Sin síntomas, pero ¿sin riesgo?: la señal silenciosa que puede cambiar la forma de anticipar un problema cardíaco
El Mes del Corazón tiene como objetivo concientizar en la prevención. La clave no reside solo en reaccionar ante una emergencia, sino en identificar el riesgo antes de que aparezcan señales de a...
El Mes del Corazón tiene como objetivo concientizar en la prevención. La clave no reside solo en reaccionar ante una emergencia, sino en identificar el riesgo antes de que aparezcan señales de alarma. Analizar el estado de las arterias puede cambiar la forma de abordar la prevención cardiovascular.
Muchas personas imaginan que un infarto ocurre de manera repentina, como si fuera un rayo: un minuto todo parece estar bien y, al siguiente, la vida cambia por completo. Sin embargo, la evidencia científica demuestra que la enfermedad cardiovascular rara vez comienza en ese instante. Es, en la mayoría de los casos, el resultado de un proceso silencioso y progresivo que puede extenderse durante décadas.
Por esta razón, resulta fundamental concientizar sobre esta problemática, que representa alrededor del 30% de las muertes en la Argentina, según los últimos datos disponibles
El riesgo cardiovascular es la probabilidad de que una persona sufra en el futuro un evento como un infarto o un accidente cerebrovascular (ACV). Suele clasificarse en bajo, moderado, alto o muy alto, según la combinación de distintos factores de riesgo, es decir, las características que aumentan la posibilidad de desarrollar enfermedad cardiovascular. Algunos afectan a hombres y mujeres por igual, mientras que otros son específicos de las mujeres.
Aterosclerosis subclínica: cuando la enfermedad avanza sin síntomasLa etapa inicial de la enfermedad cardiovascular se denomina aterosclerosis subclínica. El término puede parecer complejo, pero su concepto es sencillo: con el paso del tiempo, grasa, colesterol y otros componentes pueden acumularse dentro de las arterias, sin generar síntomas claros.
Es similar a lo que ocurre con las cañerías de una casa: el problema no se nota cuando empieza a formarse sarro, sino cuando el agua deja de circular correctamente. En las arterias puede suceder lo mismo: muchas veces la atención se centra en el primer evento cardiovascular, cuando el proceso se desarrolló durante años en silencio. Cuando finalmente aparecen síntomas o se produce un infarto o un ACV, la enfermedad ya llevaba años de evolución silenciosa.
El continuo cardiovascular: una mirada más completa sobre el riesgoDurante mucho tiempo, el riesgo cardiovascular se dividió en dos categorías: personas que nunca habían presentado un evento y quienes ya lo habían sufrido. Sin embargo, investigaciones recientes proponen considerar el riesgo como un continuo cardiovascular: una cadena progresiva de cambios que afectan la salud del corazón y los vasos sanguíneos. Esto ayuda a explicar por qué dos personas de la misma edad pueden tener riesgos muy diferentes.
Por ejemplo, dos personas de 50 años pueden no presentar síntomas y tener la misma edad. Sin embargo, si una ya acumula pequeñas placas de grasa en sus arterias (aterosclerosis subclínica) y la otra no, la primera tendrá un riesgo cardiovascular mayor, aunque ambas aparenten estar igual de saludables. El proceso suele comenzar mucho antes de que surjan síntomas.
Diversos factores pueden acelerar este proceso, entre ellos el tabaquismo, la alimentación inadecuada y el sedentarismo. También influyen enfermedades como la hipertensión arterial, la diabetes o el colesterol elevado, y ciertos factores genéticos que aumentan la predisposición.
En las mujeres, algunos elementos propios de distintas etapas de la vida, como los trastornos hipertensivos del embarazo o la menopausia precoz, también pueden impactar en la salud cardiovascular.
Herramientas para mirar las arterias y anticipar el riesgoLa evaluación cardiovascular se inicia en el consultorio médico. Los controles periódicos permiten revisar antecedentes personales y familiares, realizar un examen físico y evaluar el control de la presión arterial, el colesterol y el azúcar en sangre.
Además, existen herramientas diagnósticas que permiten observar el estado de las arterias y detectar la presencia de placas ateroscleróticas antes de que se manifiesten clínicamente:
Ecografía Doppler: utiliza ultrasonido para evaluar las arterias y detectar placas ateroscleróticas. Es un método no invasivo.Score de calcio coronario: se realiza mediante tomografía computada cardíaca. Permite buscar depósitos de calcio en las arterias coronarias. La presencia de calcio se asocia con aterosclerosis, incluso en ausencia de síntomas, y ayuda a estimar el riesgo cardiovascular.La indicación de estos estudios depende del contexto clínico, los antecedentes y el criterio médico.
Hábitos saludables y prevención personalizada“La buena noticia es que la prevención está al alcance de las personas, incorporando los controles médicos periódicos”, expresó la Dra. Rocío Martínez (MN 113875), médica especialista en Clínica Médica y Asesora Médica en Bayer Cono Sur.
“Es importante adoptar hábitos saludables, como evitar fumar, mantener una alimentación saludable, y una adecuada calidad del sueño y hacer actividad física, ya que continúan siendo los pilares fundamentales en la prevención de diversas enfermedades. La mayoría de las estrategias de prevención cardiovascular continúan basándose en la evaluación clínica y el control de los factores de riesgo”, agregó Martínez.
Estudios recientes muestran que detectar la enfermedad en las arterias antes de los síntomas puede aportar información adicional para personalizar la estimación del riesgo cardiovascular, su prevención y tratamiento. La tendencia actual apunta a estrategias cada vez más personalizadas.
Si los estudios muestran que una persona tiene un riesgo aumentado o signos tempranos de aterosclerosis, el médico puede recomendar cambios en el estilo de vida y, cuando corresponde, tratamientos farmacológicos orientados al control de los factores de riesgo.
Cuidar el corazón, una decisión cotidiana“Conocer cómo se encuentra la salud de nuestro corazón es fundamental para cuidarlo de la manera más adecuada. En Bayer, donde tenemos un legado histórico en salud cardiovascular, promovemos el autocuidado responsable, que fomenta la comprensión de nuestra salud y la de nuestras familias a partir de información con respaldo científico, para así adoptar hábitos cotidianos que tiendan a la prevención y un mayor bienestar”, sostuvo la Dra. Martínez.
El cuidado del corazón no se reduce a una fecha en el calendario. Se trata de decisiones que se toman todos los días. Cada paso en favor de la salud cardiovascular puede marcar una diferencia significativa a futuro.