Tutankamón llega a Lima: Réplica oficial de la máscara funeraria egipcia se exhibirá por primera vez en Perú
La máscara funeraria de Tutankamón, ...
La máscara funeraria de Tutankamón, uno de los símbolos más universales de la civilización egipcia, será exhibida en Lima a través de una réplica oficial, gestionada y donada por la Embajada de la República Árabe de Egipto en Perú.
La ceremonia de develación tuvo lugar en el Museo Metropolitano y contó con la participación de autoridades municipales y diplomáticas, entre ellas la teniente alcaldesa de Lima, Fabiola Morales Castillo, y el embajador Ahmed Hamdi Bark Mohamed.
Esta réplica, reproducida con exactitud a la original hallada en 1922 en el Valle de los Reyes, se convierte en la primera pieza de la futura Sala de Culturas Milenarias. El proyecto, impulsado por la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), busca poner en valor el legado de las grandes civilizaciones del mundo y abrir un espacio de diálogo e intercambio educativo para el público peruano.
La iniciativa contempla la llegada progresiva de nuevas piezas y réplicas universales, donadas por embajadas de diferentes países acreditados en Perú a lo largo del año.
El evento diplomático subrayó el valor de la máscara de Tutankamón como un puente cultural entre Egipto y las culturas originarias del Perú. La escultura permitirá a los visitantes acercarse al esplendor y los rituales funerarios del antiguo Egipto, en un contexto de intercambio patrimonial que fortalece la educación y la cooperación internacional.
Un legado milenarioLa exposición de la máscara de Tutankamón en Lima invita a recorrer la historia del hallazgo que marcó la arqueología moderna. Hace más de un siglo, en noviembre de 1922, el arqueólogo Howard Carter y su equipo descubrieron la tumba del joven faraón, un suceso que despertó el interés mundial y cimentó el mito egipcio en la cultura popular.
Carter, originalmente contratado como dibujante, dedicó años de exploración en el Valle de los Reyes, hasta que una jornada de excavación reveló los primeros peldaños hacia la tumba sellada.
El hallazgo, tras años de búsqueda y frustración, superó cualquier expectativa. La tumba albergaba más de cinco mil piezas, incluyendo la icónica máscara mortuoria de oro, muebles, joyas y objetos rituales.
El descubrimiento fue rápidamente difundido a través de fotografías y exclusivas periodísticas, convirtiendo a Tutankamón en el faraón más conocido fuera de Egipto, pese a su corta vida y escaso protagonismo histórico.
La maldiciónLa máscara de Tutankamón ha trascendido el ámbito arqueológico para convertirse en un ícono global, rodeado de relatos y analogías. Entre las leyendas más difundidas está la llamada maldición del faraón, atribuida a la supuesta inscripción de advertencias en la tumba, aunque los historiadores no han encontrado pruebas concluyentes de su existencia. A pesar de las muertes asociadas al descubrimiento, la ciencia atribuye los desenlaces a causas naturales y a las condiciones sanitarias de la época.
La llegada de la réplica a Lima materializa el poder de los objetos culturales para conectar épocas y geografías. Así como la tumba de Tutankamón fue resguardada durante siglos y finalmente compartida con el mundo, la máscara funeraria se convierte ahora en una puerta de acceso para el público peruano a los enigmas y la riqueza de la civilización egipcia, promoviendo el diálogo entre herencias milenarias.