San Juan de Lurigancho: escuela de baile cerró tras ataque a balazos y seis meses de extorsiones
Una escuela de baile de ...
Una escuela de baile de San Juan de Lurigancho cerró sus puertas después de un ataque a balazos atribuido a extorsionadores y tras seis meses de amenazas constantes, según denunciaron sus propietarias. El local, ubicado en el asentamiento humano José Carlos Mariátegui, dejó de operar luego de que desconocidos dispararan contra su frontis el 20 de mayo.
La dueña explicó ante las cámaras de Latina que tomó la decisión porque el negocio funciona dentro de su vivienda y la presión se extendió a su entorno familiar. “He tenido que tomar la decisión de cerrar mi emprendimiento aquí, en mi casa, porque aquí también vivo. Se han comunicado con nosotros y nos piden un monto fuerte de dinero”, afirmó.
De acuerdo con el testimonio de la propietaria y la administradora del local, las amenazas se atribuyen a bandas como la 'Nueva Generación’, los ‘Mexicanos’ y los ‘Chukis’. Las propietarias indicaron que los mensajes exigían dinero a cambio de “seguridad” y que el hostigamiento se mantuvo durante medio año, hasta volver inviable la continuidad del proyecto.
Exigencias que subieron de 6.000 a 50.000 solesLas víctimas sostuvieron que el monto reclamado se incrementó con rapidez. Según su versión, la exigencia pasó de 6.000 a 50.000 soles en pocas semanas, un salto que elevó el temor y redujo cualquier margen de negociación.
Además, señalaron que los extorsionadores dejaron arreglos florales en la entrada, un gesto que interpretaron como advertencia directa.
La dueña señaló que buscó ayuda en instancias policiales. “He denunciado en el Rímac, en la DININCRI, pero hasta ahora no hay respuesta”, señaló.
Cambios de contacto y afectación familiarLa administradora del local describió el impacto emocional que dejó la paralización del emprendimiento y el vínculo con quienes asistían a la academia. “Me causa nostalgia porque hay personas que desde que empezamos siguen con nosotros y nos mandan mensajes, nos llaman, nos dicen cómo estamos. A veces no podemos ni contactarnos porque hemos cambiado de todo: número, ya no estamos acá en esta zona”, contó.
La dueña añadió que la situación alteró la rutina de su familia. “Nos sentimos inseguros, no podemos ni dormir acá. Mis hijos no van al colegio, no van a la universidad”, sostuvo, al explicar que el miedo condicionó decisiones cotidianas y obligó a frenar actividades fuera del hogar.
El sonido de los disparos y la huella del ataque modificaron el ambiente del lugar. Donde antes había música y dinámica comunitaria, ahora queda un espacio sin actividad regular y con medidas de resguardo que, según las afectadas, no compensan la falta de garantías para trabajar en la zona.
Canales de emergenciaEl Gobierno activó la Central 111 de la Policía Nacional del Perú, un canal gratuito, confidencial y operativo las 24 horas. A través de esta línea, los ciudadanos pueden alertar casos de extorsión y solicitar protección inmediata. El servicio, además, se articula con la Central de Emergencias 105 y permite enviar pruebas, como audios o videos.
Además, existen otras opciones para denunciar estos delitos:
Línea 1818: Canal de emergencia para denunciar extorsiones.Celular 942841978: Número directo para hacer reportes.Comisarías: Espacios en cada distrito donde se pueden presentar denuncias.Depincri: Áreas especializadas de la policía que investigan este tipo de crímenes.