El futuro del dólar: el gráfico que muestra cuál es el poder real del Gobierno para frenar al dólar
Es uno de los números críticos de la economía argentina. Las reservas en el Banco Central volvieron al centro de la agenda de inversores, empresarios y analistas del mercado, en un escenario de ...
Es uno de los números críticos de la economía argentina. Las reservas en el Banco Central volvieron al centro de la agenda de inversores, empresarios y analistas del mercado, en un escenario de tensión financiera, presión cambiaria y creciente demanda de divisas en meses marcados por el calendario electoral.
Oficialmente, el Banco Central informa que tiene reservas brutas por US$40.374 millones. La importancia de este número radica en que de ahí salen las divisas que el país tiene para pagar importaciones, cumplir con los vencimientos de deuda, abastecer la demanda de los ahorristas (luego de que en abril se flexibilizó el cepo cambiario para las personas) y otros rubros, como los pagos de servicios o los consumos con tarjetas en el exterior.
Pero el número maquilla el verdadero “poder de fuego” de la entidad monetaria. Es que dentro de esa cifra hay dólares que son “prestados” o aparecen otros activos como el oro, que no están disponibles para su uso inmediato en el mercado. Por eso, los economistas hablan de otros conceptos, como los de “reservas líquidas” o “reservas netas”, que son referencias empleadas incluso como parámetro en los acuerdos con el FMI, y buscan dar una idea aproximada del patrimonio real de la entidad.
El debate sobre las reservas del BCRA, recurrente en la historia argentina reciente, volvió al primer plano de la agenda en las últimas semanas, en un escenario de mayor demanda de dólares y debilidad política de la administración de Javier Milei. Y, al verse forzado a vender divisas en el mercado oficial, el contexto motivó un cambio en la postura del equipo económico. Luego de meses de desestimar el factor de acumulación de reservas, pese a la advertencia de economistas y de las obligaciones del acuerdo firmado con el FMI, el Gobierno empezó a comprar dólares.
Fue tras una semana de absoluta tensión, cuando la demanda dolarizadora llevó el tipo de cambio al techo de la banda y obligó al BCRA a entregar US$1100 millones en tres días para sostener esa cotización. Luego de ese fin de semana, se avanzó con las negociaciones de un apoyo financiero por parte del gobierno de Donald Trump y una eliminación temporal de retenciones, que apuntaba a que el sector agroexportador liquidara US$7000 millones para sumar oferta de divisas.
Con los bonos cayendo y el riesgo país en alza, señal de desconfianza entre inversores por la capacidad de pago de los próximos vencimientos de deuda, el Tesoro concretó compras por más de US$2000 millones. Las dudas en el mercado parecieran no haberse disipado: la nueva escalada del dólar y el riesgo país, que anticipa nuevas tensiones en la previa electoral.
En ese escenario crítico para el Gobierno, el foco vuelve sobre las reservas: con una tenencia que se incrementó tras el desembolso del FMI, tras el acuerdo firmado en abril, la gestión de la entidad monetaria será protagonista en las próximas semanas.
Qué hay en el BCRAFormalmente, se informan reservas brutas por US$40.374 millones, pero el “poder de fuego” es menor. Dentro de ese número aparecen elementos que no son propios de la entidad. El más relevante es el de los encajes de los depósitos del sector privado (aproximadamente US$13.700 millones). Son los dólares de los ahorristas que los bancos deben dejar, por regulación, inmovilizados en el BCRA.
También se computa allí el swap con China. Se trata de un convenio que el país firmó con el Banco Popular del gigante asiático en 2009, que implicó un intercambio de monedas mediante el cual el BCRA recibió yuanes por el equivalente a US$18.000 millones (en 2023, se activó un tramo, mediante el cual se convirtieron US$5000 millones de yuanes a dólares, y eso se extendió al menos hasta mediados de 2025). La valuación de esta tenencia varía según la cotización internacional del yuan.
Las reservas del BCRA también tienen otros componentes, como una tenencia de alrededor de US$3394 millones en valores (bonos y letras con diferentes plazos y vencimientos) y oro por el equivalente a US$7500 millones. El valor de este último punto también fluctúa de acuerdo con el movimiento en el precio internacional del metal.
También el Tesoro guarda sus dólares en el BCRA, en una cuenta que creció en las últimas ruedas por las compras de divisas que concretó el Ministerio de Economía. Según las últimas estimaciones, serían algo más de US$2400 millones.
Considerando los activos del BCRA y los pasivos, el saldo de reservas “netas” (propias) del BCRA apenas ronda los US$1000 millones. En diciembre de 2023, habían llegado a ser negativas en más de US$11.500 millones.
Para mirar el “poder de fuego” del BCRA, sin embargo, vale observar las reservas “líquidas”. Son, en definitiva, las divisas que tiene disponibles para intervenir en el mercado (demanda de dólares para ahorro, importaciones, viajes, etc.) y contempla factores como los encajes o los fondos desembolsados por el FMI y otros organismos en abril. Hoy rondan los US$19.500 millones, según las estimaciones de EcoGo. Ese es el número que el mercado pondrá a prueba en las próximas semanas.