Lo último Escuchar artículo

El bajo nivel de Marchesin desnudó en Boca un problema mayor: fragilidad en el arco y la falta de un reemplazo confiable

“El arco de Boca es distinto. Pesa más que cualquier otro, porque siempre estás obligado a ganar”, afirmaba Hugo Gatti, uno de los grandes símbolos xeneizes, bicampeón de América y de la p...

El bajo nivel de Marchesin desnudó en Boca un problema mayor: fragilidad en el arco y la falta de un reemplazo confiable

“El arco de Boca es distinto. Pesa más que cualquier otro, porque siempre estás obligado a ganar”, afirmaba Hugo Gatti, uno de los grandes símbolos xeneizes, bicampeón de América y de la p...

“El arco de Boca es distinto. Pesa más que cualquier otro, porque siempre estás obligado a ganar”, afirmaba Hugo Gatti, uno de los grandes símbolos xeneizes, bicampeón de América y de la primera Intercontinental que levantó el club. “Es el más difícil del mundo, porque detrás tuyo hay una historia enorme y millones que no perdonan un error”, sostuvo Óscar Córdoba, héroe del equipo de Carlos Bianchi, protagonista de noches decisivas como aquella tanda de penales ante Palmeiras en San Pablo. “Cuando defendés ese lugar, no te podés relajar nunca. Podés tener una sola pelota en todo el partido, pero esa vale un campeonato”, remarcó Roberto Abbondanzieri, el arquero con más títulos en la historia azul y oro.

Todas esas frases, pronunciadas por quienes conocen de primera mano lo que significa estar bajo esos tres palos, marcan una verdad ineludible: es un sitio que no admite fallas. No siempre alcanza con la trayectoria o con buenos reflejos para sostenerse. Lo que cuenta muchas veces es la jugada decisiva, la que define un resultado, un título o una eliminación. Y hoy Agustín Marchesin atraviesa justamente ese momento: llegó a comienzos de este año, tuvo pasajes muy buenos en el arranque, pero en este semestre su rendimiento fue irregular y reabrió una incógnita dentro del club sobre qué ocurrirá con él y con el resto de los arqueros a partir de 2026.

Según los expertos, un arquero se consolida en su puesto cuando aprende a convivir con sus errores. Lo que preocupa en el caso de Marchesin es la cantidad de fallas puntuales que, en algunos casos, le costaron puntos importantes a Boca. Lo particular es que en un mismo partido puede brillar con tapadas decisivas y luego cometer errores clave, como ocurrió el domingo frente a Defensa y Justicia. El exLanús sostuvo al equipo con intervenciones cruciales ante Lucas González y Abiel Osorio, pero terminó cometiendo la falta que abrió el marcador y falló en la última acción, cuando un centro picó en el área chica y derivó en la derrota en Varela.

EL HALCÓN LO GANA SOBRE EL FINAL ⚽🦅

Marchesín y la defensa de Boca dudaron y Osorio no perdonó para el 2-1 de Defensa y Justicia

Viví el Torneo Clausura 2025 por TNT Sports Premium y disfrutalo también en HBO Max 👉 #Suscribite https://t.co/rq6sQOrFik pic.twitter.com/cGBFm0EFJU

— TNT Sports Argentina (@TNTSportsAR) September 27, 2025

Tras esa jugada del penal, Paredes le reprochó su ubicación en el terreno: si hubiera estado más adelantado, quizás, habría evitado el choque con el delantero rival. Por lo pronto, su titularidad para el partido del domingo ante Newell’s no está en duda. Miguel Russo no acostumbra a cambiar de arquero durante la competencia, salvo excepciones muy concretas, y tampoco hay un candidato firme detrás que haya hecho méritos suficientes para quedarse con el puesto. Los tres suplentes podrían dejar el club en diciembre, lo que obligaría a Boca a salir en busca de un arquero.

El guardameta de 37 años enfrenta un dilema que va más allá de lo técnico y de cualquier aspecto que pueda mejorar con sesiones de entrenamiento. Perdió lo más valioso para un arquero: la confianza. Nunca fue especialista en balones aéreos ni en el juego con los pies, ni siquiera en sus inicios o durante su época de oro en el fútbol mexicano. Sin embargo, solía disimularlo con elasticidad, rapidez de piernas y seguridad bajo los palos. Aunque mantuvo todas esas virtudes, entró en un espiral de dudas del que le resulta difícil salir. Y esa desconfianza se trasladó no solo a sus compañeros, sino también al público: en la Bombonera empezaron a escucharse los primeros murmullos cada vez que la pelota llega al área, y en las redes sociales las críticas se multiplican.

“Marchesin es un arquero de jerarquía. Desde mi óptica, ha generado algunas dudas, sobre todo en lo que respecta a pelotas aéreas. Esto tiene que ver con un error de posicionamiento que se repite en casi todos los arqueros del fútbol argentino: se colocan muy adentro del arco, y eso hace que todo les quede lejos. Algo de eso sucedió en el gol de Defensa. Si Agustín hubiera estado dos pasos más adelante, equidistante entre la línea de gol y la del área chica, y a su vez centrado entre los palos, le hubiese sido más sencillo resolver esa jugada", explica Carlos Navarro Montoya, ícono del Xeneize e ídolo de la infancia de Marchesin.

Los números también muestran una señal de alarma. Con Marchesin en el arco, Boca recibió 31 goles en 27 partidos. Si se comparan esos datos con los últimos arqueros en la misma cantidad de partidos, el contraste es evidente: Sergio Romero recibió 23, Agustín Rossi 18, Esteban Andrada 21 y Agustín Orión 16. En el caso del ex América de México y Porto, se suma además el antecedente de Alianza Lima, cuando pidió el cambio antes del final del encuentro, no participó en la tanda de penales y Boca terminó eliminado. Esa escena parecía haber quedado en el olvido, pero vuelve a salir a la luz ante cada error del arquero, que llegó justamente para hacerse cargo de los momentos difíciles del equipo y aún no colmó del todo la expectativa de su llegada.

La competencia interna tampoco ofrece alternativas. Leandro Brey, actual suplente, tuvo su chance contra Rosario Central cuando Marchesin se recuperaba de una molestia. Respondió con cuatro atajadas fundamentales, pero no pudo evitar el gol olímpico de Ángel Di María. Esa fue su única presentación en el ciclo de Russo. A los 23 años, varios consideran que su futuro debería estar en otro club, cedido a préstamo, para sumar minutos como le ocurrió a Rossi en Lanús antes de afianzarse en Boca. Desde que debutó en 2022, acumuló 22 partidos oficiales, logrando continuidad solo en 2024, tras el episodio que sacó a Romero de la consideración por decisión de la dirigencia.

Chiquito fue dueño indiscutido del arco durante un año y medio, pero perdió terreno por la baja en su nivel y, sobre todo, por involucrarse en una pelea con un hincha tras la derrota en el clásico con River. Ese incidente derivó en su marginación definitiva del equipo: ni siquiera integró la lista para el Mundial de Clubes, al que viajó la delegación completa, salvo Esteban Rolón y Cristian Lema, quienes tampoco forman parte de los planes. “No me fui nunca”, dijo el arquero de 38 años el lunes, a la salida de la gala de los Martín Fierro, donde acompañó a su esposa, Eliana Guercio, postulándose para recuperar su lugar. Su último partido oficial fue el 23 de noviembre de 2024 ante Huracán, hace casi un año, y todo indica que quedará libre a partir del 1° de enero, además de que su sueldo es uno de los más elevados del plantel.

El panorama lo completa Javier García, también de 38 años, señalado como un jugador importante a nivel grupal, pero que hace 570 días no ataja un partido por los puntos: desde febrero de 2024, y anteriormente su último partido había sido en octubre de 2023. Aun así, en enero Boca le renovó el contrato por un año, aunque con Russo solo fue al banco en el Mundial de Clubes -se permitían dos arqueros suplentes- y ante Central, cuando Marchesín estuvo ausente. En principio, no seguiría, aunque dada su relación de amistad con Juan Román Riquelme, habrá que ver qué sucede. Lo concreto es que no será titular a futuro y tampoco representa una amenaza para Marchesin.

“Sostengo que los arqueros de un club grande deben estar para salvar al equipo, y tal vez en estos dos últimos partidos Marchesín no pudo hacerlo. Es normal que al arquero de Boca se le exija de esta forma, porque la vara históricamente ha sido muy alta, y entiendo que esto tampoco lo condiciona, ya que es un arquero de experiencia y amplio recorrido. Creo que es un momento para reflexionar y trabajar, quizás, en el tema del posicionamiento. No tengo dudas: el titular de Boca debe ser Marchesin”, sentencia el Mono.

Este fin de semana, el arquero tendrá la oportunidad de enmendar sus errores con una actuación convincente en la Bombonera, consciente de que sigue siendo la primera opción del cuerpo técnico, pero que en Boca el arco se defiende y se valida partido a partido.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/boca-juniors/el-bajo-nivel-de-marchesin-desnudo-en-boca-un-problema-mayor-fragilidad-en-el-arco-y-la-falta-de-un-nid02102025/

Comentarios
Volver arriba