Sífilis en Perú: una infección curable que puede avanzar sin síntomas y complicar el embarazo
La sífilis puede comenzar con una pequeña lesión que no produce dolor, desaparecer aparentemente y ...
La sífilis puede comenzar con una pequeña lesión que no produce dolor, desaparecer aparentemente y pasar meses o incluso años sin generar síntomas evidentes. Esa capacidad de avanzar de manera silenciosa es una de las razones por las que una infección que puede prevenirse y curarse continúa representando un desafío para los sistemas de salud.
Las cifras regionales muestran que el problema está lejos de retroceder. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que durante 2024 ocurrieron 4,2 millones de nuevas infecciones por sífilis en las Américas, unas 500.000 más que en 2022, lo que representa un incremento de 15%. Alrededor del 90% de esos nuevos casos se concentró en América Latina y el Caribe.
En Perú, el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú) reportó 6.901 casos notificados hasta la semana epidemiológica 39 de 2025, de los cuales 5.161 correspondían a sífilis no especificada. La enfermedad forma parte del sistema de vigilancia obligatoria del país y su notificación se realiza semanalmente.
Una infección que puede desaparecer de la vista, pero no del organismoLa sífilis es causada por la bacteria Treponema pallidum y se transmite principalmente por contacto con lesiones infecciosas durante relaciones sexuales vaginales, anales u orales. También puede pasar de una gestante al bebé durante el embarazo.
Uno de sus principales problemas es que muchas personas no presentan síntomas o no llegan a identificarlos. En su primera etapa puede aparecer un chancro, una llaga generalmente redonda, dura e indolora en genitales, ano, boca u otra zona por la que ingresó la bacteria. La lesión puede pasar inadvertida y desaparecer aun cuando la infección continúa presente.
En una segunda etapa pueden aparecer erupciones cutáneas, particularmente en las palmas de las manos y las plantas de los pies, además de otras lesiones. Estos signos también pueden desaparecer sin tratamiento.
Después puede comenzar la fase latente, en la que no existen manifestaciones visibles. Sin atención médica, algunas personas pueden desarrollar años más tarde complicaciones que comprometen el cerebro, el sistema nervioso, los ojos, el corazón, los vasos sanguíneos, los huesos y las articulaciones. La neurosífilis, la sífilis ocular y otras formas graves incluso pueden presentarse en diferentes momentos de la enfermedad.
Precisamente por esos periodos sin síntomas, esperar a que aparezca una molestia no es una estrategia suficiente para detectar la infección.
El embarazo, uno de los escenarios de mayor riesgoLa detección adquiere especial importancia durante el embarazo porque la bacteria puede atravesar la placenta y transmitirse al feto.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que cuando la sífilis durante la gestación no recibe tratamiento, se trata tardíamente o se utiliza un antibiótico inadecuado, entre 50% y 80% de los embarazos pueden presentar resultados adversos. Entre ellos se encuentran muerte fetal o neonatal, parto prematuro, bajo peso al nacer y sífilis congénita.
Solo en 2022 se estimaron unos 183.000 casos de sífilis en mujeres embarazadas y 68.000 casos de sífilis congénita en las Américas, de acuerdo con la OPS.
Por ello, la OMS recomienda realizar la prueba en la primera consulta prenatal y comenzar el tratamiento inmediatamente cuando el resultado es positivo. En Perú, el CDC incluye de manera diferenciada en su vigilancia epidemiológica la sífilis materna y la congénita, mientras que el Ministerio de Salud cuenta con procedimientos específicos para prevenir la transmisión de madre a hijo.
El tratamiento durante el embarazo tiene además una particularidad: la penicilina benzatínica es el único medicamento recomendado por la OMS que permite prevenir la transmisión de la madre al bebé.
Una prueba puede detectar la infección aunque no existan síntomasA diferencia de otras enfermedades para las que todavía existen importantes barreras terapéuticas, la sífilis tiene tratamiento y puede curarse. En sus etapas tempranas, la penicilina benzatínica continúa siendo la terapia de primera elección.
También existen pruebas rápidas que pueden detectar la infección en cuestión de minutos. Un resultado reactivo requiere la evaluación correspondiente y, según el caso, pruebas complementarias antes de establecer el diagnóstico y tratamiento.
El tema volvió a ponerse sobre la mesa durante la 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026), realizada en Río de Janeiro, donde AIDS Healthcare Foundation (AHF) impulsó una campaña orientada a incrementar el diagnóstico de sífilis.
“La sífilis tiene cura y, sin embargo, muchas veces no presenta síntomas y pasa inadvertida, lo que facilita su propagación y puede derivar en complicaciones graves”, señaló Adele Schwartz Benzaken, directora médica global sénior de AHF, quien planteó ampliar el acceso a pruebas e integrar con mayor fuerza el diagnóstico de infecciones de transmisión sexual en la atención primaria.
Como parte de su participación en AIDS 2026, AHF impulsó la campaña “La sífilis es cosa seria: tiene cura. Hazte la prueba”, enfocada en promover el diagnóstico temprano de la infección. Según la organización, actualmente realiza más de un millón de pruebas de sífilis al año y ofrece servicios gratuitos de detección y tratamiento en más de 30 países. La iniciativa busca ampliar el acceso al tamizaje, especialmente entre personas que pueden cursar la enfermedad sin presentar síntomas.
La prevención incluye el uso correcto y sistemático del preservativo, aunque este no elimina completamente el riesgo cuando las lesiones infecciosas se encuentran en áreas que quedan fuera de su cobertura. A ello se suman las pruebas periódicas para personas con mayor exposición y el diagnóstico de las parejas sexuales cuando se identifica un caso.
En enero de 2026, el Ministerio de Salud aprobó además una nueva Norma Técnica de Salud para la Prevención y Control de las Infecciones de Transmisión Sexual, que actualiza el marco sanitario peruano frente a estas enfermedades.
La posibilidad de pasar largos periodos sin síntomas hace que el principal desafío no sea únicamente disponer de un tratamiento efectivo, sino encontrar la infección antes de que continúe transmitiéndose o produzca complicaciones que pudieron evitarse con una prueba y atención oportunas.