Trabajadora acusa a su compañera de doparla para robar S/ 6.500 en una botica de San Juan de Lurigancho
La denuncia de una trabajadora de botica que asegura haber sido drogada por una compañera en su primer día de labores ha generado conmoción en el distrito de ...
La denuncia de una trabajadora de botica que asegura haber sido drogada por una compañera en su primer día de labores ha generado conmoción en el distrito de San Juan de Lurigancho. De acuerdo con el testimonio de la víctima, identificada como Emily, el hecho ocurrió el lunes reciente en un establecimiento farmacéutico donde se desempeñaba como cajera. La afectada reportó la sustracción de 6.500 soles tras presentar síntomas de desorientación y malestar físico.
La principal sospechosa ha sido identificada como Gisela Tatiana Quiroz Pastor, quien sería una técnica farmacéutica recién contratada, quien permanece no habida, según reportó Panamericana Noticias.
Víctima narra los hechosSegún el relato brindado por Emily, el incidente se produjo poco después de que recibiera su desayuno, el cual habría sido manipulado por la nueva técnica farmacéutica.
“Me insistió varias veces para que consumiera el ponche. Una hora después empecé a sentirme mal, mareada y descompensada”, narró la trabajadora. En ese estado, tuvo que ser conducida a su domicilio por familiares, debido a la persistencia de los síntomas.
La madre de la víctima manifestó que su hija permaneció inconsciente durante varias horas y criticó la atención recibida tanto en el hospital local como en la comisaría.
“No le hicieron los exámenes toxicológicos de inmediato y los trámites se realizaron de forma deficiente”, afirmó la madre.
Imágenes de seguridad y patrones de sospechaLa secuencia de los hechos quedó parcialmente registrada en las cámaras de seguridad del local. Los videos muestran a Gisela Tatiana Quiroz Pastor acercándose al desayuno de la víctima y manipulando el recipiente antes de entregárselo. Según las declaraciones recogidas, las imágenes evidencian movimientos que buscan ocultar la acción detrás de la vitrina, lo que ha reforzado la hipótesis de que la sustancia fue introducida de manera premeditada.
Durante el lapso en que Emily se sintió afectada, se detectó la ausencia de 6.500 soles en la caja de la botica, situación que motivó la denuncia formal ante las autoridades. La propia denunciante relató que observó billetes arrugados en lugares inusuales y confrontó a la técnica farmacéutica, quien atribuyó el desorden a la confusión de la víctima.
La identidad de Gisela Tatiana Quiroz Pastor ha generado preocupación adicional, ya que, según registros mostrados, figura con múltiples denuncias previas por hechos similares en 2025 y 2026. La afectada y sus familiares intentaron localizarla en los domicilios consignados, pero los parientes de la sospechosa negaron su presencia y señalaron que la denuncia debía ser formalizada. Al ser consultados sobre el procedimiento de contratación, la dueña de la botica explicó que la técnica presentó un currículum y documentación que será verificada en el marco de la investigación.
Las diligencias continúan bajo supervisión de la Comisaría de Bayóvar. Los familiares de la víctima exigen que se agilicen los exámenes médicos y el proceso de investigación. “Queremos que las autoridades hagan su trabajo y den con el paradero de la persona responsable”, reclamó la madre.
La víctima, quien ha trabajado tres años en el establecimiento, permanece bajo reposo y con síntomas persistentes tras el episodio.