Magisterio guatemalteco presiona por más gasto escolar y rechaza cambios a sus derechos laborales
Luego de una manifestación que inició desde las primeras horas de la mañana, los dirigentes del magisterio guatemalteco lograron una reunión con diputados, donde exigieron desde zapatos para lo...
Luego de una manifestación que inició desde las primeras horas de la mañana, los dirigentes del magisterio guatemalteco lograron una reunión con diputados, donde exigieron desde zapatos para los estudiantes, hasta evitar la aprobación de leyes que limiten sus derechos laborales.
Joviel Acevedo, secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Educación en Guatemala (STEG), afirmó que el foco de su protesta se centra en garantizar que los estudiantes tengan alimentación, calzado y vestimenta adecuada.
“No somos de los que vienen a gritar; hoy representamos la voz de los padres de familia que nos solicitaron gestionar por la alimentación de sus hijos”, declaró el dirigente.
El sindicato presentó una propuesta para que el Congreso apruebe una reforma a la ley que incremente a Q25 diarios (USD 3.20) por estudiante para alimentación escolar, una cifra que, según Acevedo, es mínima en comparación con lo que se destina a la alimentación de personas privadas de libertad.
Actualmente, los montos asignados son de Q6 (USD 0.77) para preprimaria y primaria, y Q4 (USD 0.51) para secundaria.
Detalles de la movilización y respaldo socialLa manifestación estuvo marcada por la presencia de más de 50 buses y microbuses provenientes de distintos puntos del país, que transportaron a los docentes y dirigentes.
Frente al Palacio Nacional de la Cultura, se instaló una tarima para las intervenciones sindicales. En pancartas y discursos, el STEG expresó rechazo a varias iniciativas de ley, por considerarlas perjudiciales para los derechos del magisterio.
Como parte de la estrategia de presión, los asistentes firmaron un listado de asistencia, para comprobar ante el sindicato que sí acudieron a la manifestación, con el propósito de que les garanticen la protección ante posibles sanciones.
En tanto, el Ministerio de Educación afirmó que, a pesar de la protesta, el 99.9 % de las escuelas del país abrieron con total normalidad.
Los maestros también exhibieron cajas con 200 mil firmas recopiladas de padres de familia que, según ellos, respaldan sus peticiones y su labor como maestros y líderes sindicales. Acevedo afirmó que éstas permanecerán resguardadas en la sede del Sindicato conocida como la Casa del Maestro y que serán utilizadas cuando las requieran.
Otras exigenciasLos maestros también solicitaron ante los diputados el traslado de docentes contratados bajo renglones temporales a plazas permanentes, ya que eso les dará seguridad laboral.
Otras demandas incluyen:
La entrega de un vaso de leche diario Calzado y uniformes escolares para estudiantes del sector públicoAcceso a vacunación, agua potable, electricidadCocinas equipadas en los centros educativos“Hablamos de reivindicación cuando nuestros alumnos tengan un vaso de leche cada día y lleguen alimentados a clases”, subrayó Acevedo.
El pulso con Bernardo ArévaloLa manifestación de los maestros no es casual. Durante décadas el magisterio ha sido utilizado como moneda de cambio entre políticos contra Gobiernos, según han manifestado sindicatos opositores al STEG.
Sin embargo, desde que inició la administración de Bernardo Arévalo ha habido un enfrentamiento con Joviel Acevedo, un líder histórico del magisterio, tras la falta de acuerdos relacionados a las reformas del Pacto Colectivo que va, desde la ausencia indefinida con goce de salario de los líderes sindicales.
Actualmente, Acevedo no ha llegado a su plaza en una escuela rural de Izabal desde hace más de una década, argumentando que tiene funciones sindicales que debe de cumplir. Aunque han tratado de destituirlo, las acciones legales y los emplazamientos al Ministerio de Educación, lo han impedido.
Acevedo goza también de otras perrogativas como vehículo, gasolina, bonos exclusivos. Algunos de estos beneficios los comparte con otros líderes del STEG, quienes, en su mayoría, no se presentan a sus labores, pero gozan de un salario.
Por ahora, la lucha por el Pacto Colectivo se ha mantenido en una discusión que inició en enero de 2024, así como en las cortes.