Mamá del joven de 13 años que se unió a labores de rescate por el terremoto en Pereira contó detalles de la vida del menor: “Tiene su negocio ambulante”
En el barrio Providencia de Pereira, la emergencia tras el reciente terremoto ha dejado escenas de solidaridad y valentía. Entre los rescatistas, destaca una figura poco habitual: Juan Pablo Sánc...
En el barrio Providencia de Pereira, la emergencia tras el reciente terremoto ha dejado escenas de solidaridad y valentía. Entre los rescatistas, destaca una figura poco habitual: Juan Pablo Sánchez Espinel, conocido como “el topito de Colombia”, un niño de apenas 13 años que se ha sumado a las labores de rescate con determinación y una madurez sorprendente.
La madrugada del sismo, Juan Pablo dormía en su casa del barrio San Luis, sobre la vía a Armenia.
En un primer momento, pensó que solo se trataba de una sacudida menor. “Empieza todo a sacudirse maluco. Yo dije: ‘Es un temblorcito’. Cuando empieza todo a crujir y dije: ‘No, esto es un terremoto’”, relató al diario El Colombiano.
Tras evacuar junto a su madre y comprobar que su vivienda no sufrió daños graves, salió a la calle, donde vio que el techo de una tienda del barrio, La Fonda, se había desplomado. Sin dudarlo, comenzó a ayudar a los vecinos a remover escombros.
La inquietud por el bienestar de su familia llevó a Juan Pablo hasta la casa de su abuela. Allí se encontró con su tío, Juan David, quien le mostró imágenes y videos del barrio Providencia, uno de los sectores más afectados por el terremoto. “Me indigné y dije: ‘Vamos para Providencia a sacar gente’”, recordó el joven rescatista.
Con tapabocas, guantes y una gorra, Juan Pablo se dirigió hacia la zona de desastre.
En una de las viviendas colapsadas halló a una vecina, Leticia, de 60 años, atrapada bajo los escombros. “Yo era con las palas y ¡tras!, sacando escombros, sacando ladrillos y todo, y yo abrí campo para que pudieran sacar a la señora. La sacaron muerta. Yo la vi muerta, pero por lo menos la rescatamos. Aunque muerta, la pudimos rescatar. Y yo abrí campo para rescatarla”, relató con naturalidad el adolescente.
La actitud de Juan Pablo ha sido reconocida por quienes han presenciado su entrega y solidaridad, e incluso por varios medios internacionales que cubrieron la tragedia en la capital de Risaralda.
Por este motivo, en redes sociales circula una declaración que compartió la madre del menor, y que reveló el negocio ambulante que montó su hijo desde que llegaron a vivir en esta zona ubicada en el Eje Cafetero.
“El niño tiene su negocio ambulante, porque él desde, desde que llegamos a Pereira en el 2023, él quiso salir a, a vender cositas en la calle. Él se estuvo en el barrio Boston y se hizo conocer por allá y ahora pues lo tiene un poquito más grande. Es, eh, se hace llamar Che Dulces”, comentó la progenitora, pero aclaró que con la emergencia las prioridades cambiaron para su hijo, y de manera temporal “(Juan Pablo) ahora está en otro cuento”
Al final, la mamá de Juan Pablo le envió un mensaje en el que exaltó su labor sin intereses y en pro de ver que Pereira salga adelante después de la tragedia.
“Yo lo único que te digo, mi amor, en este momento es que sigas para adelante y que procures ser feliz. Es lo único que te digo y lo que le digo a mis otros hijos, porque ellos también en este momento la están pasando difícil. No sufrieron el terremoto como nosotros, porque ellos viven en Pasto (Nariño), pero a ellos también les quiero decir que lo que hagan sea para su felicidad”, expresó la madre orgullosa.
Al final, la progenitora hizo una reflexión para todos los internautas en general: “Que hagan lo que su corazón les dice y que sea lo que sea, siempre pongan a Dios por delante”.