Tras el caso de Jonatan Gómez, otros jugadores con historial de adicción al juego y cómo salieron adelante
La reciente confesión de Jonatan Gómez, quien reveló ...
La reciente confesión de Jonatan Gómez, quien reveló una profunda crisis personal producto de la ludopatía, volvió a colocar bajo la lupa una problemática que suele mantenerse oculta en el ambiente futbolístico. El exmediocampista, que llegó a acumular deudas por apuestas clandestinas y denunció ser víctima de extorsiones, es solo uno de los tantos casos que exponen cómo el juego puede consumir no solo el patrimonio, sino también la estabilidad familiar y profesional de un deportista. Sin embargo, este drama tiene precedentes claros en el ámbito local e internacional, donde otros futbolistas tuvieron que reconocer el problema para intentar reconstruir sus vidas.
Uno de los casos más recientes y cercanos a la dinámica de Gómez es el de Luis Olivera, lateral izquierdo surgido de River Plate. En mayo de 2025, el jugador rescindió su vínculo con Gimnasia y Tiro de Salta tras quedar involucrado en un escándalo por deudas con prestamistas, las cuales fueron reclamadas personalmente en el club. Según informó La Gaceta, el futbolista admitió su adicción y se sometió a un tratamiento especializado.
En una sintonía similar, Cristian Gómez, recordado como una promesa de las inferiores de Racing y compañero de Rodrigo De Paul, atravesó un descenso social extremo. En diálogo con Telenoche (eltrece), relató cómo su adicción al bingo y a las apuestas terminó por dejarlo en situación de calle, mientras hoy intenta reconstruir su realidad junto a su perro Severino, tras años de tocar fondo por la compulsión. Para Marino de la Fuente, exfutbolista y entrenador en el ascenso, la salida fue distinta: al relatar su experiencia en el pódcast Era por abajo, enfatizó que el juego lo manejaba a él cuando pensaba que tenía el control, pero logró canalizar su recuperación a través de la visibilización y el apoyo profesional.
El espectro de esta enfermedad trasciende las divisiones, ya que Pablo Melo, el exfutbolista uruguayo con paso por el fútbol argentino, brindó un testimonio desgarrador a Montevideo Portal: narró cómo perdió vínculos familiares y dinero a causa de una adicción que lo mantenía conectado a las aplicaciones de juego hasta 17 horas al día. Gracias a su paso por la fundación Aconcagua, logró sostener periodos de abstinencia, un camino que también transitó Nahuel Erario, jugador de futsal que acumuló una deuda de US$400.000 con 15 prestamistas.
Erario, que llegó a considerar quitarse la vida debido a la presión, hoy sostiene su recuperación bajo el lema del día a día, con charlas en escuelas para advertir a los adolescentes sobre los riesgos de las plataformas online. Por su parte, Nicolás “Cayetano” Cajg, reconocido periodista deportivo, compartió en diversos medios su historia personal, que incluyó la pérdida de una propiedad familiar heredada de su abuela sobreviviente de Auschwitz. Según Cayetano, el tratamiento en grupos de Jugadores Anónimos fue determinante para rescatar su vida del aislamiento.
También resalta el caso de Óscar “Pinino” Más, quien hace años reconoció públicamente que sus conductas problemáticas estaban ligadas a la adicción al juego, por lo que inició tratamientos que lo ayudaron a superar aquel periodo oscuro. El caso de Kevin Lomónaco introduce una variante distinta: la manipulación del juego mediante apuestas. Tras aceptar 70.000 reales para recibir una tarjeta amarilla en un partido de la liga brasileña, el defensor fue sancionado, pero luego se convirtió en testigo colaborador. A diferencia de un ludópata compulsivo, Lomónaco vivió una falta disciplinaria y ética que, según afirmó a ESPN, dejó en él una enseñanza vital tras cumplir con la justicia y el castigo deportivo, permitiéndole hoy continuar con su carrera en Independiente.
Deudas de juego en Las VegasEl mundo del fútbol también fue alcanzado por demandas internacionales, donde cuatro destacados exfutbolistas de la década del 90, Norberto Ortega Sánchez, Sergio “La Bruja” Berti, Sergio “Ratón” Zárate y José “Turu” Flores, enfrentan acciones judiciales en Estados Unidos impulsadas por el casino Resorts World Las Vegas. La entidad reclama más de US$2,6 millones en total por instrumentos de crédito impagos tras jornadas de apuestas en Nevada, una situación que podría derivar en embargos o complicaciones migratorias para los exjugadores si intentan ingresar a territorio norteamericano.
Casos internacionales de adicción al juegoEn el plano global, jugadores de élite como el italiano Nicolò Fagioli fueron noticia por su severa ludopatía, que lo llevó a acumular deudas millonarias. Recién logró regresar a las canchas tras un acuerdo con la Federación Italiana que incluyó tratamiento psiquiátrico. De igual manera, su compatriota Sandro Tonali fue suspendido por apuestas en partidos de su propio equipo y tuvo que iniciar un protocolo de recuperación con apoyo de su club.
Asimismo, el delantero inglés Ivan Toney debió purgar una sanción de ocho meses tras comprobarse cientos de infracciones a las reglas de apuestas. Otro que también cayó fue Joey Barton, quien enfrentó sanciones históricas tras reconocer una adicción de una década que terminó por adelantar su retiro.