Rusia intensificó sus ataques sobre la región de Kiev al mayor ritmo desde marzo de 2022
Rusia lanzó 118 ataques o series de ataques sobre la región de Kiev entre el 1 y el 18 de septiembre de 2026, un ritmo que no se veía desde las primeras semanas de la invasión. Solo marzo de 20...
Rusia lanzó 118 ataques o series de ataques sobre la región de Kiev entre el 1 y el 18 de septiembre de 2026, un ritmo que no se veía desde las primeras semanas de la invasión. Solo marzo de 2022, con 174 en el mes completo, supera esa cifra, según un análisis de AFP de los datos del observatorio Armed Conflict Location and Event Data (ACLED, por sus siglas en inglés). Septiembre aún no ha terminado.
La escalada comenzó en julio y se aceleró en agosto y septiembre. El mismo análisis indica que, en lo que va de 2026, la región acumula más ataques o series de ataques que en cualquier otro año desde el inicio de la guerra, el 24 de febrero de 2022. La mayoría se ejecuta con drones, aunque hubo un repunte de misiles en julio y agosto. Los blancos son sobre todo almacenes, empresas y gasolineras.
ACLED contabiliza eventos, es decir, un ataque o una serie de ataques, y no proyectiles individuales. Los 118 registros no equivalen a 118 drones o misiles. El indicador refleja la frecuencia de las ofensivas, no su volumen total.
El balance semanal de ACLED entre el 29 de agosto y el 4 de septiembre da una idea del efecto. Rusia atacó a diario la ciudad y la región, mató al menos a 15 civiles e hirió a más de 70. En más de un tercio de los ataques hubo daños en infraestructura residencial. Entre los blancos figuraron almacenes de empresas civiles, en particular los vinculados al suministro de alimentos.
El precedente de marzo de 2022 tiene otro carácter. Entonces la región de Kiev era escenario de una ofensiva terrestre, y las tropas rusas se retiraron de la zona a comienzos de abril. Aquellos 174 eventos correspondían a una batalla por la capital. Los actuales forman una campaña aérea sostenida, sin combates terrestres en la región.
La presión no se limita a la capital. Los ataques en todo el país marcan récords desde mayo y alcanzaron un máximo de 5.500 en agosto. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) calcula que Rusia lanzará este año 840 misiles balísticos contra Ucrania, un 47% más que en 2025.
Ucrania responde con defensas antiaéreas mermadas. Muchos de los ataques recientes emplean drones a reacción, propulsados por un motor a chorro en lugar de hélice, lo que los hace más veloces y difíciles de interceptar. Las fuerzas ucranianas tienen dificultades para derribarlos por falta de munición adecuada. No hay datos públicos disponibles sobre cuántos se han lanzado ni qué proporción se ha interceptado.
Las reservas de misiles Patriot, de fabricación estadounidense, e IRIS-T, de fabricación alemana, han disminuido, lo que limita la capacidad de derribar misiles balísticos. Según el CSIS, la tasa de interceptación cayó del 24% en 2025 al 10,2% en 2026. El 1 de septiembre, el portavoz de la Fuerza Aérea, Yuri Ignat, informó de que Ucrania derribó todos los misiles de crucero del ataque nocturno, pero necesita más capacidades, en particular más misiles Patriot. A comienzos de agosto, un ataque con más de 24 misiles balísticos y antibuque mató al menos a 17 personas en Kiev y sus alrededores, sin que ninguno fuera derribado.
La diplomacia no ha frenado la escalada. Los enviados del presidente estadounidense, Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, visitaron Moscú y viajaron por primera vez a Kiev desde el inicio de la guerra, en un intento de reactivar las negociaciones, estancadas desde febrero. Rusia y Ucrania pausaron los ataques contra sus capitales durante el fin de semana. Según ACLED, el alto el fuego sobre Kiev rigió entre el 5 y el 7 de septiembre, pero los ataques mortales se reanudaron antes de que acabara el 7. En la noche del 8, un ataque masivo con drones y misiles mató a cinco personas e hirió a 35. No se anunció ningún avance tras las conversaciones.
Moscú ha vuelto a advertir de ataques masivos contra la infraestructura ucraniana, en represalia por los ataques a sus instalaciones de petróleo y gas, según la operadora Ukrenergo. ACLED registró más de 735 ataques rusos con daños a instalaciones energéticas entre septiembre de 2025 y el 13 de febrero de 2026, más que en cualquier período equivalente anterior de la guerra. Kiev ha anunciado preparativos para almacenar alimentos y agua.
ACLED considera probable que los bombardeos continúen mientras Rusia aumenta su producción de misiles balísticos y drones a reacción. Con los interceptores escasos y las negociaciones sin avances, la capacidad de Ucrania para proteger la región que rodea a su capital será la variable que más pese en los próximos meses.