Santiago Ormeño relató la dramática situación que vivió en el fútbol de China: “Fuman tabaco y beben cosas que nunca había visto en mi vida”
Santiago Ormeño atraviesa una etapa de reconstrucción en su carrera tras ...
Santiago Ormeño atraviesa una etapa de reconstrucción en su carrera tras firmar con Montevideo Wanderers de Uruguay. Luego de un año marcado por la adversidad en el fútbol chino, el atacante buscará relanzar su trayectoria y dejar atrás experiencias que, según sus palabras, le resultaron tan sorprendentes como desalentadoras.
Durante una entrevista para el programa Full Deporte, el futbolista compartió su visión sobre el nivel del futbolista chino y las costumbres que lo marcaron durante su estancia en la Superliga tras su paso por Qingdao Huanghai FC. Aseguró, sin rodeos: “Con todo respeto, el futbolista chino es bastante limitado”. El delantero explicó que si bien en la liga hay buenos jugadores extranjeros, el grueso de los jugadores locales no posee el mismo nivel técnico ni la disciplina que se observa en otras partes del mundo.
El propio Ormeño detalló que la diferencia radica en los hábitos y la mentalidad profesional. “En China vi cosas que nunca en mi vida había visto. Los futbolistas fuman tabaco, beben cosas que yo nunca en mi vida había visto. Es otra cultura, no los juzgo ni nada”, relató, subrayando el contraste con los estándares de preparación física y vida saludable que predominan en el fútbol profesional occidental.
Ormeño Zayas fue más allá y, ante la consulta sobre si sus compañeros llevaban una vida de deportistas amateur más que de profesionales, respondió sin dudar: “Exactamente, creo que eso es lo principal”. Para el artillero, esta diferencia fundamental condiciona el desarrollo del fútbol local, pese a que reconoce que existen casos excepcionales de jugadores chinos talentosos: “Llegué a ver chinos muy buenos, pero en general la materia prima china es bastante limitada”.
Santiago Ormeño y su dramática situación en ChinaEl paso de Santiago Ormeño por Qingdao Huanghai FC estuvo marcado por un episodio que califica como uno de los más difíciles de su carrera. Todo comenzó con una lesión en el tobillo durante un partido oficial. “En China me lesioné. Fue un esguince de tobillo y me dijeron que en 20 días ya estaba jugando. A los 20 días yo no podía ni apoyar, me dolía muchísimo”, recordó.
La situación se fue agravando con el paso del tiempo. Según el peruano-mexicano, los plazos de recuperación se extendían sin explicación clara: “Luego fueron 40 días, luego 60 y así, hasta que en total llevaba tres meses sin poder volver a entrenar. Intentaba y me dolía, pero me decían que en las resonancias no se ve nada roto, que solo tenía un edema óseo fuerte y que tenía que bajar”. A pesar de las infiltraciones y tratamientos, el dolor no cedía y la presión para reincorporarse aumentaba.
En un momento crítico, el club asiático decidió desregistrarlo, una medida que Santiago Ormeño consideró arbitraria. “Me infiltraron, me hicieron todo y yo no me sentía bien hasta que llegó un momento que no estaban dándose los resultados y me presionaron a meterme a entrenar. Lo hice, me lastimé más y ahí me dijeron ‘ya no te podemos esperar más, vamos a quitarte tu registro. Aquí quédate, recupérate y todo, pero ya no vas a poder volver a participar aunque te recuperes’”, relató.
El conflicto tomó un cariz aún más delicado cuando la directiva de Qingdao Huanghai FC intentó rescindirle el contrato abonándole solo dos meses de los ocho que le correspondían. Ante la negativa del espigado atacante y la falta de acuerdo, la convivencia se volvió tensa y Ormeño denunció malos tratos e incluso amenazas por parte de un integrante de la institución. “Incluso tuve un tema de amenazas de parte de una persona allá, un tema con una comisión, pero afortunadamente ya pasé esa pesadilla porque la pasé muy mal”, explicó.
El jugador decidió recurrir a la FIFA y presentó una demanda por el desregistro, práctica prohibida a nivel internacional. “Yo los demandé ante FIFA porque el desregistro está prohibido, aparte de negligencia médica, pero eso ni fue necesario meterlo”, concluyó.