Un juez de Nueva York excluye pruebas clave contra Luigi Mangione en el caso Thompson
El caso ...
El caso Luigi Mangione dio un giro clave tras la decisión del juez Gregory Carro en Nueva York, quien autorizó que parte de la evidencia recuperada tras la detención sea presentada en el juicio por el asesinato de Brian Thompson, director ejecutivo de UnitedHealthcare.
El hecho, ocurrido el 4 de diciembre de 2024 frente a un hotel de Manhattan, estremeció a la opinión pública estadounidense por la forma deliberada en que se ejecutó.
La resolución judicial, comunicada este lunes, permite que la fiscalía exhiba ante el jurado una pistola impresa en 3D —que los investigadores vinculan con el crimen— y un cuaderno donde Mangione habría detallado su intención de atacar a un alto ejecutivo de seguros de salud.
Ambos elementos fueron hallados durante el registro del bolso de Mangione en la comisaría de Altoona, Pensilvania, conforme el procedimiento de inventario policial.
El juez Carro excluyó, sin embargo, otros objetos recuperados del mismo bolso durante una revisión inicial en un restaurante McDonald’s antes de la detención formal: el cargador de la pistola, un celular, el pasaporte, la billetera y un chip informático.
Según el juez, esa primera búsqueda se realizó sin orden judicial y fuera del alcance permitido por la ley estatal, pues el bolso ya no representaba un riesgo inmediato para los agentes ni para terceros.
La diferencia entre ambas búsquedas fue decisiva para el caso. El registro en la comisaría se consideró legal bajo la excepción de “inventario”, que habilita a la policía a documentar pertenencias de una persona detenida.
La fiscalía, que sostuvo durante tres semanas la validez de toda la evidencia, celebró la admisión del arma y el cuaderno, considerados fundamentales para demostrar el móvil y la autoría.
La investigación y las pruebas admitidasEl arresto de Mangione, de 28 años, se produjo cinco días después del asesinato, cuando fue localizado en Altoona, a unos 370 kilómetros de Manhattan.
Al momento de su detención, los agentes hallaron junto a él una mochila negra, que luego resultaría ser la pieza central de la controversia legal sobre el manejo de las pruebas.
Las cámaras corporales registraron los intercambios entre los policías de Altoona: tras encontrar un cargador envuelto en ropa interior húmeda, uno de ellos sugirió pausar la búsqueda y continuarla en la comisaría, anticipando posibles restricciones legales.
Allí, una agente localizó la pistola y el silenciador, además de otros elementos como listas de tareas y supuestos planes de huida.
La Fiscalía de Manhattan también reunió cientos de horas de grabaciones de video que rastrean la ruta del sospechoso y vinculó el ADN de Mangione con objetos desechados durante la huida.
Entre los elementos incautados figura un pendrive que el acusado portaba al momento de su detención y la licencia de conducir falsa que presentó a los agentes, la cual habría sido utilizada para comprar un pasaje y hospedarse en Nueva York bajo el alias “Mark Rosario”.
El contexto del crimen y las reaccionesEl asesinato de Brian Thompson, perpetrado a plena luz del día cuando se dirigía a una conferencia de inversores, sorprendió por el nivel de planificación y la aparente motivación ideológica.
Las autoridades describieron un ataque ejecutado con silenciador y registrado por cámaras de seguridad, en el que un hombre encapuchado se acercó sigilosamente y disparó por la espalda.
Las repercusiones del caso excedieron el ámbito judicial. Diversos sectores de la sociedad interpretaron el hecho como una manifestación del descontento ante el aumento de los costos en el sistema de salud, al punto que algunos simpatizantes de Mangione se manifestaron en la sala del tribunal con camisetas pidiendo su liberación.
Durante el proceso, la defensa argumentó que la policía vulneró los derechos de Mangione al registrar sus pertenencias sin orden judicial y continuar interrogándolo pese a que pidió guardar silencio.
El juez Carro también excluyó parte de las declaraciones espontáneas obtenidas antes de la lectura de derechos.
Rumbo al juicio y escenarios legalesMangione enfrenta once cargos estatales —incluido asesinato en segundo grado— y podría recibir cadena perpetua si es condenado.
Una acusación federal por acecho y otros delitos sigue en paralelo, con otro juicio previsto para octubre. Un tribunal federal ya había admitido la totalidad de la evidencia recuperada del bolso; la corte estatal, en cambio, estableció un límite.
El inicio del juicio estatal está agendado para el 8 de septiembre. Si el jurado da por válidas las pruebas admitidas, la combinación del arma, el cuaderno y el resto de la evidencia indirecta podría resultar determinante para el futuro judicial de Mangione.
La decisión reciente marca un precedente sobre los límites de los registros policiales en casos de alto perfil y subraya el papel de la doctrina del inventario en la admisión de pruebas.
El proceso continuará bajo la mirada pública, con el debate sobre los derechos del acusado y la presión social por un fallo ejemplar.