El descargo del dueño del taller de autos de colección tras el choque en la Panamericana
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Tras el mediático accidente de un Mercedes-Benz 230 SL Pagoda en la autopista Panamericana, el taller Marroco Classic Cars, mencionado por el propietario del vehículo en un audio viralizado, emitió un descargo.
La firma se desligó de cualquier responsabilidad en el siniestro, aclarando que su intervención sobre el valioso auto de colección fue mínima y que el rodado presentaba múltiples deficiencias que no fueron subsanadas bajo su supervisión.
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El responsable de Marroco Classic Cars, a través de un video difundido, explicó detalladamente la relación de la empresa con el clásico valuado en US$180.000: “El auto sí estuvo en nuestras instalaciones hace un mes”, afirmó, aunque rápidamente aclaró el contexto: “Viene de otro taller que lo está restaurando hace seis años”.
Según su versión, la visita del Pagoda a sus instalaciones se debió a una problemática específica y no a una restauración integral. “No pudieron hacer andar el sistema de inyección; nosotros solucionamos ese problema”, detalló. Esta fue la única tarea que supuestamente Marroco Classic Cars asumió.
El taller se defiende: “Sólo reparamos la inyección y avisamos las fallas”El descargo del taller subraya que, una vez solucionado el inconveniente de inyección, realizaron pruebas de rigor y fue entonces cuando detectaron numerosas falencias. “Una vez que lo solucionamos salimos a probarlo y notamos que el auto tiene un montón de falencias: frenos, tren trasero, caja, dirección…”, enumeró el vocero.
Estas observaciones habrían sido comunicadas al dueño del vehículo, Carlos D., de 67 años, quien, según el taller, respondió que “estaba en garantía en otro lado”. La postura del taller enfatiza haber advertido sobre el precario estado general del rodado, ajeno a su labor específica.
La necesidad de este descargo surge a raíz de un audio de Carlos D. que circuló ampliamente tras el accidente. En la grabación, el propietario del Pagoda relató los hechos con resignación: “No sé si fue Marroco , que se la llevé para una cosita que tocó todo”.
El accidente, que capturó la atención pública, ocurrió el sábado por la mañana en el kilómetro 23 de la autopista Panamericana, a la altura del cruce con el Camino del Buen Ayre.
El conductor había recuperado ese día su Mercedes-Benz 230 SL Pagoda, un icónico clásico de los años 60, tras seis años de restauración. Su plan era disfrutarlo y emprender un viaje a Punta del Este al día siguiente. Sin embargo, el destino quiso que la alegría durara apenas unos minutos. El neumático trasero izquierdo del costoso auto se desprendió en plena vía rápida, dejando el vehículo inmovilizado en el carril izquierdo.
Un Mercedes-Benz valuado en 180 mil dólares perdió una rueda en la Panamericana y lo chocaronLa mala fortuna continuó. “Me bajé como pude y vino un auto de atrás y lo sacudió como venía”, narró Carlos. Un Peugeot 408 embistió violentamente al Pagoda por detrás. La fuerza del impacto fue tal que el Mercedes fue proyectado a través de todos los carriles hacia el guardarraíl de la derecha, donde fue nuevamente colisionado por un Renault Sandero rojo. Estas dramáticas secuencias fueron registradas por testigos y confirmadas por fuentes policiales a LA NACION.
A pesar de las imágenes y la magnitud de los daños materiales en el chasis del vehículo de colección, afortunadamente no se reportaron heridos de gravedad. Únicamente Bárbara S., de 38 años, acompañante del Peugeot, sufrió lesiones leves y fue trasladada al Hospital de Boulogne.
Reiterando su postura, el responsable de Marroco concluyó: “Lamentablemente, nos enteramos del accidente y no queremos que salpique nuestros trabajos. Son accidentes, le pueden pasar a cualquiera, pero en esta nosotros no tenemos nada que ver. Gracias a Dios fueron solo daños materiales”.