Un experto en salud deportiva advierte a Carlos Alcaraz: “El US Open reúne todos los factores de riesgo para la salud de los atletas”
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Tras el ataque del jefe médico de la Federación Italiana de Tenis, Carlos Alcaraz vuelve a estar en el punto de mira. El murciano, quien ya está en la recta final de su lesión de muñeca sufrida en el Godó de Barcelona, ha sido objeto de aviso de un experto en salud norteamericano. Lo cierto es que Carlitos aún no ha despejado la duda de si participará o no en el US Open, pero ya queda muy poco para volver a verlo sobre las pistas.
Carlos Alcaraz entrena a diario en su Murcia natal. Ya ha renunciado a los Masters 1000 de Canadá y Cincinnati, dos citas que le habrían servido para coger ritmo antes del último Grand Slam del año. Quien ha encendido las alarmas sobre lo que vendría después es Stephen Smith, fundador y CEO de Kitman Labs, empresa especializada en ciencia del deporte y prevención de lesiones. En una entrevista con Tennis365, el experto no se ha mordido la lengua: “Me sorprendería mucho verlo en el US Open”.
Para el experto, Flushing Meadows reúne justo las condiciones que un tenista que vuelve de una lesión debería evitar. Porque no solo se trata de que Alcaraz volverá a competir en un torneo de máxima exigencia, sino de dónde. “Creo que el US Open reúne prácticamente todos los principales factores de riesgo para la salud de los atletas: el calor y la humedad extremos de Nueva York, la superficie más dura del circuito y los partidos al mejor de cinco sets que pueden durar cuatro o cinco horas”, ha explicado. Así, el CEO ha insistido en que la superficie dura de Nueva York es la que “menos nivel de protección ofrece de todo el calendario de Grand Slams” para quien arrastra “una lesión de tejidos blandos o de huesos”
¿Por qué no esperar un poco más?Lo que más le llama la atención a Smith es el contraste entre la cautela mostrada hasta ahora por el equipo de Alcaraz y la exigencia del torneo neoyorquino. “Teniendo en cuenta la cautela con la que han actuado hasta ahora, me sorprendería mucho verlo en el US Open. Si se adopta un enfoque tan prudente y se procede con una recuperación gradual y progresiva, ¿por qué volver a exponer a un jugador a la situación más difícil que podría enfrentar en todo el año?”, ha cuestionado. Y ha añadido: “¿No sería mejor proceder paso a paso, aumentando la carga progresivamente?”.
Alcaraz, a contrarrelojMientras se debate su presencia en el US Open, Alcaraz sigue entrenando duro en los entrenamientos. Este martes se le vio en la Real Sociedad Club de Campo de El Palmar trabajando el servicio y el juego de fondo, con la malla compresora que cubre su brazo derecho desde que retomó las sesiones al aire libre. Le supervisan su hermano Álvaro y Samu López, su entrenador principal.
El plan inicial pasaba por reaparecer en Cincinnati para llegar con rodaje a Nueva York, pero los tiempos no dieron y el español se bajó del torneo. Ahora se maneja incluso la posibilidad de disputar el Winston-Salem la semana previa para coger algo de competición, aunque es una opción con pocas papeletas de hacerse realidad.
Este jueves se cumplen cuatro meses desde que Alcaraz jugó su último partido oficial, en el ATP 500 de Barcelona, donde se retiró en primera ronda ante Otto Virtanen. Días antes había competido en Montecarlo. Desde entonces se ha perdido toda la gira de tierra batida que restaba y la temporada completa sobre hierba. La decisión final está en manos del propio Alcaraz y su equipo, que deberán sopesar en las próximas semanas si el número dos del mundo está preparado para uno de los torneos más exigentes del calendario o si, por el contrario, la prudencia se impone una vez más.