La Casa Rosada abre el diálogo pero dice que vetará los proyectos de financiamiento universitario, Garrahan y ATN
Pese a que atraviesa un momento híper crítico, el Gobierno ofrece gestos confusos. Por un lado, exhibe una supuesta apertura hacia el diálogo político. Por el otro, Milei sigue intransigente y ...
Pese a que atraviesa un momento híper crítico, el Gobierno ofrece gestos confusos. Por un lado, exhibe una supuesta apertura hacia el diálogo político. Por el otro, Milei sigue intransigente y no abre la billetera ni siquiera con aspectos urgentes y sensibles de la gestión.
Esta actitud, oscilante, se pondrá en juego en las próximas horas, con la primera prueba política que debe atravesar la gestión de Javier Milei luego de la dura derrota en la provincia de Buenos Aires. Esta semana vence el plazo para que el Poder Ejecutivo defina el futuro de tres leyes clave, sancionadas por el Congreso: el financiamiento universitario, la ley de emergencia pediátrica para financiar al hospital Garrahan y la redistribución automática de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), una iniciativa que fue impulsada por los 24 gobernadores. Hasta ahora, en la sede de gobierno, distintos funcionarios aseguran que la decisión del Presidente es “vetar todo”.
“Nos vamos a sentar a charlar. Pero no vamos a aceptar negociar con una pistola en la cabeza”, dijo a LA NACION un alto funcionario del riñón de Milei.
El Gobierno tiene tiempo hasta última hora del jueves para vetar la ley de financiamiento de universitario y la ley Garrahan. Para vetar el proyecto de los ATN, en tanto, el plazo vence a última hora del viernes.
Tres fuentes del Poder Ejecutivo ratificaron a LA NACION que “por ahora” el plan del Gobierno es firmar tres vetos totales, tal como prometió Milei cada vez que el Congreso sancionó una ley con costo fiscal. “A esta hora esto es así”, dijo un colaborador oficial.
Figuras como el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, son más proclives a buscar una diagonal para evitar nuevas derrotas en el parlamento. Cabe recordar que días atrás, la Cámara de Diputados y el Senado reunieron dos tercios para revertir el veto de Milei e insistir con el proyecto de emergencia en discapacidad. En el caso de la ley que actualiza jubilaciones, también vetada por el Poder Ejecutivo, la oposición no reunió el número necesario en la Cámara baja.
Milei sigue exhibiéndose inflexible con las leyes que, para él, tienen un costo fiscal que atenta contra su “modelo” de déficit cero. Puertas adentro, el jefe de Estado le repite a sus colaboradores lo que viene transmitiendo públicamente en distintos mensajes oficiales. “No nos moveremos ni un milímetro del programa económico de equilibrio fiscal, mercado monetario ajustado y bandas cambiarias pactadas con el FMI”, escribió ayer el primer mandatario en X.
Lo llamativo de la actitud oficial es que, al mismo tiempo, el Presidente propone abrir una mesa de diálogo político con los gobernadores para alcanzar un acuerdo de gobernabilidad que le permita reponerse de cara a los comicios nacionales de octubre.
Negociación limitadaHoy se conoció que Milei volvió a constituir el Ministerio del Interior y le subió el estatus a Lisandro Catalán, hasta ahora con rango de vicejefe de gabinete. Es un cambio de título, cosmético, que solo busca otorgarle volumen simbólico a la negociación política en esta nueva etapa. Pero en la práctica, nadie sabe si habrá un cambio de raíz, ya que los interlocutores del Poder Ejecutivo con el resto del sistema -Catalán y el jefe de Gabinete, Guillermo Francos- son los mismos.
La duda que sobrevuela a los corrillos oficiales es si la definición del veto total a todos los proyectos pueden llegar a morigerarse una vez que Catalán levante el teléfono y comience a dialogar con los gobernadores. Los mandatarios provinciales esperan, de mínima, que el Gobierno no vete el proyecto que propone la distribución diaria y automática de una parte del fondo de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y que fue de su autoría. De lo contrario, parece difícil que se presten a un diálogo genuino.
Si Milei efectivamente veta el proyecto que aprobó el Congreso, se verá si la Casa Rosada ofrece un plan alternativo. Tal como publicó LA NACION, una contrapropuesta que circuló en las últimas semanas, y que ya fue esbozada en la Cámara de Diputados, consiste en que el Poder Ejecutivo conserve el monopolio del la distribución de los ATN para atender situaciones de emergencia pero que, de existir un remanente de fondos al cierre de un ejercicio fiscal, éste sea repartido de manera diaria y automática entre todos los distritos en doce cuotas consecutivas.
¿Qué más puede ofrecer el Gobierno a los gobernadores? Según pudo saber LA NACION, Francos propuso transferir a las provincias de mutuo acuerdo áreas que están en la órbita nacional y ceder casilleros en la gestión, como se hizo al inicio de la gestión con un puñado de funcionarios que vinieron de la provincia de Córdoba.
Menem es de la idea de mostrar cierta flexibilidad en la discusión legislativa. Y Santiago Caputo cree que, de mínima, se deben hacer algunos gestos políticos-electorales para dejar de irritar a los mandatarios provinciales en sus terruños de cara a 2027. Sobre todo a aquellos con aspiraciones de reelegir en sus distritos.
Todo el menú suena tardío e insuficiente para los gobernadores, que también se endurecieron luego de la aplastante derrota de La Libertad Avanza (LLA) del último domingo y esperan cambios más contundentes para salir al auxilio del Poder Ejecutivo.