en blanco.
Un patrón que se acelera: 2025, el año más letalSegún la organización de derechos humanos Artículo 19, al menos 44 buscadoras han sido asesinadas o desaparecidas desde 2010, la mayoría mujeres. Pero la violencia se ha disparado en los últimos meses:
18 casos ocurrieron durante el gobierno de López Obrador (2018–2024)15 casos han ocurrido en apenas 19 meses del gobierno de Claudia Sheinbaum2025 fue el año más letal: siete asesinatos y cuatro desapariciones“Es un mensaje de terror: si sigues buscando, te matamos o te desaparecemos a ti también“, advirtió Jessica Alcázar, de Artículo 19.
La historia detrás del colectivo de MazatlánNoemí Padilla, líder del colectivo, busca a su hijo Juan Carlos Rivera Padilla, desaparecido en 2019. Ella misma ha recibido amenazas de desaparición. En febrero, sus compañeras encontraron a Rubí Patricia Gómez con 14 puñaladas en su casa. Meses antes, María de los Ángeles Valenzuela, una de las fundadoras, fue sacada a la fuerza de su hogar por dos hombres armados.
“Ahora también la estamos buscando a ella”, dijo Padilla.
El contexto es devastador: desde que estalló la guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa en septiembre de 2024, miles de jóvenes han desaparecido. El conflicto ha dejado ya más de 6,000 muertos o desaparecidos.
Una protección insuficiente e impunidad casi totalTras los ataques, algunas buscadoras recibieron medidas de protección gubernamental: cámaras, un número de emergencias y patrullajes esporádicos. Pero ellas mismas reconocen que no es suficiente.
“Lo mínimo que pedimos es un botón de pánico para alertar a las autoridades”, exigió Padilla.
La impunidad agrava el problema. Artículo 19 documenta que la mayoría de los ataques contra buscadoras permanecen sin castigo, sin voluntad política real para protegerlas ni para reconocer públicamente lo que les ocurre.
Mientras tanto, en el manglar de Mazatlán, las mujeres siguen cavando. Esta vez encontraron un hueso entre las raíces. Siguieron excavando medio metro. Solo tierra, raíces y piedras.
Bernal apagó la veladora de San Judas —el santo de las causas perdidas— y lo dijo todo con una pregunta:
“Si nosotras no los buscamos, ¿Quién lo hará?”