Por qué Taiwán y el Mar de China Meridional son importantes para Estados Unidos y el mundo
Cuando la senadora estadounidense Darline Graham tuvo dificultades para responder en un debate sobre si Estados Unidos tiene un interés de seguridad nacional en Taiwán y el Mar de China Meridiona...
Cuando la senadora estadounidense Darline Graham tuvo dificultades para responder en un debate sobre si Estados Unidos tiene un interés de seguridad nacional en Taiwán y el Mar de China Meridional, recibió críticas por decir que la seguridad nacional “no es lo mío”.
Taiwán y el Mar de China Meridional han sido durante mucho tiempo temas centrales en la política exterior estadounidense, y las tensiones con China los han mantenido en el centro de la atención mediática en los últimos meses. Beijing reclama Taiwán como territorio propio y afirma su soberanía sobre prácticamente todo el Mar de China Meridional, lo que la enfrenta a los aliados y socios de Estados Unidos en la región.
Lo que ocurra en Taiwán y el Mar de China Meridional podría tener un impacto no solo en la región, sino en todo el mundo, dada su importancia para el comercio global.
El Mar de China Meridional, una vasta extensión de agua bordeada por varias naciones, entre ellas China, Filipinas y Vietnam, es una de las principales rutas comerciales marítimas del mundo. Taiwán produce la mayor parte de los semiconductores avanzados a nivel mundial.
“Ambos asuntos están estrechamente relacionados”, afirmó Hunter S. Marston, director del Programa del Sudeste Asiático del Instituto Lowy en Australia. “Si China bloqueara o intentara recuperar Taiwán por la fuerza, el Mar de China Meridional podría sufrir rápidamente repercusiones”.
Taiwán, un tema clave en las relaciones entre Estados Unidos y ChinaGraham aspira a un mandato completo en el Senado tras haber sido designada para ocupar el escaño de su difunto hermano, Lindsey Graham, conocido por su participación en política exterior y por haber realizado varios viajes al extranjero, incluyendo a Taiwán.
Taiwán es una democracia autónoma que China reclama como territorio propio, y Beijing no ha renunciado al uso de la fuerza para someterla a su control. Tras la separación de China y Taiwán en medio de la guerra civil de 1949, la situación se convirtió en un espinoso asunto internacional.
China envía aviones militares, buques guardacostas y otras embarcaciones alrededor de Taiwán casi a diario y realiza periódicamente ejercicios militares a gran escala. Taiwán también realiza regularmente maniobras militares, incluidos sus ejercicios anuales Han Kuang.
Estados Unidos no mantiene relaciones diplomáticas formales con Taiwán, pero sí mantiene amplias relaciones no oficiales y, según la legislación estadounidense, está obligado a proporcionar a Taiwán los medios para defenderse.
En ese contexto, Estados Unidos ha sido durante mucho tiempo el principal apoyo informal y proveedor de armas de Taiwán, una relación fue una fuente constante de tensiones con Beijing.
Durante la última visita del presidente estadounidense Donald Trump a Beijing en mayo, el presidente chino Xi Jinping dejó claro que Taiwán sigue siendo el tema más importante en la relación bilateral. Xi advirtió que una mala gestión de las relaciones de Estados Unidos con la isla podría provocar un enfrentamiento entre ambos países.
Durante su viaje, Trump no se dirigió públicamente a Taiwán. Sin embargo, de regreso a Estados Unidos, afirmó que la venta de armas a Taiwán era una “muy buena baza negociadora” con China, comentarios que avivaron la inquietud en la isla.
“Si China lograra tomar el control de Taiwán, o si Estados Unidos aclarara que no acudiría en defensa de Taiwán en caso de conflicto, China podría proyectar su poder militar (en particular, sus capacidades submarinas) mucho más allá del Mar de China Meridional y más allá de la primera cadena de islas, hacia el Pacífico”, dijo Marston, del Instituto Lowy.
Un conflicto por Taiwán tendría consecuencias directas para el Sudeste Asiático. Marston afirmó que casi un millón de ciudadanos de los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) tendrían que ser evacuados. Un conflicto también podría implicar el despliegue de fuerzas militares estadounidenses y chinas a través del Mar de China Meridional y presionar a los gobiernos regionales para que actúen como mediadores entre ambas potencias.
Persisten las tensiones en el Mar de China MeridionalSin embargo, China reivindica su soberanía sobre gran parte del Mar de China Meridional, a pesar de un fallo de arbitraje internacional de 2016 que invalidó las extensas reivindicaciones marítimas de Beijing.
En julio, en el décimo aniversario del fallo, Estados Unidos, el Reino Unido y otros 12 países reiteraron que las pretensiones expansivas de China carecen de fundamento legal. Beijing respondió insistiendo en que no aceptaría ni reconocería la decisión arbitral.
Los enfrentamientos en las aguas en disputa se han vuelto más frecuentes en los últimos años, en particular aquellos que involucran a fuerzas chinas, filipinas y vietnamitas, así como a flotas pesqueras.
Buques guardacostas chinos y otras embarcaciones han utilizado potentes cañones de agua, láseres de grado militar y peligrosas maniobras de bloqueo contra las fuerzas filipinas y pescadores de otros países reclamantes. Estos enfrentamientos han provocado colisiones en el mar y encuentros de alto riesgo en el aire.
China también ha llevado a cabo maniobras militares este mes cerca del arrecife de Scarborough, una zona en disputa reclamada tanto por China como por Filipinas.
En abril, Estados Unidos y Filipinas dieron inicio a los ejercicios militares anuales Balikatan. Las maniobras incluyeron simulacros de batalla y ejercicios con fuego real en provincias filipinas que dan al disputado Mar de China Meridional y al Estrecho de Taiwán.
El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales ha afirmado que, dado que el Mar de China Meridional es uno de los corredores comerciales marítimos más importantes del mundo, “un conflicto podría causar importantes perturbaciones en el flujo comercial”. El mar está conectado con las aguas circundantes a través de varios puntos estratégicos de paso, como el estrecho de Malaca, que lo une al océano Índico, y el estrecho de Taiwán, que lo conecta con el mar de China Oriental.
¿Cuáles serían los principales intereses de Estados Unidos en la región? Según Marston, del Instituto Lowy, “el objetivo primordial es impedir que China logre la hegemonía regional y domine el Pacífico”. “La seguridad de Taiwán y sus aliados, como Filipinas, así como la defensa del primer archipiélago, son fundamentales para este objetivo primordial”, afirmó.
Pero la capacidad del ejército estadounidense para mantener su presencia en el Pacífico occidental se ha puesto a prueba por las exigencias de otros lugares.
El portaaviones USS George Washington ha abandonado el Pacífico para reemplazar al USS Abraham Lincoln en Medio Oriente, donde el despliegue del Lincoln se extendió para apoyar las operaciones estadounidenses contra Irán. Esta medida dejará temporalmente al Pacífico occidental sin un portaaviones estadounidense en un momento de crecientes tensiones con China, y mientras la administración Trump se retira de la región de Asia-Pacífico para centrarse en el hemisferio occidental.
(AP)