Sobrevivió a la peste al nacer, creció entre una fe clandestina y desapareció siete años: así fue la infancia de William Shakespeare
Sobrevivir en la Inglaterra del siglo XVI implicaba sortear brotes de ...
Sobrevivir en la Inglaterra del siglo XVI implicaba sortear brotes de peste y ocultar creencias en una sociedad marcada por tensiones religiosas. Estos desafíos acompañaron la niñez de William Shakespeare, cuya historia previa a su irrupción teatral está repleta de enigmas, según recuerda National Geographic.
La infancia y juventud de Shakespeare estuvieron condicionadas por la amenaza de la peste bubónica, la elevada mortalidad infantil y los secretos religiosos que rodeaban a su familia. Tras una educación clásica y un matrimonio temprano, nuevas tragedias personales, como la muerte de su único hijo varón, marcarían más adelante la vida del dramaturgo que conquistó los teatros de Londres.
El primer hecho decisivo en la vida del autor fue sobrevivir a su nacimiento en Stratford-upon-Avon, en abril de 1564, durante un grave brote de peste bubónica que asoló la ciudad. En esa época, la falta de higiene y los recursos médicos insuficientes causaban numerosas muertes en la niñez; de hecho, dos hermanas fallecieron antes de su llegada.
La familia Shakespeare mantenía una posición acomodada gracias al oficio de su padre, John Shakespeare, fabricante de guantes y alcalde. Su madre, Mary Arden, procedía de una familia terrateniente de raíces católicas. National Geographic afirma que “el primer gran triunfo de William fue, sencillamente, sobrevivir”, en una etapa hostil para los niños.
La educación y el mundo familiar de ShakespearePor su estatus, William pudo acceder a la King’s New School de Stratford, una escuela de gramática donde el latín y la literatura clásica formaban el eje del aprendizaje. No hay registros escolares que lo acrediten, pero el conocimiento reflejado en sus obras evidencia la solidez de su formación académica.
El entorno familiar y educativo de Shakespeare se caracterizaba por las tensiones religiosas en una Inglaterra dividida entre el catolicismo y el protestantismo.
La familia mantenía en secreto su fe católica y algunos maestros simpatizaban con esta religión, lo que obligaba a vivir bajo la discreción y el desdoblamiento entre mundos opuestos.
Esta experiencia contribuyó a que el futuro dramaturgo comprendiera la ambigüedad y el ocultamiento en la naturaleza humana, señala National Geographic.
El matrimonio apresurado y la tragedia personalLas expectativas académicas de William se truncaron por los problemas económicos de su familia en los años 70. A los 18 años, su vida dio un giro cuando, en noviembre de 1582, contrajo matrimonio con Anne Hathaway, que era ocho años mayor y esperaba un hijo. La unión recibió una licencia especial que aceleró la ceremonia.
Meses después nació su hija Susanna, y en 1585 los gemelos Hamnet y Judith completaron la familia. Sin embargo, la tragedia golpeó pronto con la muerte de Hamnet a los 11 años por causas desconocidas, una pérdida que muchos relacionan con la melancolía presente en las obras del autor. Según National Geographic, este episodio figura entre los más dolorosos y enigmáticos en la biografía de Shakespeare.
Los años perdidos de ShakespeareDespués del bautismo de los gemelos en 1585, desaparecen los registros sobre Shakespeare durante siete años, un período al que los historiadores llaman los “años perdidos”. Se desconoce cómo pasó de la vida provincial a convertirse en una figura del teatro londinense; no existen pruebas documentales sobre su actividad en ese lapso.
Lo que sí se sabe es que, para 1592, Shakespeare ya era parte del ambiente teatral en Londres, aunque los detalles exactos de su transición siguen sin esclarecerse. Para National Geographic, la biografía inicial del autor es “un rompecabezas con muchas piezas faltantes”.
Durante esos años, las teorías sugieren que pudo viajar, trabajar como maestro o integrarse a compañías itinerantes.