El Gobierno priorizó la baja de tasas de interés y no renovó todo lo que le vence
El Gobierno priorizó promover la fuerte baja de tasas de corto plazo -una estrategia sobre la que el Banco Central (BCRA) ya había dado señales ayer y hoy por la mañana- por encima de renovar l...
El Gobierno priorizó promover la fuerte baja de tasas de corto plazo -una estrategia sobre la que el Banco Central (BCRA) ya había dado señales ayer y hoy por la mañana- por encima de renovar la totalidad de la deuda en pesos que le vencía. Esto muestra que busca aflojar el inédito apretón monetario y confirma un cambio en la estrategia oficial, que también se había insinuado con una postura menos celosa respecto a los movimientos que muestre el dólar.
Esto quedó a la vista al tomar el Tesoro Nacional del mercado, en la licitación del día, sólo $6,633 billones, aunque recibió ofertas de compra por $7,418 billones que, de haber aceptado, le hubieran permitido renovar el total del compromiso por $7,254 billones que enfrenta esta semana. “Esto significa un rollover de 91,43% sobre los vencimientos del día de la fecha”, detalló el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, al adelantar los resultados por la red X.
La Secretaría de Finanzas anuncia que en la licitación de hoy adjudicó $6,633 billones habiendo recibido ofertas por un total de $7,418 billones.
Esto significa un rollover de 91,43% sobre los vencimientos del día de la fecha.
✅ LECAP a:
➡️ 31/10/25 (S31O5) $3,608 billones a…
Gracias a eso, y al recorte de 1000 puntos básicos (del 45% al 35%) que hizo el BCRA a la tasa que ofrece por tomar pesos del mercado —además de algunas intervenciones puntuales de compra de títulos en pesos para propiciar una recuperación en sus precios y así bajar las tasas de rendimiento que mostraban hasta el lunes—, el Gobierno pudo reducir del 75,6% al 59,6% nominal anual el costo pactado por su deuda a más corto plazo a tasa fija, aunque mantuvo en torno al 59% el de los pesos captados a tres meses o más.
Se trata de un rendimiento mensual del 3,97%, frente al 4,81% aceptado a fines de agosto, en la previa de las elecciones distritales bonaerenses (cuando se buscaba retirar todo peso ocioso del mercado para que no presionara sobre el dólar, además de comenzar a intervenir directamente sobre la plaza cambiaria para bajarlo), el menor pactado para financiamiento cortoplacista desde comienzos de junio.
Como contrapartida, llamó la atención el 22,9% convalidado para tomar apenas $138.000 millones con el Bono ajustable por CER (inflación) que vence a fines de marzo del año próximo.
El resto de las tasas pactadas fueron del 59,9% al 58,9% nominal anual (3,99% y 3,94%) en el caso de las Letras de Capitalización a 94 y 126 días —tramo de rendimientos fijos— y del 2% en el caso del bono TAMAR (tasa variable que los bancos pagan por depósitos mayoristas y que hoy se ubica en el 63,5% nominal anual), que vence a mediados de diciembre.
Los analistas señalan positivamente el cambio en la postura oficial, ya que venían advirtiendo que el nivel alcanzado por las tasas profundizaría el vuelco hacia una incipiente recesión, que ya venía insinuando la actividad económica en los últimos meses.
“Es una buena medida y que la macro precisaba urgentemente. Debería seguir bajando de acá a noviembre, ya que esta tasa real altísima no es sostenible”, evaluó Nicolás Cappella, del Grupo IEB.
Desde Puente apuntaron que ya preveían que el rollover no sería completo, dado el faltante de liquidez. Sin embargo valoraron que la captación “estuvo cerca de completar lo que buscaba”. Pero dudaban si el Gobierno estará satisfecho con liberar pesos al mercado o, por el contrario, “tomará alguna medida como en las licitaciones anteriores”.