Miocarditis y pericarditis: cómo reconocer las diferencias entre estas dos inflamaciones del corazón
El dolor en el pecho, la dificultad para respirar o el cansancio pueden aparecer en distintas ...
El dolor en el pecho, la dificultad para respirar o el cansancio pueden aparecer en distintas enfermedades cardiovasculares, lo que dificulta identificar por cuenta propia qué ocurre dentro del organismo.
Entre las afecciones que comparten varios de estos signos se encuentran la miocarditis y la pericarditis, dos formas de inflamación que afectan estructuras diferentes del corazón.
La distinción resulta relevante porque la zona comprometida determina parte de los síntomas, los estudios necesarios y el abordaje médico. Según informó Cleveland Clinic, ambas enfermedades pueden presentarse de manera aislada o coincidir dentro de un cuadro inflamatorio más amplio.
El cardiólogo Allan Klein, director del Centro de Enfermedades Pericárdicas de la institución, detalló las principales características de cada una.
Qué parte del corazón afecta cada enfermedadLa miocarditis se produce cuando se inflama el miocardio, es decir, el músculo cardíaco. La pericarditis, en cambio, compromete el pericardio, el saco que rodea y protege al corazón.
La separación entre ambas afecciones tampoco siempre resulta absoluta. Puede existir inflamación simultánea del músculo y de la estructura que lo rodea.
Por este motivo, el especialista señaló el uso del concepto de síndrome de inflamación miocárdica (IMPS) para abarcar el espectro de enfermedades inflamatorias que pueden afectar esas regiones.
Dentro de ese grupo aparecen la miopericarditis, cuando la inflamación principal se encuentra en el pericardio y también existe compromiso del músculo cardíaco, y la perimiocarditis, cuando la miocarditis constituye el problema predominante y existe inflamación pericárdica.
El dolor permite encontrar una diferencia claveLas dos enfermedades pueden provocar dolor torácico, aunque sus características ofrecen una pista para diferenciarlas. En la miocarditis, la molestia puede sentirse como una presión intensa y llegar a confundirse con la de un infarto. De acuerdo con Klein, este dolor generalmente no cambia al modificar la posición corporal.
En la pericarditis, el cuadro suele presentar un dolor agudo y punzante que puede extenderse hacia el hombro izquierdo. La molestia puede intensificarse al respirar profundamente o al acostarse, mientras que tiende a mejorar cuando la persona se inclina hacia adelante.
También existen síntomas que pueden orientar hacia una u otra afección. La miocarditis puede provocar palpitaciones, alteraciones del ritmo cardíaco, mareos o desmayos, debido a que la inflamación del músculo puede interferir con las señales eléctricas que regulan los latidos.
La pericarditis, por su parte, puede producir un roce por fricción, un sonido áspero que el profesional puede detectar mediante un estetoscopio cuando las capas del pericardio rozan entre sí. También puede aparecer tos seca asociada con la irritación de los tejidos que rodean al corazón.
Los tratamientos dependen del diagnósticoEl abordaje médico varía según la estructura afectada y la gravedad del cuadro. Para la miocarditis, pueden utilizarse medicamentos destinados a facilitar el trabajo del corazón, como inhibidores de la ECA o ARA II, betabloqueantes y diuréticos. En determinados tipos también pueden indicarse inmunosupresores.
En la pericarditis, el tratamiento busca controlar directamente la inflamación. Entre las alternativas figuran los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como ibuprofeno, naproxeno o aspirina, además de colchicina.
Los bloqueadores de la interleucina-1 pueden emplearse para intervenir sobre una vía inflamatoria, mientras que los corticosteroides se reservan para determinadas situaciones.
La mayoría de los pacientes no requiere procedimientos invasivos. En casos graves de miocarditis pueden ser necesarios dispositivos para tratar determinadas arritmias o brindar asistencia cuando el corazón presenta una marcada debilidad.
En la pericarditis, una acumulación importante de líquido puede requerir una pericardiocentesis. Cuando el pericardio se vuelve rígido y pierde su funcionamiento normal, puede indicarse una pericardiectomía.
Causas y cuidados que compartenLas infecciones virales figuran entre las causas más frecuentes dentro de este espectro e incluyen cuadros como resfriados, gripe y COVID-19. Las enfermedades autoinmunes, entre ellas la artritis reumatoide y el lupus, también pueden estar relacionadas.
El cardiólogo de Cleveland Clinic señaló que ambas afecciones requieren reposo y limitación de la actividad física durante la recuperación, según las indicaciones del médico.
Además, pueden evolucionar rápidamente y generar síntomas que requieren atención urgente, especialmente cuando aparece dolor en el pecho y existe dificultad para determinar su origen.
El seguimiento médico también forma parte del tratamiento, ya que la inflamación cardíaca puede reaparecer y requiere controles para detectar posibles signos de recurrencia.