Tribunal Superior de Bogotá legalizó la captura del exministro Luis Fernando Velasco por su presunta participación en el escándalo de corrupción en la Ungrd
El miércoles 19 de agosto, el Tribunal Superior de Bogotá legalizó la captura del exministro del Interior Luis Fernando Velasco tras imponérsele una nueva medida de aseguramiento con detención...
El miércoles 19 de agosto, el Tribunal Superior de Bogotá legalizó la captura del exministro del Interior Luis Fernando Velasco tras imponérsele una nueva medida de aseguramiento con detención domiciliaria por su presunta participación en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).
Según la información conocida, Velasco se entregó de forma voluntaria a las autoridades y su captura ya quedó legalizada.
El documento indica que la orden se emitió por su presunta participación en los delitos de concierto para delinquir agravado, cohecho por dar u ofrecer e interés indebido en la celebración de contratos.
La Fiscalía lo vincula por contratos en Invías y la UngrdLa medida fija como lugar de reclusión su domicilio, según la notificación de captura firmada por la magistrada Diana Patricia Mojica. Al mediodía, el Inpec esperaba la notificación formal del fallo para procesar el traslado de Velasco desde una guarnición militar, donde se habría entregado, hacia su residencia.
La Fiscalía confirmó que el exfuncionario fue vinculado formalmente por los delitos de concierto para delinquir agravado, interés indebido en la celebración de contratos y cohecho por dar u ofrecer. De acuerdo con ese señalamiento, habría intervenido en el direccionamiento de contratos en el Invías y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres para asegurar votos que permitieran el paso de proyectos gubernamentales en el Congreso.
Velasco tenía una orden de captura vigente por su presunta participación en el millonario desfalco de la UNGRD. En ese expediente se le atribuye, al parecer, un papel clave en los supuestos sobornos entregados a congresistas para que aprobaran las reformas del gobierno que entonces avanzaban en el órgano legislativo.
En la audiencia de legalización de captura, el exministro pidió a la magistrada que lo dejara en libertad mientras avanza el proceso. Su solicitud quedó resumida en una frase: “Que desista. Que esos congresistas que cada vez que había que tomar temas complejos le entregaban esa responsabilidad (…) Fui senador, fui presidente del Congreso, creí en un proceso político. Fui ministro, eso no me hace peligroso, señora magistrada”.
Esa intervención incluyó una referencia a episodios de su trayectoria política y judicial. “Tres veces me intentaron secuestrar, una vez me hicieron un atentado gravísimo entre Doncello y Paujil en Caquetá, donde cuatro de mis escoltas resultaron heridos. Hace 18 años me hicieron un montaje judicial, estuve cuatro meses en La Picota, me declaró inocente la Corte Suprema de Justicia”, dijo.
La libertad concedida el 6 de agosto quedó sin efecto en esta nueva decisiónEl jueves 6 de agosto de 2026, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia había dejado sin efectos una decisión del Tribunal Superior de Bogotá y el exministro quedó en libertad. La nueva legalización de captura, con medida de aseguramiento en domicilio, revirtió esa situación procesal.
La decisión conocida ahora ordena que Velasco permanezca en su casa mientras sigue el trámite judicial por el escándalo de la UNGRD. El traslado dependía de la comunicación formal al Inpec desde la autoridad judicial competente.
Mientras se tramitaba la notificación formal del fallo, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) permanecía a la espera de instrucciones para proceder con el traslado de Velasco desde una guarnición militar, donde se había presentado voluntariamente, hasta su residencia. No obstante, la decisión de la Corte Suprema dejó sin efecto la medida restrictiva, permitiéndole retomar su libertad inmediatamente.
La situación de Velasco, aunque por ahora resuelta a su favor en términos de libertad, continúa bajo la lupa judicial. El proceso penal por el caso UNGRD sigue abierto, a la espera de nuevas determinaciones por parte de las autoridades competentes.