“Mi papá es mi héroe”: la inspiradora historia de dos padres que donaron su riñón para salvar la vida de sus hijos
En el marco de la celebración del Día del Padre, EsSalud recordó las ...
En el marco de la celebración del Día del Padre, EsSalud recordó las inspiradoras historias de dos papás que donaron su riñón a sus hijos, lograron devolverles la salud y marcaron un precedente en la lucha contra la insuficiencia renal crónica en el Perú. Las intervenciones se realizaron en hospitales de Lima y Cusco y reflejaron el impacto que puede tener la donación de órganos cuando las familias enfrentan situaciones críticas.
La vida de Milagros de Jesús Murillo, una joven de 18 años, cambió de manera drástica cuando recibió el diagnóstico de insuficiencia renal crónica. Meses antes de finalizar la secundaria, su cotidianidad se transformó. Pasó de disfrutar el canto a depender de largas sesiones de diálisis, mientras la familia asumía la incertidumbre del futuro. La escasez de donantes generó una espera incierta, a pesar de que su edad le daba prioridad para acceder a un órgano.
Ante este panorama, Teodosio Murillo, su padre, decidió ofrecer una solución. Tras superar las pruebas de compatibilidad, ambos ingresaron al quirófano del Hospital Guillermo Almenara Irigoyen de EsSalud. El procedimiento permitió a Milagros dejar atrás las máquinas y recuperar su salud. “Mi papá es mi héroe”, expresó la joven, tras agradecer a su padre la oportunidad de retomar sus sueños, entre ellos estudiar Derecho y postular a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Teodosio Murillo relató que pidió a Dios tener riñones sanos para donar uno a su hija. “Ya he vivido, ella recién empieza”, afirmó el padre, quien selló la complicidad con Milagros al decir: “De ahora en adelante somos un par de gemelos, porque compartimos el mismo riñón”.
El doctor Wilder Pinto Atencio, jefe del Servicio de Trasplante Renal del hospital Almenara, detalló que la cirugía fue exitosa y la evolución de la paciente ha sido favorable. “Ella ya se encuentra recuperada y reinsertada a su actividad social y académica”, puntualizó el especialista en declaraciones a EsSalud.
El ejemplo de un padreEn la ciudad de Cusco, Octavio Pacconso también decidió convertirse en donante para salvar la vida de su hijo Humberto Pacconso Chinchazo, de 28 años. Tras convivir durante una década con la enfermedad renal y depender de la hemodiálisis, Humberto recibió el riñón de su padre en el Hospital Nacional Adolfo Guevara Velasco de EsSalud. La intervención formó parte de tres trasplantes renales realizados recientemente en esa región, como informó EsSalud.
El director del hospital, Julio César Espinoza Latorre, comunicó que otros dos pacientes accedieron a un órgano gracias a la donación de familiares. La experiencia de Octavio y Humberto ilustra una realidad en la que el lazo familiar y la determinación superan los obstáculos impuestos por la escasez de donantes.
El desafío de la donaciónEn el Perú, la falta de donantes representa un reto persistente para el sistema de salud. “A veces preferimos irnos al cementerio con todos nuestros órganos completos para que se desvanezcan, en lugar de dar un gesto de humanidad que prolongue la vida de alguien que lo necesita”, reflexionó Milagros Murillo. Esta declaración pone de manifiesto el desafío cultural y social que rodea la donación de órganos en el país.
Desde la creación en 2008 del departamento de trasplantes del hospital Almenara, se han realizado 791 trasplantes renales, de los cuales 96 correspondieron a pacientes pediátricos. Estos datos, proporcionados por EsSalud, evidencian el avance en procedimientos de alta complejidad y la importancia de la donación entre familiares.
Hoy, en la celebración del Día del Padre, tanto Milagros como Humberto reconocen el valor del sacrificio realizado por sus padres. “Él me salvó, mi papá me dio una segunda oportunidad de vida. Quiero decirle que es el mejor padre del mundo. Dios permita más adelante que yo lo sepa recompensar”, manifestó Milagros Murillo.
Por su parte, Teodosio Murillo expresó su deseo de ver a su hija completar sus proyectos y convertirse en una mujer al servicio de la sociedad. Estas historias, según remarcó EsSalud, no solo muestran el avance de la medicina en el país, sino el profundo lazo que une a padres e hijos frente a las adversidades.